jueves, 27 de agosto de 2015

A vueltas con la inflación


Se habla mucho de la inflación, y creo que todo el mundo sabe de lo que se trata, especialmente cuando vemos cómo, año tras año, suben los precios y los salarios, haciendo que nuestra moneda, aparentemente, cada vez va valiendo menos. Pero ¿por qué se produce este fenómeno económico?
Trataré explicarlo mediante la técnica de la modelización, que consiste en utilizar un modelo, o muestra reducida de lo que es esa parte de la economía en la sociedad.
Imaginemos que estoy en una aldea remota donde vivo con otras 199 personas y cada semana llega un carro con un vendedor de naranjas. Esta vez viene casualmente con 100 naranjas. Las naranjas es algo que necesitamos porque tiene vitamina C, que es muy buena para la salud.
El problema es que hay que repartir 100 naranjas entre las 200 personas que deseamos las naranjas. ¿Cómo lo repartiríamos? La respuesta económica es “vendiéndolas”, o sea cambiándolas por monedas. Fácil, el vendedor las pone un precio, por ejemplo 1 € la naranja. Me meto la mano en el bolsillo y saco mi moneda. Pero miro a mi alrededor y veo que todos hemos hecho lo mismo. El problema del reparto sigue. 
Entonces algunas personas que desean mucho las naranjas ofrecerán 1,2 €. El vendedor aceptará gustoso. A mí me fastidia un poco, pero deseo tanto esa naranja, miro y veo que dispongo de esos 20 céntimos. No los gastaré en otra cosa, compraré mi naranja por 1,2 €. Lo que ha ocurrido es que, por efecto de la demanda insatisfecha, el precio de las naranjas habrá subido a 1,2 €.
Pero mi gozo dura poco, todavía hay casi 150 personas que han sacado sus 20 céntimos adicionales. Todavía no hay suficientes naranjas o hay demasiada gente con el dinero suficiente para comprarlas. Se vuelve a subir el precio de las naranjas. Y así hasta que el número de naranjas disponibles se iguale al número de personas dispuestas a comprar una naranja. Al final el precio de las naranjas quedó en 1,8 € por cada naranja. Una cantidad prohibitiva para mí. Me quedé sin mi naranja, otra vez será. Esta es la forma en que, lo que llamamos una economía de mercado, fija los precios de los productos.
También podría haber ocurrido lo contrario, que de las 100 naranjas, sólo 80 personas deseen comprar una. El vendedor bajaría los precios de forma que algunas de las 200 personas comprasen más de una naranja, y así venderlas todas.
Sigamos con el modelo. Imaginemos que todas las semanas, antes de que llegue el carro con las naranjas, tenemos en una pizarra el último precio al que se pagaron las 100 naranjas la semana pasada, de modo que los que vamos a por ellas sepamos el precio aproximado que tendremos que pagar.
Cuando llega el carro la semana siguiente, ya sólo acudimos aquellos que, como yo, sabemos que disponemos de lo que el vendedor va a pedirnos por cada naranja, y algunos optimistas que, aunque no disponen de la cantidad que se pagó la semana pasada, esperan que el carro venga con alguna naranja más o que alguien por algún motivo hoy no quiera naranjas, y las compren más baratas.
En este caso, yo voy al mercado a por mí naranja porque tengo 1,8 €, que es lo que pagaron aquellos afortunados que disponían de ese dinero la semana pasada. Lo sé porque lo pone en la pizarra.
Pero todo el mundo había pensado como yo, y 180 vinimos con 1,8€ al mercado. Fue tremenda la desilusión. Me volví a quedar sin mi naranja, se vendieron a 2,2€  !!!!
Esas subidas de precio de las naranjas es lo que llamamos inflación. 
Volviendo al mundo real, los afortunados que disponemos de unos ingresos fijos cada mes, normalmente acomodamos ese sueldo a lo que podemos comprar y es lo que decimos “llegar a fin de mes”. Así, solemos tener unos gastos fijos (El recibo del teléfono, de la luz, del agua, la hipoteca, etc…), después apartamos la parte de hacer la compra y cosas así, y lo que vamos gastando día a día, (unas cañas, un café, un periódico…), en fin, si al final queda algo, lo guardamos para las vacaciones, para la jubilación o para la boda de nuestros hijos.
La inflación, obviamente es el gran enemigo del ahorro, sin embargo se da la circunstancia de que la inflación es estupenda para los que estamos endeudados, porque lo mismo que los ahorros se hacen más pequeños en el mismo porcentaje de la inflación, las deudas también.
Pero, claro, los que prestan, o sea los bancos, nunca pierden. Por eso existen los tipos de interés. Así consiguen que las deudas se mantengan bien rollizas.
Y ¿dónde estamos ahora mismo, en agosto de 2015? Pues estamos, en un momento con la inflación inexistente, casi negativa, y los tipos de interés bajos. O sea que los ahorros no se deterioran, y las deudas tampoco aumentan mucho. Pobrecitos los bancos ¿no?
Pues no, pobrecitos no. Como los tipos de interés están bajos y las dudas crecen poco con el tiempo, no se come en coco, simplemente no te dan crédito. Y no sólo eso, si les pones dinero en depósito no te dan intereses (Salvo para reclamo de nuevos clientes, claro).
Y, entonces ¿de qué viven?, sencillo, toman dinero prestado del Banco Central Europeo a tipos de interés casi 0, y se lo prestan a los estados a tipos “bajos” o sea en el caso español a un 2%. Son esas subastan del tesoro que por ejemplo España emite deuda para financiar su enorme déficit. ¿Quién creéis que la compra? ¿Los particulares?, pues no, los bancos. Y si miramos la escala (España, país intermedio esta año emitirá alrededor de 200.000 millones de euros. Calculemos cuánto es un 2%.  
Es decir, en resumen podríamos decir que los bancos viven de la inflación, tanto si es alta como si es baja, y viven muy bien. Lo que les aterra es una inflación negativa, es lo que se llama deflación, y los economistas dicen que es peor que la inflación. Y yo añado: “sobre todo para los bancos”.

lunes, 24 de agosto de 2015

China Agosto 2015


China es un país inmenso, para dar una idea de esa inmensidad voy a poner algunas comparaciones con España, que posiblemente nos ayuden a comprenderla.
Para empezar, siempre con datos de 2014, en España somos 46.464.000 de habitantes y en China son 1.367.820.000. (Como 30 veces más). Sin embargo nosotros compramos al mundo bienes y servicios por valor de 269.852 millones de euros y China 1.475.567, es decir sólo 6,5 veces más. También vendemos al mundo 244.534 millones de euros, mientras que China vende 1.763.453 €, o sea 7,5 veces más.
Quiero decir con esto que China, es todavía lo que en los deportistas llamaríamos “una promesa”, es decir un país con un potencial de crecimiento extraordinario, llamado a ser uno de los mayores del mundo en casi todo. Esto se potenció cuando sus gobernantes decidieron encaminarse a una economía de mercado a partir de la economía comunista de Mao.
Actualmente la economía china se encuentra a medio camino, así, por un lado conserva gran parte de su enorme aparato burocrático heredado del partido único, y por otro tiene auténticos polos de crecimiento capitalista como son Shanghái o Hong-Kong.
Poco a poco ha ido evolucionando de ser un país agrario con mucha población rural a un país industrial con emigración creciente del campo a las grandes ciudades. A su vez la industria avanza rápidamente en volumen, pero todavía su producción se basa en una mano de obra extensiva y barata, con productos de escasa calidad. Sí, es cierto que cada vez ofrece más calidad, y su mano de obra avanza hacia la homologación con el resto de los trabajadores del mundo capitalista.
Sin embargo, hoy en día, a pesar de esa evolución, China sigue siendo un país en vías de desarrollo, enorme, pero todavía retrasado con respecto a los estándares de calidad y sobre todo de responsabilidad social. No rigen todavía la mayoría de las normas industriales de Occidente. Así, es el país más contaminador del planeta. Su gasto público Per Cápita en 2014 fue de 1.691€ (En España 9.924€).           
El salario medio en España en 2013 fue de 26.162€ en China no llegó a 6000€ y eso que las cifras suministradas por el gobierno chino no son muy fiables y están más bien hinchadas. No hablemos de la jornada laboral ni de las edades de jubilación.
Hasta hoy en día, China se encamina hacia los niveles de los países del “primer mundo” creciendo a una velocidad de crucero de no menos de un 7 o 10 % anual. Para poder mantener este crecimiento necesita consumir mucha materia prima, mucha energía, conseguir que su población empiece a tener un consumo creciente para poder crear una clase media al uso occidental, y mantener el dinamismo de sus exportaciones.
Las materias primas las consigue en África y Sudamérica. La energía, de los países árabes y últimamente de Rusia. Para que los chinos consuman, su poder adquisitivo tiene que aumentar, eso se consigue de dos formas: aumentando sus salarios y apreciando la moneda china, el yuan, para poder adquirir productos importados. Estas dos últimas medidas (la subida de los sueldos y la apreciación del yuan) actúan en contra de la competitividad china, y se produce una disyuntiva en cuanto a la estrategia de crecimiento de la economía.   
Dicho todo esto, resulta que durante este verano, la economía China ha sufrido su primer gran parón. Parón en su crecimiento y en sus exportaciones. El gobierno chino ha tomado como primera medida la devaluación de su moneda.
Y, ¿cómo afecta todo esto a la economía mundial?
A Europa
China compra el 10% de todas las exportaciones de la Unión Europea (encabezadas, cómo no, por Alemania, que sería la gran perjudicada). Un parón en la economía de ese país obligaría a muchas empresas europeas a buscar nuevos mercados como, por ejemplo en América Latina. Otra variable es el dinero fresco que viene de China en forma de inversión directa. El año pasado fueron 16300 millones de euros.
En definitiva un frenazo en la economía China frenaría también el tímido despegue económico de Europa, y por tanto de la española.  
A EEUU
Durante décadas China ha sido excedentaria comercialmente, es decir que ha tenido, y tiene, capacidad para comprar deuda de otros países, que a su vez se financian con el dinero que llega de China. EEUU es el primer receptor de dinero chino, que compra los bonos que emite la Reserva Federal. El efecto es parecido al de Europa, que dejaría de recibir inversiones directas, con la diferencia de que supondría un pequeño colapso financiero para el país norteamericano.
Comercialmente, Norteamérica exportó a China por valor de 123.000 millones de dólares, cifra astronómica que supone un balón de oxígeno, no solo para la todavía renqueante industria de los EEUU, sino sobre todo, para su balanza comercial.  
A Latinoamérica
La principal fuente de riqueza de Latinoamérica proviene de sus recursos naturales, de sus materias primas. El tirón de la industria china supuso una de las principales locomotoras que impulsó el paulatino saneamiento de las economías latinoamericanas.
China no sólo es el principal cliente de la mayoría de estos países, sino que la demande de esas materias primas, que también las necesitan otros países del mundo, ha hecho que se disparen los precios, y con ello aumente la riqueza de países que dependiendo de ello, al tener dinero se pueden permitir invertir en infraestructuras, que abonan el camino a la instalación e industrias de las grandes multinacionales, que a su vez, crean puestos de trabajo y potencian el circulo virtuoso del crecimiento económico.  
A Rusia
Después de los desplantes de Putin hacia la Unión Europea  con motivo de la crisis de Ucrania, Rusia afronta unas sanciones comerciales del mayor mercado del mundo. Esto supone que en los próximos años Rusia tendrá graves carencias en suministros, no solo de tecnología y productos industriales de alto valor añadido, sino que además carecerá de gran variedad de bienes de primera necesidad, productos de la huerta, y otros alimentos, así como enseres, ropa, calzado, vehículos, etc…
Para responder a este “castigo” europeo, Rusia ha firmado este año el mayor acuerdo comercial con China, por el que suministrará, al país asiático, gas y petróleo por valor de 300.000 millones de euros durante 30 años. Esto será a partir de 2018.
Una ralentización de la economía china supondría, de momento una reducción de las necesidades energéticas chinas, que a su vez redundarían (ya lo están haciendo, por esto y por otras razones) en una reducción de los precios del petróleo.
Todo esto pondrá en cuestión el acuerdo, y dejará a Rusia más vulnerable económicamente.
A África
Como viene sucediendo en dos últimos siglos, África siempre es el más perjudicado. Al igual que Latinoamérica, África estaba siendo la principal fuente de materias primas para las enormes necesidades de las mismas de la industria china. Sin embargo, las peculiaridades del continente Africano en materia de estructura económica, social, y sobre todo de estabilidad política, han hecho que las empresas chinas, para asegurarse el suministro, hayan estado realizado grandes inversiones directas en varios países africanos.
De modo que África se ha estado beneficiando del tirón chino de dos maneras, por un lado de la venta directa de los recursos naturales, y por otro de la instalación de industrias manufactureras que tratan las materias primas en primeras manufacturas y las preparan para ser transportadas a China.
Ahora, ante el frenazo chino, la menor demanda, ha hecho que los precios de las materias primas hayan descendido un 50%, y lo que es peor, el parón en el aumento de nivel de vida en determinados países africanos, además de pobreza, suelen implicar también golpes de estado, guerras civiles, y combates tribales.   

lunes, 17 de agosto de 2015

Mundo digital sanitario 2

Como continuación a la digitalización de la primera época, en la que sólo estaban digitalizados caracteres, cuyo resultado eran poco mas que textos, y algunos esquemas, apareció el concepto multimedia.
Multimedia significa que las bases de datos no sólo contienen textos, sino datos en otros medios, es decir básicamente, imágenes, sonidos y películas.
Esto ya hace varias décadas que existía, pero era muy complejo de utilizar. Principalmente, el problema era la tremenda capacidad necesaria para almacenar este tipo de datos en ficheros. Otras barreras eran la todavía escasa velocidad de transmisión, los ineficientes dispositivos de lectura de los mismos, y finalmente los complejos y lentos equipos de digitalización como los escáneres, por ejemplo.
Hoy, a fecha de este documento podemos decir que todo esto ha sido superado. Los dispositivos de almacenamiento han ido aumentando su capacidad, su seguridad y su velocidad de recuperación del dato, y a la vez se han abaratado. Las medidas de almacenamiento usuales ya no son los megas, ni los gigas, ahora se habla de los terabites y los petabites (ya dedicaré un artículo a esto mas adelante). Los equipos de digitalización son mucho mas eficientes. Y qué decir de las comunicaciones, ya con fibra óptica hasta los hogares.
 Todo esto ha propiciado que se hayan encontrado utilidades que sólo los mas visionarios podían imaginar hace no mas de una o dos décadas.
Entre estas utilidades hoy quiero referirme a aquellas de las que se beneficia el mundo sanitario.
Ahora se monitorizan pacientes crónicos en sus domicilios, se dispone de los mejores especialistas "on line", se obtienen diagnósticos mucho mas precisos, en mucho menor tiempo, evitando duplicidades en las pruebas, y un larguísimo etc.
Las mas visibles para los pacientes, en España son la historia clínica electrónica, la receta digital y el sistema de citas y para consultas y análisis.
Existe una entidad pública llamada red.es, que trabaja para que la sociedad española aproveche al máximo el potencial de Internet y las nuevas tecnologías. Pues bien, en un informe relativo al estado de las TIC (Tecnologías de la Información y las comunicaciones), particularizado para el mundo de la salud, ya se dice que el 90% de los hospitales españoles posee una conectividad superior a los 6 Megas por segundo.
Pero lo mas espectacular es lo que ocurre de puertas adentro entre los profesionales de la salud. Ahora es posible disponer de imágenes de gran precisión de modo ubicuo, es decir, se pueden tener allí donde se necesiten, cuando se necesiten. Esto permite la deslocalización de los especialistas, es decir, que a kilómetros de distancia del centro en que esté siendo atendido el paciente, un especialista puede ver las imágenes producidas por una resonancia magnética, un TAC, una mamografía, un electrocardiograma, un fondo de ojos, un ecocardiograma, y todo aquello que pueda digitalizarse y transmitirse por la red, y ser leído en un monitor, o ser impreso si fuera necesario.
Un ejemplo:
Una compañía ofrece servicios de interpretación de resonancias magnéticas y Tac de urgencia en horario de 7x24 por especialistas. ¿Cómo lo hace?.
Las interpretaciones, y los consiguientes diagnósticos, en horario nocturno, los elaboran especialistas sudamericanos que han estudiado en España y son por tanto doctores colegiados, pero que han regresado a sus países. La imagen les llega por la noche española, pero allí (Colombia, México..), es por la tarde.  
El tiempo que tarda en llegar el diagnostico, con las anotaciones correspondientes, no suele ser mayor de 30 minutos. El CPD (El centro de proceso de datos) se encuentra en Berlín, y pone a disposición del especialista toda la información necesaria, por ejemplo ha tenido acceso al historial clínico del paciente y puede ver los últimos análisis de orina o de sangre. No hay duda el diagnostico es muy exacto y temprano, el tratamiento y la medicación muy precisos. El resultado es que el hospital de urgencias, no precisa especialista de guardia, ni radiólogo, sólo los auxiliares especializados en el manejo de las máquinas de análisis.
Esto se llama deslocalización, señores, huelga decir que esos especialistas en Sudamérica cobran bastante menos que los de aquí, y además no cobran por estar en horario nocturno.
Terminaré transcribiendo unos párrafos sacados de una publicación americana.
Hace pocos años, en Boston, se puso en marcha un programa de telemedicina con 1000 pacientes crónicos de insuficiencia cardiaca. De ellos se escogieron 747 para ser tratados mediante telemedicina, y a los restantes 253 se les dio tratamiento convencional.
Tras dos años de programa, se concluyó que los pacientes atendidos a través de telemedicina obtuvieron mejores resultados de salud, una mortalidad inferior a la del grupo tratado convencionalmente. Además se dio una reducción de los costes hospitalarios de un 30%, y una reducción del gasto farmacéutico del 5%, en relación con los otros.
Pero seguro que habrá quien se queje de estas "moderneces", y prefiera un trato personal, in situ, con esperas en las salas, y ese saborcillo que tienen las salas de urgencias de los grandes hospitales. 
Sin embargo, los que no se quejarán son los pacientes de aquellos países menos ricos, que sólo necesitan una red de comunicaciones. Estos países van a disponer de cardiólogos on-line sin haberlos tenido nunca presenciales. Pueden diagnosticar retinopatías a diabéticos sin oftalmólogos  

lunes, 3 de agosto de 2015

Mundo digital sanitario 1


Recientemente he tenido que acompañar a mi anciana madre a varias consultas médicas, de varias especialidades, en la sanidad pública española. Me he pasado media vida trabajando muy cerca de las tecnologías de la información, y he vivido día a día, profesionalmente, su evolución casi desde su prehistoria, pero a veces no somos conscientes de tantas cosas que nos rodean, como en este caso la aplicación de unas simples bases de datos, su indexación para buscarlos, y la forma de ponerla a disposición de profesionales especializados en otras ramas de la ciencia, que lo usan como potente herramienta que mejora dramáticamente su trabajo diario.
Mi madre tuvo una insuficiencia renal, y la acompañé al nefrólogo. Hasta aquí todo como siempre, una consulta de un especialista, que te escucha, y te prescribe análisis y pruebas para, después de tener los resultados, llegar a un diagnóstico y aplicar los tratamientos idóneos.
Y aquí es donde empecé a darme cuenta del cambio. ¡El nefrólogo disponía del historial clínico de mi madre! Es decir pudo ver los diferentes análisis de sangre desde hacía más de diez años, y pudo constatar el momento justo en que una de las variables (la creatina) se disparó, y pudo establecer con gran exactitud las causas de la insuficiencia renal. También disponía de las medicinas que estaba tomando. Además pudo ver el resultado de una resonancia magnética que estaba digitalizada en el historial, supo que la paciente también padecía de otras patologías, etc., etc...
 Hace, probablemente menos de 2 décadas, esto habría sido imposible, y mi madre habría terminado necesitando diálisis.
Cuento esto porque escuchando al doctor, imaginé la base de datos centralizada, con acceso desde cualquier ambulatorio o clínica, con su red local de conexión de los ordenadores personales y las impresoras, los kilómetros de fibra óptica, los equipos intermedios de electrónica de comunicaciones y otros aparatos de diagnóstico también conectados a la red. También imaginé los silos de almacenamiento de datos multimedia, guardando imágenes escaneadas y digitalizadas. Y las medidas de seguridad que garantizan que esos datos de carácter personal sólo son accesibles para el personal sanitario, no sólo los doctores, también los enfermeros que realizan los análisis de sangre o de orina, que introducen los resultados para que estén siempre a disposición de quien lo necesite. Incluso, por deformación profesional, tuve un recuerdo para aquellos otros profesionales e la informática que día a día escriben líneas de código y crean los programas que interactúan con las personas.  
No puedo por menos que pensar en cuántas personas se benefician, sin ser conscientes, de estos elementos de ayuda para los profesionales de la salud.
Sin embargo, estando en la sala de espera, observé cómo algunas personas que estaban allí, se maravillaban al ver cómo introduciendo su tarjeta sanitaria en la ranura de un aparato parecido a un cajero de banco, éste expendía una papeleta con la sala y el número de orden por el que serán llamados cuando llegue su turno. Y esto aparecía en un monitor situado visible sobre la pared.
Que también es para maravillarse ojo, pero me vino a la mente esa comparación en la que uno mirando al mar, se asombra viendo las olas, o la lejanía del horizonte, o aquel barco que parece pequeño allá a lo lejos pero que debe ser enorme. Y sin embargo pocos imaginamos lo que hay bajo esas aguas; montañas y valles, cráteres, todo tipo de criaturas algunas gigantescas, plantas corrientes….
Algo así es en lo que se está convirtiendo el mundo digital sanitario.       

sábado, 1 de agosto de 2015

Angela Merkel y su comité de sabios


Angela Merkel cuenta con un grupo de asesores llamados “los 5 sabios”, cuyo presidente es un tal Christoph M. Schmidt. Después de lo acontecido con Grecia, han hecho las siguientes reflexiones:
“Hay que crear un reglamento que regule las quiebras de los estados, incluyendo la posibilidad de que estos abandonen el euro”. En este reglamento, proponen regular también el manejo de este tipo de crisis, “para que se pueda hacer frente a la falta de cooperación de un estado”.
Otro tema que les preocupa mucho es el de la “mutualización de la deuda”, es decir, hacer que la deuda europea sea asumida colegiadamente por todos los estados miembros a través del Banco Central Europeo, o sea que se emita deuda europea. Y rechazan esta posibilidad, siempre que no haya una unión política, y declaran a este respecto que no hay voluntad actualmente para esta unión política por parte de los estados miembros. O sea les falta decir “aaaah, se sienteeee, nada de deuda europeaaaa”.
De paso, aprovechando que no hay voluntad de más unión política (qué pena), también rechazan medidas que pueden ser efectivas a corto plazo, como la creación de un seguro de desempleo europeo o de un gobierno económico, ya que, en su opinión, generarían inestabilidad a medio plazo al no estar acompañadas de una cesión de soberanía por parte de los estados miembros.
También pretenden que haya una declaración institucional mediante la cual quede bien claro que “los votantes de los países acreedores no están dispuestos a financiar a largo plazo a los países deudores".
Y se felicitan por lo logrado tras la crisis griega: "Sin la ayuda de los socios europeos y del FMI, los países en crisis se habrían visto forzados a hacer ajustes mucho más dolorosos, ya que los créditos de ayuda concedidos les han obligado a bajar su déficit público durante varios años. Por eso los programas de rescate ayudaron a evitar una política de austeridad más dura" (generosos).
Tengo que decir que estoy totalmente de acuerdo con lo que estos sabios dicen, con algunas excepciones:
Por ejemplo, ese reglamento que regule la quiebra de los estados, debería también regular la posibilidad de que una mayoría de países pueda echar a algún país que no quiera colaborar con los demás, de modo que se pueda hacer frente a “la falta de cooperación de un estado”, tal como ellos propugnan, es decir que se pueda echar a Alemania si no colabora con la política mayoritaria.
Lo de que no hay voluntad de más unión política es cierto, ya que por su parte, ellos necesitan una votación en el Bundestag para aprobar lo que firme frau Merkel. Nosotros aquí no lo necesitamos, porque hace tiempo que cedimos esa parte de nuestra soberanía, pero no a ellos, sino al Parlamento Europeo. O sea, no se debe mutualizar la deuda alemana, ya que ellos no quieren, pero sí la del resto de los países del euro, excepto los que prefieran quedarse en la órbita alemana: Austria, Holanda o Finlandia (pobres).
También estoy de acuerdo en que crear un seguro de desempleo europeo o un gobierno económico, y yo diría más, una unión fiscal, generaría inestabilidad a la larga, siempre que no se dé esa transferencia de soberanía. O sea, entreguemos esa soberanía y ya no habrá inestabilidad.
Ah!, y eso de que “los votantes de los países acreedores no están dispuestos a financiar a largo plazo a los países deudores", también lo creo. Está en la naturaleza humana. Somos egoístas por naturaleza, lo produce nuestra capacidad para imaginar el futuro. Pero eso solo se resuelve mediante la imposición, sí señores, hay que imponer que los más ricos paguen más, se pongan como se pongan.
En conclusión, siendo consecuentes con sus propios planteamientos, los “sabios” deberían aconsejar a frau Merkel que Alemania se plantee su salida del euro.
De este modo no tendrían que ceder soberanía, no tendrían que ser solidarios con los países más pobres, mantendrían su fondo de desempleo, sus jubilaciones, etc.  Y recuperarían su Bundesbank, que irónicamente, significa banco federal, o sea banco solidario de todos los Landers que componen la federación alemana. Imagino que los landers ricos como Babiera deben enfadarse mucho por tener que financiar a los landers pobres.
Pero salir del euro, además de aumentar toda la antipatía que generan día a día entre el resto de los europeos, sería lo que aquí diríamos “vender el coche para comprar gasolina”.
Los primeros días después de que Alemania adoptase de nuevo el marco, su revaluación sería tal que posiblemente doblara, triplicara o más  su valor al entrar en el euro (1 marco=0,51 €).
A su vez el euro se devaluaría respecto a las demás monedas mundiales: (1 dólar=2€; 1 marco=1$,  1marco=2€).
Los productos alemanes tendrían precios astronómicos para el resto de los europeos, pero para los alemanes los productos del resto del mundo serian muchísimo más baratos que los suyos propios. Por muy orgullosos que estén de la calidad de sus productos, acabarían comprando productos importados.
En pocos meses empezarían a cerrar fábricas, y el paro se incrementaría alarmantemente. Las deudas que sus deudores tienen con ellos, denominadas en euros, automáticamente se reducirían por 3 o 4. Su balanza de pagos se degradaría a pasos agigantados.
Inglaterra, al ver a Europa libre de la tiranía alemana, estaría interesada en entrar en el euro, ya que se convertiría en una de las potencias de referencia de la nueva moneda única, y vería la posibilidad de que La City fuera la sede del nuevo Banco Central Europeo, que ya no tendría sentido que residiera en Frankfurt.
Estados Unidos, ante la tesitura de tener que decidir quién sería su socio preferente, se quedaría con el mayor mercado y el de mayor potencial o sea el euro. Además, al ver cómo Alemania quedaría más a merced de los rusos, negociaría duramente con los alemanes para la instalación de más y mayores bases militares y el despliegue de armas nucleares en su territorio.
Sí, definitivamente estoy de acuerdo con los “sabios” alemanes. Me encantaría que Alemania saliera del euro. Paradójicamente sería una “salida” para el resto de los países de Europa.