sábado, 12 de noviembre de 2022

Jerson y la protección de Putin

 

Empiezo este escrito en el momento en que Rusia se ha retirado de Jerson. Se han documentado muchas cosas siempre vistas desde el lado más lisonjero para los europeos, nuestro lado. Seguramente sea una estupenda noticia objetivamente hablando, pero ¿Cómo es visto desde Rusia? Explicaré algunos detalles propios del régimen totalitario que es.

Lo primero es la protección del líder: Desde  que se empezó a hablar de la retirada de Jerson, Putin no ha aparecido en los medios para decir nada sobre el asunto. Precisamente, cuando se ha preguntado al portavoz del Kremlin sobre ello, la respuesta oficial ha sido que fue una decisión tomada por el ministro de Defensa Serguéi Shoygu, y remite a los periodistas al mencionado ministro para que le pregunten al respecto. Es decir, el mensaje subliminal es que Putin no ha tenido nada que ver en la decisión de retirarse. Quizá no tardemos mucho en ver como el Kremlin cambia de ministro de defensa y vuelve a sustituir a más generales. ¿Alguien se cree que esta decisión ha sido tomada sin la aquiescencia de Putin?

A pesar del blindaje contra la disidencia con que se ha dotado Putin, cada vez es mas necesario para él y su entorno abundar en la propaganda nacionalista y acudir a la historia comparándose con los zares y auto proclamándose heredero de un imperio tan extenso como cruel con su pueblo. En este sentido, me ha resultado curioso y muy grafico un articulo publicado en la capital rusa por el aparato propagandístico estatal, en el que se compara la retirada de Jerson con el abandono de Moscú en 1812 ante el empuje de las tropas napoleónicas.

En aquel tiempo, el general ruso Mijaíl Kutúzov salvó al ejercito imperial en 1812 evitando el enfrentamiento directo con el ejercito francés. Se retiró más al este de Moscú, quemó la ciudad y esperó a que el invierno hiciera el resto.

De este modo, si Rusia obtiene una victoria en el futuro, con esta retirada, habrá sido gracias a la conducción de su caudillo Putin. Si por el contrario, se consolida la derrota, habrá sido por la incompetencia del ministro y de sus generales, incluido el recién nombrado jefe supremo de las tropas rusas en Ucrania el general Serguéi Surovikin. De nada le habrá servido que a sus 56 años y una carrera militar ascendente haya combatido en Afganistán, Chechenia, Tayikistán y Siria y haberse hecho una reputación de crueldad y brutalidad. Si la derrota de Jerson da paso a más derrotas del ya maltrecho ejercito ruso, se habrá convertido en un incompetente y quizá hasta un traidor. ¿Quién sabe?

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