¿Está el mundo destinado a ver
una economía energética 100% renovable? No está tan lejos ese escenario. Hace
como un año, supimos que la isla del Hierro había alcanzado el 100% de su
consuno energético proveniente de energías renovables. Sin ir más lejos,
nuestro vecino Portugal alcanzó, el pasado marzo-2018, una producción de
energía renovable que sobrepasó sus necesidades. Bueno hay algo de trampa estadística
en esa afirmación, ese ratio de porcentaje de producción/consumo de
electricidad, ¡¡¡¡duró 4 días!!!
En 2016, la electricidad
generada a partir de fuentes de energía renovable supuso casi un tercio (29,6
%) del consumo bruto de electricidad de la EU-28.
El incremento de la electricidad
generada a partir de estas fuentes de energía se refiere principalmente, a la
electricidad producida por turbinas eólicas, energía solar y biocombustibles
sólidos (incluidos los residuos renovables). Si bien la energía hidroeléctrica
siguió siendo la fuente única más importante de electricidad renovable en la
EU-28 en 2016 (36,9 % del total).
Perdón por este volcado tan
brutal de datos, sólo quiero expresar que esta vez, parece que va en serio eso
de terminar con los combustibles fósiles.
Uno de los sectores más
afectados por este final del petróleo y del gas natural es el del transporte,
en concreto el transporte en automóviles ya sean de uso privado como público.
El sector ferroviario ya se electrificó en su mayoría (Salvo vergonzosas excepciones
como la extremeña), y aquellas locomotoras de vapor o las diésel ya se ven como
piezas de museo.
En 2040 en España, Reino Unido,
Francia y algunos países mas, se venderá el último coche que utilice
combustibles fósiles, y 10 años después se prohibirá su circulación. Es decir
quedan poco más de 21 años para poder comprar uno de estos coches, y 31 para que dejemos de verlos circular.
Dado que los coches actuales
medios, cuando cumplen los 10 años ya se consideran viejos, podemos decir que, si
alguien necesita adquirir un coche hoy, todavía puede comprarse el coche de la tracción
que más le guste, en teoría.
Ahora bien, si tenemos en cuenta
la enorme frecuencia con la que se empiezan
a modificar las leyes de este tipo, yo aconsejaría “tentarse la ropa” a
la hora de adquirir un vehículo (Si no que se pregunten a los que adquirieron
coches a Diésel hace una década).
Tradicionalmente siempre se ha
dicho que las leyes van con retraso sobre la realidad social, pero este caso es
muy peculiar; no tengo claro si estas leyes sobre el fin de los combustibles fósiles
llegan con retraso o se adelantan al regular el futuro de dentro de 20 años. Me
explico:
El primer coche de tracción no
animal fue eléctrico, y se inventó entre 1832 y 1839. O sea, el coche eléctrico
tiene casi 200 años. En 1899 un coche eléctrico batió el record de la milla por
minuto al alcanzar los 105 kilómetros por hora.
Por otro lado, incluso hoy en día,
hablando de rendimiento termodinámico de un motor de gasolina, viene a tener
una eficiencia de entre el 20% y el 30%, en el mejor de los casos. Y un motor
de gasóleo de ciclo Diésel viene a tener una eficiencia de entre el 30 y el 45%.
Un motor eléctrico tiene una eficiencia (o rendimiento) superior al 75%, pero
la mayoría de motores que se montan en coches eléctricos tiene una eficiencia
alrededor del 90%, o incluso superior, como por ejemplo el motor del Renault
Fluence Z.E., que tiene una eficiencia del 95%.
Sin embargo desde que Henry Ford
en 1908 lanzó el primer vehículo de combustión salido de una cadena de montaje,
el coche eléctrico dejó de ser opción para vehículos privados. En el siglo XX
la industria del automóvil se lanzó a masificar el uso del automóvil de gasolina
y gasóleos, y se crearon enormes y poderosísimos “lobbies” que frenaron el
desarrollo del automóvil eléctrico. Hasta que, algo mas de un siglo después del
nacimiento del Ford T, ante la evidencia de hacer inhabitable el planeta, la
opción de dejar de quemar esos recursos limitados y altamente contaminantes,
parece que se ha tomado en serio. Con estos datos ¿alguien puede decir si las
leyes sobre coches eléctricos van con retraso o no?
Situación actual en España
A día de hoy, finales de 2018, España
es el octavo productor mundial de automóviles y el segundo europeo. El sector
que mas exporta nuestro es el automovilístico, es decir el 22% de todas
nuestras exportaciones son coches y elementos para fábricas de otros países. El
12% de todos los trabajadores del sector industrial español están empleados en el
sector automovilístico.
Cada año producimos casi 3
millones de vehículos, de los cuales vendemos fuera 2,4 millones, que nos permiten
ingresar 53.700 millones de euros, y dan trabajo a 67.000 personas.
Pero además, en un porcentaje
elevado, estos coches llevan componentes fabricados en nuestro país. Es la
llamada industria auxiliar, que generan alrededor de 34.000 millones de € y dan trabajo a otras 212.000
personas. Estos componentes de fabricación nacional, de reconocido prestigio,
también son exportados a otras fábricas de coches en todo el mundo.
Ya podemos hacernos una idea de
la importancia de este sector para nuestro país. Pero ¿cuántos coches se venden
en España actualmente? Pues en 2017 unos 1,23 millones de vehículos.
De estos según los datos de la
DGT se matricularon 626.371 coches de gasolina (incluyendo los vehículos
híbridos cuyo motor de combustión se alimenta de gasolina) lo que supone un
alza del 27%. Los diésel cayeron un 7,8% hasta las 602.318 unidades. Los coches
eléctricos crecieron casi un 94% hasta las 6.972 unidades (a pesar de esta
subida, los coches eléctricos sólo suponen el 0,56% del mercado total).
En 2017 se “quemaron” 4,9
millones de toneladas de gasolina (95 y 98 octanos) y 23 millones de toneladas
de gasóleo.
Consecuencias de estas leyes
El simple anuncio del gobierno
español sobre el fin de los vehículos de combustión interna, al igual que en el
resto de Europa y Reino Unido y otros países, tiene muchas consecuencias.
Recaudación fiscal.-
En España, por ejemplo, el 54%
del precio de la gasolina son impuestos y, en el caso del gasóleo, los tributos
representan el 48% de la factura final del consumidor en combustible. La
Agencia Tributaria ha ingresado a lo largo de todo 2017 un total de 10.881
millones de euros en concepto de impuesto a los carburantes. Por cada litro de
gasolina, los impuestos especiales representan 0,465 euros, con independencia
de la variación de los precios.
Las comunidades también tienen
competencia para elevar estos impuestos, por ejemplo el impuesto de
circulación. Los vehículos eléctricos, hoy en día están exentos de pagar el
impuesto de matriculación. Los otros pagan hasta un 14% de su precio, según lo
que contaminen. En 2018 está previsto que recauden alrededor de 390 millones de
euros. ¿Alguien cree que los organismos públicos van a renunciar a estas
recaudaciones?
Contaminación.-
Hoy en día los coches eléctricos
son mas caros que los otros, y los fabricantes tendrán que mantener esta
diferencia de precio a favor de los coches de combustión si quieren deshacerse
de los stocks que tendrán y para rentabilizar las inversiones realizadas. Además,
según la misma ley, no habrá más planes de ayuda a la compra de automóviles.
Por tanto, los usuarios tenderán a conservar los vehículos más viejos y contaminantes.
Parece que, el parque de vehículos
de combustión interna, tardará en reducirse sustancialmente, y además
envejecerá ostensiblemente. Es decir habrá un aumento temporal de la
contaminación, que tardará en ser compensada por el paulatino relevo de los eléctricos.
Por cierto, hay que decir que hoy en día, la contaminación originada por los
automóviles supone como mucho un 20% de la total incluyendo todos los medios de
transporte.
Deslocalización.-
En 2018, en España se fabrican
cinco modelos de vehículos eléctricos, cuatro de ellos furgonetas y un
cuadriciclo. Esto sitúa a nuestro país entre los que más posibilidades cuentan
para recibir nuevos modelos eléctricos. Aunque, de momento, el grupo PSA Citroën,
es el único que a anunciado la fabricación de coches eléctricos en España.
La pregunta es: Las fábricas
existentes en el octavo fabricante de coches del mundo (España), ¿se reconvertirán
y fabricarán coches eléctricos o aprovecharán para irse a países de mano de
obra mas barata?
Nuevos negocios, viejos negocios.-
Es sabido que los coches eléctricos
son mucho más simples que los de combustión, necesitan menos mantenimiento,
duran más. Entonces, ¿que será de los tradicionales talleres de coches? Parece
que muchos desaparecerán, pero habrá otras necesidades; el trasiego de las
peligrosas baterías, las instalaciones de recarga en los garajes ya sean
individuales o comunitarios, el auge de los “puntos limpios” y su control, etc.
Sociedad.-
Y otros cambios no tan técnicos
pero sí sociales, por ejemplo la repoblación de los puntos de recarga y
descanso para los viajes de largas distancias. ¿Cómo serán las “electrolineras”
del futuro? Por otra parte, cuando todos los coches sean eléctricos perderán
ciertos privilegios derivados de su escasez, volverá a ser un problema su
aparcamiento y su circulación en los centros de las ciudades. Habrá que
restringir su circulación aunque no contaminen.
Geopolítica.-
Incluso los equilibrios geopolíticos
actuales se verán modificados. Los prósperos productores de petróleo tendrán
que evolucionar para sobrevivir, pero no hay que olvidar que hoy en día siguen
siendo muy poderosos y tienen muchos medios. La economía rusa, por ejemplo
depende enormemente del petróleo, las monarquías del Golfo de Persico, incluso
los texanos de EEUU dependen del petróleo hoy en día. ¿Dejaran ver cómo sus
arcas van languideciendo sin hacer nada o provocarán conflictos mundiales para ralentizar
el fin de la quema los combustibles fósiles?
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