sábado, 12 de noviembre de 2022

Jerson y la protección de Putin

 

Empiezo este escrito en el momento en que Rusia se ha retirado de Jerson. Se han documentado muchas cosas siempre vistas desde el lado más lisonjero para los europeos, nuestro lado. Seguramente sea una estupenda noticia objetivamente hablando, pero ¿Cómo es visto desde Rusia? Explicaré algunos detalles propios del régimen totalitario que es.

Lo primero es la protección del líder: Desde  que se empezó a hablar de la retirada de Jerson, Putin no ha aparecido en los medios para decir nada sobre el asunto. Precisamente, cuando se ha preguntado al portavoz del Kremlin sobre ello, la respuesta oficial ha sido que fue una decisión tomada por el ministro de Defensa Serguéi Shoygu, y remite a los periodistas al mencionado ministro para que le pregunten al respecto. Es decir, el mensaje subliminal es que Putin no ha tenido nada que ver en la decisión de retirarse. Quizá no tardemos mucho en ver como el Kremlin cambia de ministro de defensa y vuelve a sustituir a más generales. ¿Alguien se cree que esta decisión ha sido tomada sin la aquiescencia de Putin?

A pesar del blindaje contra la disidencia con que se ha dotado Putin, cada vez es mas necesario para él y su entorno abundar en la propaganda nacionalista y acudir a la historia comparándose con los zares y auto proclamándose heredero de un imperio tan extenso como cruel con su pueblo. En este sentido, me ha resultado curioso y muy grafico un articulo publicado en la capital rusa por el aparato propagandístico estatal, en el que se compara la retirada de Jerson con el abandono de Moscú en 1812 ante el empuje de las tropas napoleónicas.

En aquel tiempo, el general ruso Mijaíl Kutúzov salvó al ejercito imperial en 1812 evitando el enfrentamiento directo con el ejercito francés. Se retiró más al este de Moscú, quemó la ciudad y esperó a que el invierno hiciera el resto.

De este modo, si Rusia obtiene una victoria en el futuro, con esta retirada, habrá sido gracias a la conducción de su caudillo Putin. Si por el contrario, se consolida la derrota, habrá sido por la incompetencia del ministro y de sus generales, incluido el recién nombrado jefe supremo de las tropas rusas en Ucrania el general Serguéi Surovikin. De nada le habrá servido que a sus 56 años y una carrera militar ascendente haya combatido en Afganistán, Chechenia, Tayikistán y Siria y haberse hecho una reputación de crueldad y brutalidad. Si la derrota de Jerson da paso a más derrotas del ya maltrecho ejercito ruso, se habrá convertido en un incompetente y quizá hasta un traidor. ¿Quién sabe?

sábado, 9 de mayo de 2020

Post-Covid19: Control del ciudadano


Una vez superadas las puntas de crecimiento de contagios, fallecidos, ingresos en UCI, etc..., Las autoridades nos plantean la disyuntiva entre salud e intimidad de la ciudadanía. Una verdadera trampa: una disyuntiva que, a mi juicio nunca debe plantearse al ciudadano, ya que ambos conceptos no deben ser excluyentes. Las autoridades deben tender a hacer compatibles salud con intimidad.
Cualesquiera que sean las medidas de control masivo de los ciudadanos que se usen, dejan una gran secuela: Las bases de datos masivos. Ya sea mediante el uso de datos móviles, mediante los análisis permanentes de los resultados de los test masivos o cualquier otro sistema de los que se barajan, aunque sean con carácter temporal, al final habrán producido una ingente cantidad de información privada de cada no de nosotros.  
Por supuesto, antes de la supuesta implantación de algunos de estos sistemas de control, los ciudadanos partimos de una situación negativa: Los datos privados ya existentes. No olvidemos que, antes del estallido de la pandemia, ya hubo actuaciones (Presuntamente anónimas) que monitorizaban los movimientos de muchos ciudadanos con el fin de estudiar los movimientos de la población, usando los GPS de los teléfonos móviles. A estas iniciativas hay que añadir la gigantesca masa de información (de la que muchas empresas privadas ya disponen) sobre muchos detalles personales sobre sus clientes y no clientes.
Pero el hecho diferencial sobre este asunto. Que se produce como consecuencia del Covid19, es el acceso a los datos relativos a nuestra salud. Este tipo de datos, tan sensibles, tienen un tratamiento de especial cuidado ante la Agencia de Protección de Datos española (Y algo similar sucede internacionalmente). Y son, precisamente estos datos los que se pretende usar para la lucha contra este virus y otros posibles virus futuros.   
Otro aspecto no menos relevante es la duración de las medidas excepcionales aplicables para controlar esta pandemia. Parece  muy evidente que los gobiernos están mas cómodos cuanto mas control tengan sobre los ciudadanos, y por tanto pretenderán alargar estos controles lo mas posible, en aras de evitar una reinfección.   
Finalmente, sería necesario promover la confianza en la ciencia. Pero ¿Cómo confiar en la ciencia si los mismos científicos admiten lo poco que se sabe de este virus? ¿Cómo confiar en los datos si algo tan sencillo como contabilizar ingresos en hospitales, fallecimientos, altas, etc. se convierte en algo muy difícil de homogeneizar entre las diferentes administraciones internacionales, nacionales, autonómicas y locales? ¿Cómo confiar en las conclusiones de los científicos si constantemente se contradicen entre ellos? Sin embargo, es esperanzador que, a pesar de todas estas dudas, se han cierran mezquitas, sinagogas o iglesias porque “la ciencia lo aconseja”, es decir por encima de las creencias religiosas, empieza a prevalecer la ciencia. Esto es algo que creo no se ha dado jamás, al menos con esta unanimidad.
Hace pocos años, me asombré cuando me explicaron que todas las gasolineras del país grababan imágenes de todos los vehículos que repostaban diariamente. Después conocimos que existe un software capaz de grabar simultáneamente todas las conversaciones telefónicas del país. Últimamente he sabido que existe la capacidad de identificar a las personas por nuestro tono de voz. También se puede saber, no solo por donde hemos ido, sino junto a quién hemos estado. ¿Cuánto se tardará en implantarnos algo bajo la piel?
Respecto a los derechos de los ciudadanos, decir que el 23 de marzo de 1976 de modificó la resolución 2200 A (XXI), de 16 de diciembre de 1966 de la ONU, en el sentido de consentir la limitación de ciertos derechos, ante emergencias que amenazan la vida de una nación y la necesidad de proteger la salud pública. Esto permite que los estados, siempre en momentos excepcionales, puedan restringir nuestras libertades de movimiento, expresión y asociación.
La aparición del VIH (SIDA) y después el ébola, han sido motivo de tensiones entre la protección de la salud pública y otros derechos fundamentales, incluyendo la privacidad personal. Y ya fuera del contexto de la salud pública, pero dentro de las amenazas contra la vida, también las ha habido por causa del terrorismo.
A nivel europeo, existe la llamada Convención Europea de Derechos Humanos (CEDH) y el Reglamento General de la Protección de Datos, un reconocimiento de derechos mucho más exigente que el de la ONU. Pero también contempla un supuesto de derogaciones, en el Artículo 15 de la mencionada CEDH: “siempre y cuando sean temporales, proporcionadas y estrictamente demandadas por la situación”.
Este párrafo, que imagino es fruto de una de esas reuniones interminables entre los responsables europeos de turno, es tremendamente impreciso y dado a la interpretación del gobierno nacional correspondiente. ¿Qué significa “necesario y proporcionado” exactamente, ante una crisis del tamaño de covid19? Desgraciadamente, la disyuntiva entre la protección de las libertades y las medidas de lucha contra una pandemia presente o futura, está servida.
Países como China, Corea del Sur o Israel han implantado medidas como: el seguimiento mediante datos móviles, el mapeo público de individuos (infectados o con anticuerpos) y otras técnicas de vigilancia masiva. Amén de confinamientos, cuarentenas y de distanciamiento social. Mientras, en Europa parece irse por ese camino: se propugnan cooperaciones entre gobiernos y operadores móviles para desarrollar aplicaciones, que resulten lo menos invasivas de la intimidad posible, pero que aumenten enormemente el grado de control sobre el “euro-ciudadano”. Pero su implantación, sea de la profundidad que sea, parece inevitable.
¿Inevitable? Veremos...Y si lo fuera, al menos controlemos constitucionalmente a los que nos controlan, ¿No?

jueves, 2 de abril de 2020

Post-Covid19: Aceleraciones (Digitalización)


Una de las consecuencias de la crisis del Covid19 es la aceleración de la velocidad de los cambios que, con carácter general, se venían produciendo desde comienzos de este siglo. Uno de estos cambios es la tendencia hacia la digitalización.
La digitalización es, posiblemente, el cambio que más está afectando a la Sociedad en su conjunto. Los ciudadanos, los procesos productivos, la gestión del capital, los procedimientos administrativos, las guerras, etc..., son, entre otros, los contextos más afectados por la digitalización. En unos en mayor medida que en otros, pero la irrupción de este fenómeno no deja de ser creciente e imparable. (Ver artículo en este mismo blog: “La cuarta Ola (Fábrica digital: industria 4.0)”; para ello pulsar en la etiqueta “tecnologías de la información”, en la cabecera del Blog). 
La crisis provocada por la pandemia del Covid19 está acelerando el desarrollo y la implantación masiva de las siguientes características de la digitalización:
Teletrabajo.- Permite trabajar desde el domicilio y es una enorme barrera contra la propagación del virus. Muchas empresas están descubriendo su viabilidad y sus ventajas.
Dinero electrónico.- Evita el uso de monedas y billetes, que son un vehículo enorme de transmisión de enfermedades.
Geolocalización.- Permite el control del movimiento de los productos y de las personas, optimizando la logística en momentos de emergencia. Por ejemplo, Inditex está usando su red mundial de geolocalización para traer equipamiento anti Coronavirus desde China. (Con las debidas reservas del peligro para la intimidad de las personas).
Robotización.- (Y uso de impresoras 3D) permite flexibilizar los medios de producción para fabricar exactamente los productos que se necesita según la urgencia y en las cantidades exactas; en lugar de otros no tan necesarios en momentos de desabastecimiento. Por ej. SEAT está fabricando respiradores artificiales con los robots de sus plantas automovilísticas.
Big data.- Permite almacenar toda información referente a un contexto concreto y a nivel global, y ponerla a disposición de los científicos. Por ejemplo, para controlar el avance de los contagios en el mundo o divulgar conocimientos sobre las capacidades de contagio.  
Tele colaboración.- Permite compartir los logros, descubrimientos, protocolos, experiencias, etc... Incrementa la productividad enormemente al evitar trabajos redundantes y competencias estériles; y ganar tiempo para encontrar una vacuna o un tratamiento, contra una epidemia o pandemia.
Realidad aumentada.- Permite añadir información virtual adicional a los datos físicos existentes. Simplifica muchos procesos, principalmente los relativos a la formación, al entrenamiento y a la mejora de la pericia en infinidad de contextos. Por ejemplo, un simulador para aprender el uso de respiradores artificiales para UCI’s y así disponer rápidamente de personal cualificado para ello.
Contactless.- Permite hacer operaciones de control de peaje, de pago, de almacenamiento, etc..., sin necesidad de que haya contacto físico, reduciendo posibles contagios por esa vía.

¿Qué necesita la digitalización?
La digitalización exige disponer de unas infraestructuras, tecnologías, metodologías y un personal formado. Afortunadamente, España dispone de todo ello.
Infraestructuras
Un ejemplo es la infraestructura de fibra óptica troncal y residencial (las fibras que llegan a los hogares). España dispone de una red de fibra óptica considerada entre las cinco mejores del mundo, unos dicen que es la tercera y otros que la cuarta. Mientras países como el Reino Unido o Francia han tenido que pedir a los emisores de contenidos que bajen la resolución de las imágenes (de YouTube, por ejemplo) para no colapsar las redes, en España no ha sido necesario.
Tecnologías
Un ejemplo de tecnologías para la digitalización son las RFID. Se basa en un protocolo de comunicaciones estandarizado para conectar elementos, sin usar cables, situados a distancias cortas. RFID se usa, por ejemplo en tarjetas de debito-crédito, tarjetas con títulos de transporte, etc... Las primeras permiten pagos y las segundas  la validación para acceder a los autobuses o al Metro. En entornos industriales permiten, en tiempo real, la identificación, el valor y la localización automatizados de cada artículo o lote, incluso cuando se están transportando.
Metodologías
Un ejemplo de metodologías puede ser un curso de aprendizaje de reparación de un tipo de maquinaria compleja usando un simulador provisto de realidad aumentada. 
Personal formado
No sólo se trata de formar profesionales cualificados para la industria digital. También los usuarios, consumidores y en general los ciudadanos, necesitamos ser formados para convivir en un nuevo mundo digital. El teletrabajo, por ejemplo exige no sólo saber utilizar los ordenadores personales, también conocer las conexiones seguras, el uso racional de los correos electrónicos y mensajes, el almacenamiento protegido de los datos generados, etc. Pero ya fuera del entorno laboral, es cada vez más imprescindible estar familiarizado con las tele-compras, las reservas hoteleras y hasta la presentación telemática de la declaración de la renta.

Conclusiones
Una crisis global como es la pandemia del Covid19 está modificando muchos axiomas y paradigmas. La aceleración hacia una sociedad digitalizada, y unas industrias 4.0 como consecuencia de la pandemia, nos lleva hacia un nuevo escenario social y político. En mi opinión las enseñanzas de esta crisis nos hacen abundar en tres aspectos:
Resurgir de los expertos.- Creo que empezará a resurgir la influencia de los expertos y técnicos, tradicionalmente despreciados por los poderes políticos. Las sucesivas meteduras de pata de la mayoría de los dirigentes políticos, contradiciendo las recomendaciones de los expertos, les han dejado demasiado en evidencia. (Empezando por el gobierno chino que encarceló al doctor que descubrió el coronavirus y lanzó la voz de alarma, siguiendo por el menosprecio de sus efectos por parte de Trump y Johnson, y en general el retraso en tomar medidas).
Descenso de los liderazgos personales.- Los ciudadanos empezamos a ver a los líderes como lo que realmente son: la cara de unas organizaciones que representan ideologías que defienden unos intereses concretos de diferentes grupos sociales. Detrás de las caras, los gestos estudiados, los aspavientos y los exabruptos de los líderes, hay un conjunto de equipos especializados en sus diferentes campos y que son los que realmente diseñan las medidas que se toman. Así queda de relieve que todos ellos se escudan en lo que aconsejan los “técnicos” para justificar los bandazos y contradicciones que lanzan a la opinión pública. Los votantes mirarán algo más lo que representan los líderes que la figura que muestran.  
Auge de la ideas planetarias- Pienso que, al margen de los sentimientos nacionalistas (que dependen principalmente del corazón para el ciudadano, aunque es explotado, con el cerebro, por los dirigentes nacionalistas), las medidas que tenderá a tomar la Sociedad serán más “planetarias”. El “América primero” ya no tiene mucho sentido, incluso para los habitantes de la América profunda. Los egoístas países del norte de Europa quedan en evidencia; ya no pueden negarse a cooperar con los del sur. Nadie podrá salir de la crisis del coronavirus mientras sus vecinos sigan en ella. Y este concepto empieza a adquirir relevancia en asuntos como el calentamiento global, la desigualdad, las guerras locales inducidas por las potencias, las crisis migratorias, etc...  

martes, 31 de marzo de 2020

Visualización de la laguna (Ficción)


Adela cerró los ojos y comenzó a relatar:
—Abrí la puerta de madera y vidrio de la habitación y me encontré en el jardín trasero de la casa, que estaba sobre una pequeña colina desde la que salía un camino descendente. A mi lado izquierdo vi una laguna no muy grande ni muy lejana, y a mi derecha había un pinar mediterráneo no muy frondoso. La temperatura era muy agradable, una suave brisa evitaba cualquier sensación de calor a pesar de lo azul del cielo. En él divisé algunas nubes pequeñas y lejanas, mientras me llegaba un agradable olor a hierba recién segada.
Me dispuse a descender en dirección a la laguna. Caminé despacio, no tenía ninguna prisa. Me detuve para ver los nenúfares flotando sobre el pequeño estanque situado justo antes de traspasar la estacada que limita el jardín trasero de la casa. Seguí descendiendo por la senda en dirección a la laguna. El paisaje se volvía cada vez más colorido por la enorme variedad de plantas y flores que flanqueaban mi camino.  
Ya cerca de la laguna, en la gran pradera que linda con el bosque de pinos, había animales que descansaban tumbados en el césped, pastaban tranquilamente o trotaban. Todos ellos parecían muy relajados. Cuando me fijé más, distinguí una familia de leones, una pareja de rinocerontes, unas cebras, bisontes y hasta alguna que otra cabra. Ya cerca del bosque, a lo lejos, tres jirafas comían unas ramas altas de un olmo enorme. Mi presencia no les resultó extraña, simplemente me miraron y volvieron a la misma situación de antes de reparar en mi presencia. Respiré profundamente y empecé a contagiarme de su tranquilidad. Poco a poco, según me iba acercando a la laguna, empecé a divisar una pequeña isla en medio de ella. Antes de llegar a la orilla me crucé con algunos animales más que, o iban a beber o volvían a la pradera. Pasé muy cerca de ellos; no sentí ningún temor. Esta situación me resultaba completamente normal. Justo al llegar a la orilla un caballo, que estaba bebiendo, levantó la cabeza para mirarme con sus vivaces ojos y volvió a beber.
Estando al borde del agua quise ir a la isla del centro. Lo deseé tanto que noté cómo me elevaba y volaba sobre los cerca de 200 metros de agua que me separaban de ella, hasta posarme en el centro del pequeño prado verde que la cubría. Me tumbé en la orilla y me dejé caer al agua, que estaba a una temperatura ideal. Unas gaviotas me miraban desde arriba. Me sumergí en las limpias aguas y comprobé que podía respirar normalmente bajo ellas. Contemplé las plantas marinas y algunos bancos de pequeños peces, que ni se inmutaron al verme pasar cerca de un tiburón. El escualo parecía conversar animadamente con un gran mero y dos delfines risueños. Noté cómo el agua entraba en mis pulmones llenándome de salud y tranquilidad, tanto, que perdí la noción del tiempo. Pudieron haber pasado muchos minutos, quizá una hora. No recuerdo más porque me quedé dormida.
— ¿Y que tal a la mañana siguiente?— Preguntó el Doctor Padilla sin dejar de escribir en su  libreta.
   Mucho mejor — Respondió Adela que permanecía inmóvil sobre el diván.
—Despareció ese nudo en el estómago y esa presión en el pecho. No he vuelto a tener esa sensación de ansiedad desde hace cuatro días, justo cuando me levanté después de la visualización. Y ahora lo he estado repitiendo cada noche. Parezco una persona nueva, me siento preparada para enfrentarme a cualquier nueva recaída. Muchas gracias doctor.
—Me alegro mucho, señorita — Dijo el doctor subiéndose las gafas con el dedo.
—Recuerdo aquella tarde cuando me relataba esos ataques de ansiedad que tenía por las noches.
—Sí, doctor, lo pasé muy mal. No podía respirar, sentía una presión tremenda en el pecho y notaba los latidos de mi corazón tan fuertes que me retumbaban en los oídos. No podía pensar en nada que no fuera darle vueltas y más vueltas a lo sucedido en mi oficina.
—Aquí tiene esta receta de unas pastillas, pero solo debe tomarlas si lo necesita mucho. No deje de practicar esta técnica de visualización.
Esa noche, antes de acostarse, en la mente de Adela solo quedaban vagos destellos del problema que hasta entonces le había parecido el fin del mundo. Hoy se le antojaba menos grave. No tomó las pastillas, cenó muy frugalmente,  se fue a la cama y volvió a practicar esa técnica que le enseñó el Doctor Padilla para combatir sus ataques de ansiedad. Esa técnica que ahora se le antojaba milagrosa: antes de dormirse, relajó los músculos como pudo, cerró los ojos, contó desde el 5 hasta el cero y comenzó a visualizar esa escena de la laguna tranquila con la islita en el centro. 

viernes, 27 de marzo de 2020

Cuidado con lo que deseas (Ficcion)


Se preguntó: “¿Desde cuándo me fijé en Cleopatra?” Dedujo que desde hacía algo más de cuatro meses. Cuatro meses en los que estuvo haciendo todo tipo de cábalas sobre ella, ninguna segura, excepto que para él, era una reina, una faraona. Por eso la llamó Cleopatra.
Cleopatra llegó a convertirse en su primera alegría cotidiana. Alegría que culminaba cuando tomaba el tren y ella aparecía allí, en el mismo asiento de siempre. Alegría que llegaba a su cenit cuando encontraba un sitio libre cerca de ella, donde pudiera verla.
Ante sus ojos brillaba toda ella. Su pelo, sus ojos, incluso su perfume en esos días en que era lo suficientemente afortunado como para poder colocarse, en el vagón, cerca de ella y poder olerlo. Llegó a conocer sus juegos de pendientes, su bisutería, sus bolsos, sus zapatos y el resto de su ropa. Incluso fantaseó con hablarle en la realidad, porque ya le hablaba en su imaginación.
Se acercaba la primavera y tenía grandes planes para esa estación tan romántica. Sí, se estaba mentalizando para abordarla una de esas mañanas recién amanecidas, en aquel vagón de cercanías. Contaba con que ella también se hubiera fijado en él. Ya se habían cruzado sus miradas varias veces. No se sentía especialmente atractivo. Era joven, aseado y no era gordo ni calvo, además confiaba en que le ayudara la misma primavera alterando la sangre.  
Pero un día, ya con la mentalización avanzada y con la tensión que empezaba a atenazarle, le abandonó su buena estrella. Aunque todavía no había concretado cómo, estaba decidido a emprender ese acercamiento a la que consideraba su reina. Sin embargo, cuando subió al tren y vio aquella escena, se le revolvió el estómago, tuvo que aferrarse a la barra de acero para no caerse, y le costó muchísimo dominarse y reprimir las lágrimas que humedecieron sus ojos.  
Cleopatra, su reina, estaba junto a otro hombre en actitud cariñosa, muy cariñosa. Hablaban bajo y no pudo escuchar sus palabras, entre otras cosas porque no se quiso acercar mucho y sólo les miraba de reojo. Ella, risueña, parecía feliz y no hacía caso de nada a su alrededor que no fuera el rostro y las palabras de su nuevo acompañante.
Aunque su cabeza le decía que eso era normal, que ella ni siquiera se había fijado en él en todo este tiempo y que  seguramente, las contadas veces en que sus miradas se habían cruzado, ella no veía en él mas que un pasajero como los demás, su corazón le decía lo contrario y se sentía traicionado.
Se maldijo a si mismo por haberse engañado al no contemplar la posibilidad de que el corazón de su reina ya fuera de otro y empezó a dejar de considerarla como tal.
Pero el momento en que dejó de ser definitivamente reina para él, fue cuando ese hombre y ella, sin el menor pudor, se besaron ante todos los demás pasajeros y ante él mismo. No pudo resistirlo y se movió al fondo del vagón. Pero esa huida no fue suficiente. Se dio cuenta de que ya no podría soportar verla por las mañanas antes de ir al trabajo, que había perdido esa ilusión. Ni siquiera soportaba la idea de estar en el mismo tren y se bajó tres paradas antes de llegar a Madrid.
En la cantina de la estación, tomó un café con la esperanza de que se aflojara el nudo del estómago. Pasaron tres o cuatro trenes mientras deseó fervientemente no volver a verla nunca más. Ni a ella, ni a ese otro tío con el que creía que había pasado la noche. Es más, ni a todos aquellos viajeros con los que compartía esos viajes matutinos antes de ir a trabajar. Lo deseó fervientemente, con toda su fuerza mental. Solo así podría superar lo que le parecía un tremendo ultraje, y afrontar el resto de su vida con nuevas ilusiones.
Entonces la megafonía de la estación lanzó el mensaje de que se había cortado la línea, que había habido unos atentados. No podía creerlo, le parecía que lo estaba soñando. En la televisión de la cantina no paraban de dar noticias y algunas imágenes de aquel once de marzo de 2004.
No volvió a ver a aquella mujer, ni a aquel hombre, ni a tantos de aquellos que tomaban con él el tren desde Alcalá de Henares y que él siempre abordaba en San Fernando.
Moraleja: “Ten cuidado con lo que deseas, porque te puede ser concedido”. 

Post-Covid19 Dia 1


La primera crisis del coronavirus, la del Covid19, marcará un antes y un después tan grande que cambiará la historia contemporánea tal y como la conocíamos. No me refiero al tiempo, que espero sea coyuntural, en que se para una parte de la producción mundial, se saturan los hospitales, tememos que en los supermercados falten ciertos productos y consideremos una bendición poder salir a la calle, a dar un paseo o visitar a nuestros familiares y amigos. Me refiero a todas esas cosas que ya no serán como antes nunca más. No me cabe duda de que este acontecimiento acelerará dramáticamente muchos cambios en el orden mundial, entendido éste como forma de organización de la especie humana en el planeta. Estos cambios se pueden resumir en el relevo de Occidente como vanguardia del progreso socioeconómico del Mundo.
Occidente
Lo que pomposamente llamamos “Occidente” ya nunca volverá a ser la referencia del progreso económico y social del mundo. Por una parte se desintegra el eje Atlántico que formaban EEUU y Europa, y que era el espejo de políticas de seguridad en el que todo el mundo se miraba, sobre todo después de la caída de las ideologías comunista y socialista. Después de la “Coronacrisis”, quedará en la memoria de los europeos asuntos como la prohibición unilateral de vuelos comerciales con la UE, dejando pequeña aquella amenaza de no defendernos “si no pagamos”.
EEUU
La hasta ahora, primera potencia mundial está renunciando a serlo y ha comenzado lo que podríamos llamar “Aislacionismo agresivo”. Las guerras comerciales de Trump y su “America first” (America primero) les está empezando a dar más problemas que soluciones. Y veremos como quedarán después de la pandemia: su red sanitaria es poco menos que inexistente, y su protección laboral es ridícula comparada con la denostada Europa del bienestar. No están preparados para esto, y a esta falta de preparación se añade un Gobierno Federal profundamente incompetente, que está obligando a los gobernadores de los Estados a actuar por su cuenta. Trump, en un alarde de desdén por la ciencia y los expertos, sigue negando el calentamiento global y la gravedad del Coronavirus, entre otras muchas cosas.
Mientras a Europa le van llegando ayudas desde China, India, Japón y hasta de Rusia, de “nuestro aliado” absolutamente nada.
Europa
La UE sigue con sus divisiones y con su población envejecida, pero ante esta crisis, muchas cosas están cambiando respecto de la anterior. En mi opinión, lo que está sucediendo esta vez, representa una verdadera oportunidad para reposicionarse en el Mundo. Tiene medios de sobra para hacerlo: los mejores sistemas sanitarios públicos, las mejores políticas de protección social y sobre todo, tenemos una base excepcional para mover a los estados miembros en una misma dirección mediante La Unión Europea, que cuenta con un Parlamento, un Banco Central y una Comisión Europea. Solo hace falta usarlos para coordinar,  unificar esfuerzos y así resistir ante las crisis futuras. A pesar de su ya proverbial lentitud, los estados miembros empiezan a poner en marcha importantes paquetes de estímulo fiscal. El Banco Central Europeo, después de un primer traspié, achacable a la bisoñez de su nueva gobernadora, ha decidido aplicar un plan de adquisición de activos que salvaguardará la deuda pública y garantizará la liquidez, pero esto es una ayuda a nivel nacional (de los estados miembros). El siguiente paso es poner en marcha un estímulo a nivel comunitario, es decir, que Europa sea la que tome los préstamos en vez de los estados. Sólo hay que vencer la resistencia de los países menos solidarios (Alemania, Holanda y Finlandia), pero esa resistencia es cada vez menor. Si se consigue, se habrá logrado aprobar esa asignatura pendiente.      
China
A diferencia de EEUU, China está uniéndose a los valores europeos: solidaridad, cooperación y protección social. Está enviando personal médico y material sanitario. Su ayuda, evidentemente, no es completamente altruista; quiere ocupar el enorme vacío que están dejando los norteamericanos. En cualquier caso, no cabe duda de que con esta crisis, China gana peso como superpotencia global, y por tanto gana influencia en Europa. Su modelo autoritario, de estricta disciplina social y muy beligerante contra las disidencias, choca con la visión democrática europea, pero ha demostrado efectividad ante estas contingencias. Se abre la posibilidad de una nueva relación Europa-China, que abonará la unidad de la política exterior europea. 
Globalización
El mercado global seguirá existiendo, pero sufrirá profundos cambios. Probablemente habrá una nueva relocalización de las industrias para garantizar el abastecimiento y las cadenas de producción. Una vez más, Europa tiene la enorme ventaja de que, si es capaz de coordinar sus políticas industriales y agrarias, puede construir un aparato productivo capaz de autoabastecerse y crear reservas estratégicas, para así responder a cualquier contingencia futura.
Conclusiones
En resumen, opino que esta crisis podría llevarnos a buscar mayores y mejores instituciones de gobernanza internacional, ya que queda en evidencia que los retos y riesgos venideros son para toda la humanidad.
He leído una frase de un conocido estratega español que dice:
“El coronavirus nos ha puesto contra las cuerdas y frente al espejo. Sin embargo, debemos seguir defendiendo un mundo basado en normas, abierto y conectado, preservar el multilateralismo y conseguir una verdadera globalización solidaria y responsable que disponga de mecanismos de control y compensación que aseguren una respuesta conjunta ante crisis de este calibre. En buena medida, la forma en la que salgamos de esta crisis determinará nuestra capacidad para afrontar las siguientes”.

miércoles, 11 de marzo de 2020

Entre Frederick_Forsyth y Ken Follett (Ficcion)


            Después de esperar en la fila de carros durante varias horas, por fin llegó al control dispuesto ante la puerta oeste, que daba entrada a la ciudad de Canterbury. El oficial le indicó el lugar donde tuvo que detener el carro. A derecha e izquierda, varios soldados mostraban sus ballestas cargadas para disuadir a cualquier posible alborotador. El dialogo fue breve. Después los controladores le hicieron retirar las pieles que cubrían los tres barriles de cerveza. No tuvieron ninguna duda de que se trataba de un inofensivo mercader, que acudía al evento para vender el apetitoso líquido fermentado. Una vez dentro de la ciudad buscó un lugar donde dejar el carro y dar de beber y comer a los bueyes. Más tarde, cuando ya casi había oscurecido, encontró un sitio por fin en una de las posadas para comer, beber y pasar los tres días siguientes. No fue fácil: toda la ciudad estaba repleta de forasteros que acudían a los fastos de la coronación del arzobispo de Canterbury, como jefe de la iglesia anglicana.
Esa misma noche, evitando las patrullas que hacían cumplir el toque de queda, se deslizó hasta la parte baja de la ciudad, donde se asentaban muchos gremios. Atravesó varios callejones cuyo silencio nocturno se rompía a su paso con ladridos, balidos y hasta cacareos. Hasta que llegó frente a la puerta que buscaba. Entró no sin mirar a su alrededor antes. Minutos después estaba ante uno de los mejores herreros de la ciudad. 
Tal como le había encargado unos meses antes, el artesano le mostró, orgulloso, las dos enormes flechas. Dos piezas únicas de más de un metro de largo; su cuerpo de madera de roble de una pieza, perfectamente pulida; su punta de hierro fundido afiladísima y con el peso exacto; y la parte posterior de tripas de jabalí endurecidas y secadas para darle una aerodinámica nunca antes vista. Después de comprobar la calidad del trabajo, realizó el segundo pago (El primero ya lo había hecho en el momento del encargo, dos meses antes). Se comprometió a darle el tercero y último dos días después, cuando se lo entregara en el lugar convenido: el campanario abandonado de la antigua catedral, que se había salvado del incendio. Esa misma noche, ya casi al alba, tuvo una experiencia similar con un maestro carpintero llegado del sur de los Alpes, que tenía su taller dos calles más abajo. Éste le había fabricado tres piezas de precisión, que una vez ensambladas, formaban una ballesta enorme.
Justo el día antes de la ceremonia, que certificaría el cisma entre la nueva iglesia anglicana y la de Roma, estando el sol en el momento central del día, nuestro hombre subió a lo alto del campanario antes indicado. Allí le esperaba el virtuoso artesano de acento italiano. Le hizo una última demostración del funcionamiento de la ballesta ya montada. La dejó perfectamente anclada a las paredes de piedra y, cuando se volvió para pedir la bolsa con las piezas de oro del tercer y último pago, se encontró el puñal de su cliente hundiéndose en el pecho y saliendo rápidamente para cortar parte de su cuello. Se desplomó mientras nuestro hombre se colocaba tras él para no quedar muy manchado de sangre.
Metió el cuerpo en uno de los sacos que había allí tirados, lo enterró bajo la montaña de paja que se amontonaba junto a las paredes, y se dispuso a calibrar el original aparato recién instalado. Lo puso apuntando a una de las troneras: La que daba a la plaza frente a la impresionante catedral nueva.
Dos horas después sucedió una escena muy similar, teniendo como protagonista al maestro herrero que trajo las dos enormes flechas. Corrió la misma suerte que el carpintero, aunque tuvo tiempo para comprender el objeto de su encargo. Su cadáver acompañó en otro saco al del colega artesano de la madera.
Por fin llegó el gran día. Todo estaba preparado para la solemne ceremonia. Pendones y banderines adornaban los rincones y los muros de la plaza. Los tambores llevaban ya tiempo retumbando y cada cierto tiempo repicaban las campanas. La gente se iba amontonando en la parte baja de la gran escalinata de acceso a la puerta principal de la Catedral. Dentro, el futuro arzobispo esperaba la llegada del rey Enrique VIII con su corte.
Nuestro hombre consiguió llegar al torreón del antiguo campanario. Disfrazado de monje, con la capucha puesta, atravesó las diferentes barreras de soldados que impedían el paso a todo aquel que portara cualquier tipo de arma. Lenta y concienzudamente colocó uno de los dos proyectiles en el canal de madera de la ballesta y ajustó la mirilla apuntando hacia el pórtico de la entrada de la Catedral.
Estaba forzando la cuerda con la manivela para tensar la verga del arco, cuando sonaron los clarines y trompetas que anunciaban la llegada del monarca y el arzobispo salió para recibirle.
Nuestro hombre, vio el cuerpo cubierto por el ostentoso atuendo arzobispal en el círculo de la mirilla, apuntó al gran crucifijo de oro que colgaba de su pecho y accionó la llave que disparó la enorme flecha. Esta sobrevoló la plaza para chocar con el cuerpo del futuro jefe de la iglesia anglicana, que prácticamente se partió en dos ante el estupor de todos, incluido el mismísimo rey que entraba en la plaza, orgulloso montado en su caballo.
El revuelo fue colosal: gritos y órdenes a los soldados, cascos de caballos y relinchos, gente corriendo de un sitio para otro…Tardaron en identificar la tronera de donde partió la enorme flecha.
Para entonces, nuestro hombre, tal como había dispuesto, ya se había descolgado por una de las ventanas que daban a la parte opuesta. Logró escapar y volvió a su habitación en la posada para hacer su escaso equipaje y retomar su carro de bueyes cargado con los tres barriles de cerveza.
Pero antes mandó un mensaje atado a una pata de la paloma amaestrada que tenía en su pequeña jaula. En el mensaje simplemente escribió: “Santidad, misión cumplida. En un mes estaré en Roma para recibir la parte restante de mis honorarios”. Firmado  “Chacal”



  

martes, 3 de marzo de 2020

¡Está vivo! (Relatos. ficción)

Por fin entró el señor Tebintti en aquella elegante y proporcionada sala de reuniones. Después de saludarnos cortésmente nos sentamos a los lados de una de las esquinas de aquella mesa de madera de cerezo, cuyo tono rojizo se combinaba perfectamente con el color vino tinto del cuero de las butacas. Durante unos instantes de absoluto silencio y bajo mi atenta mirada, leyó algunos párrafos del informe que le facilité dentro de la carpeta negra con el logo de mi agencia. 
Pasó sin leer la mayor parte de las hojas, deteniéndose sólo en algunas de ellas sobre las que mostró cierto interés, hasta llegar a las conclusiones que leyó detenidamente. Al terminar cerró con gesto pensativo el dosier.Después levantó la mirada y la dirigió hacia mí. Asintió levemente, como tratando de disimular su sensación de agrado. Como buen suizo no podía permitirse esa demostración y se contentó con dejar que su espalda descansara en el respaldo de la butaca, pero sin apartar la vista de mí, como si estuviera buscando algún gesto de duda por mi parte.
—Cuénteme señor Baldwin, ¿Cómo le fue por Madrid?
Por el ademán de acomodarse en su asiento comprendí que quería conocer los detalles de mi gestión y de cómo había llegado a esa conclusión tan satisfactoria para él. Evidentemente el cheque de casi tres millones de euros que esperaba de él le daba ese derecho, de modo que abrí la botellita de agua mineral, eché un trago corto y empecé a contarle.
Mi relato comenzó refiriéndome al trabajo de mi equipo, y a algunas averiguaciones que nos pusieron sobre la pista de Madrid. Revelé algunos detalles de los casi 10 días que pasé allí, sin embargo omití muchos otros porque, en realidad, lo pasé muy bien en esa ciudad. Me pareció que era mejor ahorrarme el rubor que hubiera supuesto contarle mis ratos de disfrute para después recibir esa suma de dinero, que se me antojaba escandalosa.
Pero no me resistí a detallar momentos como, por ejemplo, lo que hice para burlar a aquellos tipos encargados de que yo no pudiera conocer la ubicación del sitio donde se produjo el encuentro. Así, para evitarlo, entre otras cosas me registraron concienzudamente y me obligaron a dejar mi móvil en el coche que me recogió en el aeropuerto. Después, ya en un aparcamiento del centro, al subir al otro coche me vendaron los ojos y me tuvieron casi una hora circulando. Pero no fueron capaces de encontrar el diminuto emisor que llevaba escondido en la funda de la muela postiza que suelo usar en estos casos.
Cuando terminé mi relato dudó unos instantes, frunció el ceño siempre muy discretamente y comentó
—Ajá, muy bien, buen trabajo, pero ¿Cómo tiene la absoluta seguridad de que es él?
Esperaba esa pregunta y tenía muy preparada la respuesta, de modo que, repleto de seguridad y con cierta jactancia dije.
—Todo está en el informe—
Y añadí
—Cuando nos dimos la mano, cuidé de que las yemas de algunos dedos de su mano derecha se posaran sobre una finísima película de celofán que llevaba disimulada en la palma de mi mano. Después comparamos esas huellas con las del archivo y coincidieron
Levantó las cejas en un gesto de aceptación plena de la evidencia, y me alargó el cheque. No pude evitar mirar la cifra aun a sabiendas de que era poco elegante.
Poco después me relajaba con un plácido paseo por las orillas del lago Leman. Recuerdo que entré en el jardín inglés y me puse a observar su famoso reloj de flores. Sentí la serenidad de aquel lugar, y pensé que los casi tres millones de euros serían pura calderilla comparados con los que la compañía de seguros que dirigía el señor Tebintti iba a recuperar con el informe que le acababa de dar.
Nunca olvidaré el momento en que me quitaron la venda y me encontré frente a ese anciano de ojos vivos que conservaban, a sus 80 años, esa mirada curiosa y descarada tras esas gafas redondas que tanto le caracterizaron.
Y todavía hoy, en mi oficina de Manhattan, a veces me pregunto ¿Por qué?, ¿Fue voluntario o le forzaron a simular su muerte?, y si fuera así, ¿Quién pudo idearlo y mantenerle oculto todos estos años?
Pero, en realidad, mi trabajo terminó cuando demostré que hoy en 2019, John Lennon sigue vivo y reside en Madrid.    

Autobusero (Relatos-ficción)


Al final de su turno, después de una larga jornada conduciendo en la locura del tráfico, Claudio esperó sentado en el sofá a la puerta del despacho de su jefe, el director de operaciones. Esperó casi 40 minutos en compañía de la secretaria que estaba a lo suyo. En ese tiempo, no pudo evitar pensar en cuándo había cambiado todo. Acaba de cumplir 40 años trabajando para Autobuses Roncero, es el conductor más veterano, jamás tubo ningún problema con ningún compañero y don Fermín, el fundador y padre de Don Julián, el hoy presidente, le felicitó en el pasado muchas veces por su dedicación a la compañía.
Ahora, le han asignado la peor ruta, la que pasa cerca de La Cancha, un barrio en que se vende droga. Los conductores de los coches y motos son muy agresivos y dentro del autobús raro es el día en que no hay algún robo o alguna pelea.
“La culpa de todo fue cuando grite a esa viajera” se decía una y otra vez “Pero, es que me sacó de quicio, ¡y eso no es nada fácil!”, se justificaba siempre cuando los recuerdos le torturaban. Y ahora le han sancionado, de momento, con 10 días de empleo y sueldo. Seguramente hoy le han citado para comunicarle mas sanciones.
Cuando pasó al despacho, el Sr Rubiera, flamante joven director de operaciones, le dijo que ya puede dar gracias a Don Fermín, y le comunicó que, de momento sólo habrá esa suspensión de empleo y sueldo, y que lo empezará a cumplir a partir de mañana.
Al salir, volviendo a casa pensó en lo contrariado que parecía Rubiera, es como si le molestara que el presi haya decidido no ser tan duro con él.
Esa noche, después de cenar se fue pronto a dormir mientras su mujer se quedó viendo no sé qué concurso de la televisión. En la oscuridad del dormitorio, cerró los ojos y empezó su rutina de meditación de todas las noches que la sicóloga le había enseñado a raíz de su amago de depresión. Una vez relajado pensó en lo afortunado que era de tener una esposa tan buena compañera sin la que, una vez mas, no hubiera sido capaz de pasar ese mal trago, y de que su patrón haya sabido valorar sus años de servicio leal. Y se durmió pronto con el pensamiento puesto en aquella ocasión en que perdió los nervios.
Por la mañana, en la ducha, que es donde le suelen venir las mejores ideas, de pronto lo entendió todo. ¿Será posible?, ¿como pueden ser tan cabrones? Todo cuadraba: la señora insoportable, el viajero que lo grabó todo y lo contrariado que estaba Rubiera, el director de operaciones….claro!, les sentó mal que no me plegara a sus deseos. Esa misma tarde, aprovechando que no tenía que ir a trabajar visitó a su abogada y le explicó lo que pensaba.
—“Mire usted, a primeros de este año, o sea hace ya casi 6 meses me llamó Don Julián, el dueño de la empresa y me propuso prejubilarme. Yo no puse muchas pegas, tengo 63 años, pero lo consulté con mi familia. Mis hijos que son dos jóvenes empresarios  y muy razonables me dijeron que pida que me paguen las vacaciones que me deben, que son más de 5 semanas y me indemnice según me corresponde por ley para este tipo de supuestos. Cuando se lo planteé a Don Julián, en presencia del Sr Rubiera, ambos se enfadaron mucho y me dijeron que no esperaban que yo me tratara de aprovechar de su generosa oferta. Y así terminó la cosa. Desde entonces me asignaron la peor ruta, el peor turno y todavía no me han aprobado las vacaciones que solicité para este año. Y hace una semana sucedió eso que usted ya sabe con aquella viajera. ¿No le parece mucha casualidad que aquella mujer fuera tan tremendamente grosera y provocadora?, ¿Y que haya alguien grabándolo todo? Y sobre todo ¿que mis jefes reaccionaran tan rápidamente como si no les extrañara mi conducta tan diferente a la habitual de los últimos 40 años?, sin preguntarme ¿Qué pasó Claudio?”—   
La abogada era una mujer verdaderamente brillante, una de las mejores laboralistas de la ciudad. Enseguida comprendió que lo que le Claudio le estaba contando era muy verosímil. “Entiendo” dijo con la mirada puesta en el infinito.
—“O sea, usted cree que el presiente ese tal… ¿Don Fermín?”—
—“Si, eso es Don Fermín es el Presidente y dueño y el Sr Rubiera el Director de Operaciones”— aclaró Claudio
—“Aja, entonces usted cree que Don Fermín le encargó al tal Rubiera que se deshiciera de usted de la forma mas barata posible”—
—“Eso es”—
La abogada se acarició la barbilla
—“Mmmm, tiene sentido. Y contrató a dos personas, una para provocarle y otra para que lo grabase…Pero no contaron con su buen carácter, usted simplemente se limitó a gritarle que se callara, ni un insulto, ni el menor contacto físico… ¿no?”
—“Exactamente, y lo que me ha terminado de convencer ha sido ese gesto de contrariedad de Rubiera ayer cuando me dijo que sólo tendría una suspensión de empleo y sueldo”
—“Tiene sentido Claudio. Y como no les ha salido tal como querían no han podido despedirte procedentemente. Don Fermín le habrá echado la bronca al director por su fracaso, lo que explicaría su enfado”. —Esbozó una leve sonrisa, y miró a Claudio por encima de las gafas de leer y dijo con un tono de serena complicidad:  
—“Si estás dispuesto, podemos denunciarles. Le tendrían que pagar los días de suspensión, mas una buena indemnización…”
Al autobusero se le iluminó la mirada y respondió con el ceño fruncido
—“Claro que si, y aunque ganemos y se haga justicia, juro que me vengaré”
Tres mese después Claudio y su abogada ganaron el juicio, el juez le dio a elegir entre volver a su puesto de trabajo o aceptar el despido improcedente, con la correspondiente indemnización. Se inclinó por el despido.
Hoy Claudio ha recibido, entre unas cosas y otras, cerca de 300000 euros y está cobrando el paro en espera de la jubilación.
Está feliz porque piensa que no solo se ha hecho justicia, también saboreó la venganza cuando supo que Don Julián ha despedido a Rubiera, y por si fuera todo esto poco, está pensando en dedicar parte de ese dinero a ayudar a más trabajadores que estén siendo víctimas de este tipo de prácticas delictivas de algunos empresarios.  

domingo, 29 de diciembre de 2019

2019 a examen (España y Europa)

Ya casi finalizado el 2019, vuelvo la vista atrás y contrasto los pronósticos que hice a finales del 2018. (Ver mi artículo “Mis pronósticos de 15 de enero 2019 en España y Europa”, en este mismo blog)
En aquel escrito comenté 2 aspectos iniciales: Energía y cambio climático, por una parte, y digitalización por otra. En ambos casos, los comentarios se han ido cumpliendo en un porcentaje de cuyo acierto dejo al lector la evaluación. Pero sí quiero apuntar algunos detalles sobre su desarrollo a lo largo de estos doce meses.
Respecto al cambio climático, el hecho más relevante, a mi juicio, es la voluntad de liderazgo mundial expresada por Europa en la lucha contra ese inquietante fenómeno natural. Ese deseo de ponerse al frente del rescate de nuestro planeta por parte europea, no es simplemente una mera declaración: La recién nombrada presidenta de la Comisión Europea, la germana Úrsula von der Leyen, ha nombrado, en su equipo ejecutivo (el equivalente a los ministros), a tres vicepresidentes con competencias directas sobre cambio climático, entorno digital y economía.
Por otra parte, después de la última conferencia sobre cambio climático que tuvo lugar en Madrid, se evidencia que se acentúan las diferentes velocidades, entre las grandes potencias, sobre sus actuaciones en el cambio climático: EEUU la más lenta, China después y así hasta llegar a la cabeza representada por Europa. Es algo de lo que podemos enorgullecernos.
En cuanto a España, también podemos estar ufanos: Tal como decía a primeros de 2019 “España recuperará terreno en el ranking hacia las energía verdes”. Me enorgullece ver que las energías renovables representan ya el 49,3% de la capacidad de generación en España, que cuenta con más de 108.000 megavatios (MW), según la información estimada por Red Eléctrica de España en su previsión de cierre de 2019. Además, durante el año 2019 la potencia instalada no contaminante, ha experimentado un crecimiento del 10%, con la entrada en funcionamiento de casi 5.000 nuevos MW verdes.
Hay que recordar que el objetivo europeo es lograr que en 2020, el año que entra, el 20% de la producción de energía sea renovable. Estamos pues ya en el grupo de cabeza acercándonos a Alemania y los países nórdicos.
Respecto a la digitalización, simplemente decir que progresa, algo lento, pero progresa. Como es lógico, las grandes empresas son pioneras, son las que ya han lanzado sus inversiones y empiezan a ser emuladas por el resto. Es decir, están empezando a contagiar a las pequeñas y medianas, que también son lideradas por las nuevas “Start Ups”, que ya nacen digitalizadas.
En lo referente a las inversiones públicas para promover la digitalización, tanto europea como española, decir que se van cumpliendo.
En Europa, ya casi se ha desentrañado “todo sobre el Brexit”. Parece que se van los británicos, pero acerté al decir que no se producirá en 2019, jejeje. Otras adivinanzas fáciles han sido las referentes a las elecciones europeas, y al relevo del gran Mario Draghy.
También hablé de la ralentización del eje franco alemán, y del auge de las ultraderechas europeas. Desgraciadamente ambos se han cumplido. Francia termina el año en plena lucha interna entre el mantenimiento de los privilegios de ciertas clases y  una cierta redistribución entre el resto de los trabajadores franceses. Y sobre lo que dije sobre el auge de las extremas derechas, no hay más que mirar hacia adentro, hacia España.
Por lo demás, la velocidad de la evolución hacia la creación de un bloque sólido europeo, se ha visto ralentizada por las elecciones europeas y el consiguiente relevo de los mandatarios de sus instituciones y las rémoras del Brexit.
En lo referente a la economía, también me apena no haberme equivocado al anticipar la ralentización de la economía europea que, sin dejar de crecer, ha ido creciendo más y más lentamente según avanzaba el año 2019. Pero su transición hacia la economía del siglo XXI ha avanzado a buen ritmo. Como muestra, Volkswagen ha anunciado que adelanta la fecha prevista para alcanzar la producción de 1 millón de coches eléctricos anuales a 2022. 
Otro hito afortunado para la industria europea, ha sido el éxito de la nueva generación de los aviones producidos por Airbus, que está ganando ampliamente la actual batalla con su rival, la norteamericana Boeing: Airbus acaba de anunciar que ya no puede aceptar nuevos pedidos por haber alcanzado el techo de producción.
Por otra parte, Europa ha seguido sin encontrar soluciones para su envejecimiento, o para no perder el tren tecnológico mundial.
Finalmente decir que la situación financiera italiana ha seguido en coma y todavía en 2019 no ha estallado.  
En lo referente a si nos ha afectado mucho la guerra comercial entre EEUU y China, creo que han afectado más las expectativas que la realidad económica.
El escenario económico español en 2019, en realidad no ha dado grandes sustos y al final del año se habrá crecido ese 2%, en línea con las previsiones. Se ha constatado que ese crecimiento ha sido mucho más sano de lo que ha venido siendo en las fases de crecimiento históricas. Es decir, que se ha crecido con baja inflación, sin apoyarse casi en la construcción y con un crecimiento firme de la exportación, sin la creación de burbujas económicas que podrían explotar después.
Pero no se han corregido, a la velocidad deseada, los grandes desequilibrios que nos aquejan. Así, nuestra deuda pública ha bajado menos de lo previsto. Aún peor se ha comportado el déficit público, pero el paro sí está continuando su reducción más rápido de lo que se esperaba, dada la ralentización del crecimiento, a pesar de continuar siendo una de los grandes desequilibrios de nuestra economía.
En la parte de la reducción de las desigualdades, parece que se ha producido un punto de inflexión en el proceso de aumento de las mismas. El aumento del salario mínimo y el incremento de ciertos presupuestos sociales liderados por la revalorización de las pensiones, han contribuido a ello. La reducción del paro ha liberado dinero que anteriormente estaba destinado a cubrir el desempleo. Y se han incrementado los funcionarios contratados, paliando por fin, la penuria creada por la política de no cubrir las bajas vegetativas. Todo ello ha producido un ligero aumento en la renta disponible de las familias.
En fin, la economía española sigue manteniendo su rumbo de lento reequilibrio, a expensas de que la situación política se aclare y se reduzca la ola de extremismo político actual.           
  

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domingo, 4 de agosto de 2019

Reino Unido débil frente a Irán, Europa débil frente a Rusia y Turquía


Aunque no lo parezca, lo que está sucediendo en el Golfo Pérsico nos afecta mucho mas de lo parece.
El superpetrolero Pacific Voyager de Reino Unido, que se detuvo en el Golfo el sábado día 20 de julio, está “a salvo”, dijo un funcionario británico a Reuters, luego de que Irán negó rumores de que sus Guardias Revolucionarios hubieran confiscado el barco.
Pocos días antes, Gran Bretaña había “confiscado” el buque iraní Grace 1 en aguas de Gibraltar,  con la excusa de temer que estaba burlando el bloqueo que la UE ha impuesto a Siria. 
Como respuesta a este acto de confiscación del barco iraní, un clérigo chiita dijo que Gran Bretaña debería “tener miedo” por las posibles represalias de Teherán, informó la agencia de noticias semioficial Fars.
Esto parecía un simple pataleo del régimen de los ayatolas, y no se le dio mayor importancia dado que ya había suficiente tensión entre Irán y los norteamericanos como para que se plantearan hacer algo más que eso de patalear.
El motivo de esa tensión parte del abandono unilateral de los EEUU del acuerdo nuclear al que habían llegado las potencias occidentales (Incluyendo a los EEUU bajo el mandato de Obama), que en estos últimos días, ha protagonizado una escalada de amenazas, acusaciones de derribos de drones y aumento del potencial militar norteamericano en la zona del estrecho de Ormuz. 
Sin embargo, no fue un simple pataleo; el pasado día 19 de julio el Reino Unido confirmó la captura por Irán del petrolero británico Stena Impero.
Como respuesta, la Marina Real de Gran Bretaña ha enviado a la zona un submarino de propulsión nuclear, equipado con misiles de crucero y torpedos pesados, que vienen a engrosar la fuerza naval que el Reino Unido tiene desplegada en esa zona: el HMS Duncan, (un destructor de defensa aérea tipo 45), que fue enviado al Golfo a principios del mes de julio para ayudar al único buque de guerra británico que opera allí (La fragata Montrose del Tipo 23 HMS, con sede en Bahrein). Esta “fuerza será incrementada en agosto con el buque de suministro RFA Wave Knight, actualmente estacionado en Gibraltar, y en septiembre con la fragata HMS Kent. En reserva quedan cuatro cazadores de minas y un muelle de desembarque.
Paralelamente, el Reino Unido trató de organizar una misión de protección marítima, liderada por Europa, que garantice el paso seguro de los barcos a través del estrecho de Ormuz, ya que se puede considerar como “piratería estatal” la detención de petrolero por parte del gobierno iraní. Pero Europa respondió dando largas a la creación de esa fuerza naval conjunta con el Reino Unido.
La llegada de Boris Johnson al poder en UK y sus amenazas de que se produzca un Brexit con o sin acuerdo, ha terminado de inclinar la decisión europea de negarse a crear la fuerza naval solicitada por el gobierno británico.    
Esta escalada de la tensión casi prebélica se ha agravado con lo que Irán califica de desmantelamiento de una "célula de espionaje de la CIA" en territorio iraní. Como resultado ha detenido a 17 personas que han sido acusadas de espionaje para los EEUU. Algunos de ellos ya han sido condenados a muerte. Los presuntos espías eran trabajadores en "sectores sensibles" como el económico, nuclear, militar y de ciberseguridad.
Pero eso no es todo: El comandante de la Fuerza Naval del Ejército de Irán, el almirante Hosein Janzadi, ha señalado que “Según los acuerdos alcanzados, Irán y Rusia realizarán, en un futuro cercano, simulacros en la región del océano Índico, la costa de Makran, el estrecho de Ormuz y el Golfo Pérsico”
 Bien, estos son los hechos. Analicemos:
¿Por qué los EEUU y el Reino Unido no hacen causa común contra Irán como lo han hecho siempre en circunstancias similares?
Como consecuencia del llamado “multilateralismo”, el mundo ya no está compuesto por dos bloques como sucedía antes. En la guerra fría (Bloque Occidental contra Bloque Comunista), incluso en la Segunda Guerra Mundial (Bloque del Eje Berlín, Tokio y Roma contra el de los Aliados), y hasta hace poco Europa y EEUU formaban un bloque frente a otros bloques como Rusia, China, El Emirato Islámico, etc…
Esa “alianza” entre Europa y los EEUU, materializada en la OTAN, no deja de languidecer. Una de las causas está en las amenazas de Trump de dejar a Europa a su suerte frente a Rusia, por ejemplo. También a sus acusaciones de que Europa se aprovecha de los EEUU para defenderse, y sus eslóganes sobre que Europa debe “pagarse” su seguridad.
Uno de los episodios de esta divergencia de intereses ha sido el no apoyo de Europa a la retirada de los norteamericanos del acuerdo nuclear con Irán. Este acuerdo comprometía a Irán a no usar su tecnología nuclear con fines militares.
El resultado es que, mientras los EEUU presionan a Irán para que abandone también las tecnologías nucleares con fines pacíficos, Europa (con el RU incluido) sigue apoyando el tratado. Por tanto, no quiere, en modo alguno, identificarse con las amenazas norteamericanas a Irán por el tratado, y por tanto quiere alejarse de las campañas de Trump.
¿Por qué el Reino Unido pide ahora que Europa lidere una misión de protección marítima en la zona del estrecho de Ormuz?
Porque, los británicos se ven débiles frente a la amenaza iraní, tan lejos de sus bases militares. Diplomáticamente el Reino Unido quiere dejar bien claro que Brexit no es sinónimo de independencia militar, especialmente en estos momentos en que Europa empieza a marchar unida por el camino del rearme, del desarrollo de una industria militar propia y de la creación de un ejército europeo.
Pero Europa, desde que se anunció el triunfo del Brexit, ha actuado con una sola voz frente al Reino Unido en todos los frentes, y el militar es uno de ellos. Esta unidad de actuaciones se ha visto reforzada tras las elecciones europeas y. por otra parte también se ha reforzado la firmeza frente a los británicos después de la llegada de Boris Johnson.
¿Por qué potencias intermedias como Irán se sienten capaces de desafiar al poderío naval Británico?  
En cuanto estas potencias intermedias huelan la menor debilidad en la defensa europea o de su alianza con EEUU, no dudarán en presionar para hacer valer sus intereses sobre los europeos. Rusia ya lo ha hecho invadiendo en Crimea ante la pasividad occidental.
En los últimos meses ha aparecido otro punto caliente, esta vez en el mismo territorio mediterráneo de la UE, concretamente en Chipre: Hace unos 10 años, se descubrieron unas reservas muy grandes de gas en aguas israelíes, lo que incitó a buscar más en otras zonas del Mediterráneo. Estas búsquedas propiciaron el descubrimiento del yacimiento llamado Afrodita en el sur de Chipre. Estamos hablando de unos yacimientos que se estima que pueden contener el equivalente al consumo de toda la UE de 4 años. Además está cerca de la UE justo cuando ésta pretende reducir la dependencia de los suministros rusos de hidrocarburos.
Chipre es una isla que ha sido objeto de grandes litigios entre Grecia y Turquía, pero la pertenencia de Grecia a la UE ha contenido las ambiciones turcas, y los conflictos han quedado como dormidos (Esta es una enorme simplificación de un contexto tremendamente complicado de las relaciones greco-turcas, que abarca pugnas económicas, culturales y hasta religiosas). Sin embargo, la aparición de esa bolsa de gas unida a la percepción de debilidad militar de la UE, (has) han hecho que Turquía se lance a perforar esas aguas en busca de más yacimientos, y en los últimos meses, ha elevado su presión enviando sus propios buques a la zona.
A petición de los Gobiernos de Chipre y de Grecia, Bruselas decretó el lunes 15 de julio sanciones contra Turquía, que consisten en: un recorte de 146 millones de euros en las ayudas que entrega a Turquía como país candidato a la adhesión y la suspensión de contactos a alto nivel, entre ellos los relativos a la negociación de un acuerdo sobre aviación. También recomendó al Banco Europeo de Inversiones que revise revisara su política de créditos al país otomano.
La respuesta del ministro turco de asuntos exteriores ha sido: “No merecen tomarlas en serio. Ya hicieron algo parecido anteriormente y no es algo que nos vaya a afectar”. Turquía ha anunciado que enviará más naves a aguas de Chipre, donde ya cuenta con dos barcos de perforación y uno de investigaciones sísmicas, todos ellos con su correspondiente escolta de buques de guerra y drones militares.
Conclusiones:
Irán, Rusia y Turquía son ejemplos reales de potencias intermedias que ya han atisbado la debilidad militar de la UE a la que la está abocando la actitud norteamericana. Máxime cuando no existe una unidad ni coordinación entre los ejércitos de los diferentes países que la componen o es muy escasa.
La pregunta es ¿Cuánto tardarán en incrementar las presiones otros países como Marruecos, Egipto, Argelia etc.?
Mientras, Europa sigue dando pequeños y tímidos pasos hacia su fortalecimiento militar, por temor a perder cuotas de soberanía en sus naciones, sin darse cuenta de que por ahí fuera, unos nos ven como un conjunto de países pequeñitos a los que se les ha quitado el paraguas del Tío Sam.
En España tenemos la reivindicación de Ceuta y Melilla por parte de Marruecos. Vistos los episodios de Irán y Turquía, se me antoja muy procedente el refrán que dice:” Cuando las barbas del vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar”…Pongamos nuestras barbas a remojar.     

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