martes, 27 de octubre de 2015

El lío de Oriente próximo-medio-introducción



A la vuelta de las vacaciones hay muchos frentes abiertos en la historia reciente. Después de conversar con varias personas me he decidido a empezar por lo que creo que es el punto más caliente del globo en la actualidad.  Hace algo más de un año, mi amigo Andrés hizo un viaje turístico a Irán. A raíz de algunos mensajes que intercambiamos, me di cuenta de mi enorme ignorancia sobre Oriente Medio, y me puse a estudiar sobre él. En esta primera entrega trataré de exponer algunos conceptos generales para que el lector pueda entender lo que está allí sucediendo.
Hay varias formas de abordar un somero análisis de la situación. En este caso lo haré contemplando 3 niveles: el religioso, el de potencias hegemónicas de la zona y el de los intereses de dos de las superpotencias globales.

Nivel religioso 
El mundo musulmán, está dividido en muchas facciones, al igual que el mundo cristiano. Para nuestro análisis y simplificando muchísimo, diremos que en la zona analizada hay dos sectas islámicas dominantes: chiitas y sunitas. Ver mapa.

A partir de 2011, los chiitas alcanzan a representar la mayoría en Irak, Irán, Kuwait, Azerbaiyán y Yemen. Además, muchos otros países tienen importantes minorías chiíes, incluso China y Rusia. El resto del mundo musulmán tiene raíces sunníes, si bien hay países en los que la preponderancia política diluye la religiosa (Ej.: Turquía, Marruecos, Egipto, Túnez, etc.) y en otros es lo contrario (Ej.: Afganistán, Paquistán, las zonas tomadas por el Emirato Islámico, etc.). 
Después de muchas guerras históricas entre las dos sectas, actualmente la mayoría de los musulmanes sunitas y chiitas, desde el punto de vista estrictamente religioso, pueden coexistir pacíficamente, hasta el punto de que los sunitas y los chiitas a veces asisten a las mismas mezquitas. Es decir las diferencias entre ellos es una simple excusa para ir a la guerra por parte de los poderes políticos.
Antes del derrocamiento de Sadam Hussein, gran parte del poder religioso estaba “sofocado” por una cadena de “contención” a cargo de una serie de dictadores y líderes autoritarios como Gadafi, o el mismo Sadam. Con la caída de los mismos, aumentó el poder de los dirigentes religiosos.
Estado Islámico (también llamado despectivamente Daesh). Compuesto por suníes radicales,  reclama la autoridad religiosa sobre todos los musulmanes del mundo, y tiene como objetivo declarado unir bajo su control a todas las regiones habitadas por musulmanes. Abarcando Irak y la región del Levante mediterráneo, que cubre aproximadamente los actuales estados de Siria, Jordania, Israel, Palestina, Líbano, Chipre, y parte del sur de Turquía. Otras milicias que controlan parte del territorio en la península egipcia del Sinaí, el este de Libia y Pakistán han jurado lealtad a la organización. El grupo se caracteriza por su severa interpretación del Islam, con la Sharia y su violencia brutal contra los chiitas y cristianos.  
El Emirato Islámico surgió, como tercer actor, alrededor de 2007 en el Irak Pos-Sadam, no con el fin de luchar contra los invasores estadounidenses, sino contra los chiitas iraquíes. Son, en realidad, una corriente ultra-ortodoxa, que desde la parte sunita trata de imponer sus tesis a todos los mundos musulmanes.
Nivel potencias hegemónicas: Irán versus Arabia Saudita. Turquía al fondo.
Irán: Ha sido, desde el comienzo de los tiempos, la potencia hegemónica de la zona. Actualmente tiene una población de 80 millones de habitantes y 3 veces la extensión de España. Justo antes de la revolución de Jomeini, Irán era una monarquía autoritaria prooccidental, cuyo monarca Mohammed Reza Pahlavi, con el apoyo norteamericano, trataba de occidentalizar la sociedad iraní hasta el extremo de llamarla Persia. Después de su derrocamiento y la toma de la embajada de EEUU en Teherán, el país quedó sumido en un régimen administrado por clérigos chiíes (Importante dato para entender parte de la problemática de la zona).
Arabia Saudí: Entró en la historia actual en 1932 como evolución de una sociedad de tribus. Desde entonces ha venido siendo una monarquía absoluta,  basada en los principios del Islam. En su territorio están los lugares más sagrados del islam: La Meca y Medina, cuyo acceso está estrictamente prohibido a los no musulmanes. Es el otro gran aliado de los EEUU, y por ende del mundo occidental, sin embargo mantiene relaciones tensas con sus vecinos musulmanes como Siria, Egipto o Yemen. El país es uno de los mayores productores de petróleo, en el que basa su riqueza y su poder para mantener su hegemonía en la zona. Son sunníes.
Tanto Irán como Arabia, enarbolando la bandera religiosa, se disputan, en realidad, la supremacía en el Oriente Medio, (ya que, como explicábamos en el nivel religioso, los chiitas y los sunitas pueden convivir en paz).
Esta pugna entre Arabia e Irán ha ido llevada fuera de su territorio, concretamente a Siria. Por una parte Arabia mantiene, en la actualidad, económica y armamentísticamente a los “rebeldes” sunitas que luchan en Siria contra el régimen chiita de Assad, y contra la mayoría también chiita en Yemen (Al sur de Arabia). Ambos países, (Siria y Yemen) son a su vez apoyados por Irán. Se mantiene así la pugna por la hegemonía entre Irán y Arabia Saudita.
Turquía: Con una población de casi como la Iraní y un territorio casi la mitad, es una  democracia parlamentaria, cuya constitución, después de un periodo de gobierno militar, fue proclamada en 1982, y consagra el laicismo, aunque hay mayoría de tradición musulmana, lo mismo que España la hay de tradición católica.
 Otros estados: La mayoría con población mixta suní–chií, como Bahréin, Irak y Líbano, han registrado un fuerte aumento de la violencia sectaria y están cada vez más preocupados por las perspectivas de una guerra civil. Cabe destacar la neutralidad absoluta de Jordania, envidiada en la zona por su estabilidad política.
Los Kurdos: Son una etnia descendiente de los antiguos medos, rivales de los persas. Actualmente carecen de estado propio, aunque pueblan una amplia zona que abarca zonas turcas, sirias, iraníes e iraquíes que se da en llamar el Kurdistán. En Turquía viven 15 millones de kurdos (el 20% de la población), y toda la producción petrolífera turca procede del Kurdistán turco. En Irak, viven 5 millones  de kurdos (el 25%), y del Kurdistán iraquí se extrae el 74% del petróleo de Irak. En Irán, los kurdos son 8 millones (el 17% de la población), y el petróleo que se extrae es el 20% de la gran producción Iraní. También hay kurdos en siria, en Armenia y en Azerbaiyán. Los kurdos pugnan por tener un estado propio y luchan contra quien ostenta parte de lo que consideran su territorio.

Territorio del Kurdistan ocupado por Turquia,Siria,Iran e Irak
Siria: Podemos decir que El Assad es el último dictador en el sentido clásico de la zona (Aunque, en realidad quedan muchos más).  Al calor de la llamada “primavera árabe” estalló el conflicto con objeto de derrocar al dictador heredero de la familia Assad de minoría chií (apoyado por Irán). 

Nivel de superpotencias: Rusia versus USA
Desde el último cuarto del siglo pasado la zona comenzó a desestabilizarse con la revolución en Irán, que con la instauración el régimen de los ayatolás en 1979, Estados Unidos perdió a uno de sus dos grandes aliados en la zona, el otro sigue siendo Arabia Saudita. En diciembre de ese mismo año, la entonces Unión Soviética invadía Afganistán aprovechando la posición de debilidad en la zona de EEUU, el entonces todavía gran adversario norteamericano, para instaurar un estado comunista en esa parte del Asia.
Para contrarrestar esa posición, los americanos apoyaron al régimen del dictador Sadam en Irak, y en septiembre de 1980 comenzó una guerra entre Irán e Irak, que duró 8 años, hasta agosto de 1988. En aquel entonces, Sadam era considerado el aliado de occidente, y recibió gran cantidad de armamento de la OTAN.  En esa guerra, por ejemplo se usaron armas químicas prohibidas, pero ante las cuales, las que las superpotencias miraron para otro lado. La caída el muro y la pedida de poder por parte de Rusia propiciaron su retirada de Afganistán después de sufrir importantes pérdidas materiales y humanas. Desde entonces la sociedad afgana fue dominada por los talibanes, que proclamaron al primer estado integrista en 1992.
Los Estados Unidos proclamaron el llamado “nuevo Orden mundial “aludiendo a la caída del bloque soviético, y la desaparición de Rusia como adversario mundial, y por tanto de esa zona.
El 2 de agosto de 1990, Sadam Husein ataca Kuwait, y deja de ser visto como amigo por parte de la OTAN, ya que amenaza a las enormes reservas petrolíferas de esa zona, y una de las mayores del mundo. Fue vencido, pero no invadido. Esto se produjo 12 años después con la excusa de que Irak tenía armas de destrucción pasiva. Fue la llamada guerra del golfo.
Rusia no aparece en este escenario como adversario de los norteamericanos hasta la crisis de Ucrania, que provoca la asunción de represalias comerciales contra los rusos, y les condena a una nueva etapa de privaciones, aumentada por la caída de los precios del petróleo, la principal fuente, y casi la única, de riqueza para los sufridos ciudadanos rusos. Ante esta situación Putin necesita alimentar el sentimiento nacionalista, creando la falacia de que Rusia vuelve a ser la superpotencia que fue.
Casi paralelamente, después de duras negociaciones, se acaba de firmar un acuerdo entre las potencias occidentales e Irán, sobre la posesión de tecnología nuclear (supuestamente para uso civil). Esto libera al régimen de los ayatolás del aislamiento internacional a que habían estado sometidos, y vuelcan su producción petrolífera a los mercados, propiciando la bajada sustancial de los precios, que se ha estabilizado en alrededor de un 50% de caída.   
Entre tanto los actores de la guerra se desgastan en Siria.