sábado, 26 de enero de 2019

Detenida la vicepresidenta de Huawei, el 5G y la ciberguerra


Vayamos por partes: ¿Qué es Huawei? Para la mayoría de las personas que conoce esta palabra, Huawei es una marca de teléfono móvil, y es cierto. Pero no es sólo eso, es bastante más. Para los que hemos tenido que lidiar en nuestra vida profesional con el mundo de las telecomunicaciones, Huawei es la compañía que venció al, hasta entonces, gran gigante de la electrónica de redes norteamericano, una compañía llamada Cisco.
Bueno, entiendo que estas últimas frases pueden sonar a “chino” a muchos legos en esas materias, y es correcto, porque Huawei es una empresa china. Trataré de añadir toda la luz que pueda, porque se está jugando mucho más de lo que los ciudadanos comunes podamos pensar.
He mencionado el concepto “electrónica de redes”. La electrónica de redes es el conjunto de millones de aparatos electrónicos que están conectados entre sí, y que no solo forman las redes de comunicaciones, sino que hacen que funcionen correctamente. Hacen que los mensajes, los datos, las conversaciones, etc., lleguen donde tienen que llegar (y no a otros sitios), y cuando tienen que llegar (ni un nanosegundo después). Claro, muchos ya habrán adivinado que me estoy refiriendo a Internet. Sí, cierto, pero también me estoy refiriendo a muchas otras redes, ya sean públicas o privadas, que interconectan millones de usuarios, empleados o incluso agentes y militares.  
Ahora ya nos vamos haciendo una idea de lo que representa Huawei en el mundo. Podríamos decir que es el Windows, o el Apple de la electrónica de red, pero mucho más discreto y con una competencia mucho menor. Y entonces llegó el 5G.
Las comunicaciones móviles, las de nuestros teléfonos, tuvieron un antes y un después cuando se hicieron digitales. Sería muy complejo explicar en unas líneas lo que significa que ahora sean digitales, pero diré que la digitalización de la telefonía móvil ha supuesto muchas mejoras en velocidad, en seguridad, en la posibilidad de enviar fotos, películas, audios, etc… La telefonía móvil ha ido evolucionando en varias generaciones hasta llegar a la actual y más extendida que es la 4G, que seguramente ya es algo mas oído popularmente. Y estamos en los albores de la 5G.
¿Qué aporta la 5G de nuevo? Mejora muchos aspectos tales como la capacidad y la velocidad, pero lo que mejora dramáticamente es la llamada “latencia”. Cuando un equipo se comunica con otro, le envía un mensaje y espera una respuesta ya sea para empezar a recibir/enviarle datos, o para decirle que ha recibido/enviado lo anterior y está listo para seguir recibiendo/transmitiendo o si ya ha terminado de recibir/transmitir. Pues bien, en síntesis, el tiempo que el primer equipo tarda en responder al otro, se denomina “latencia”. La latencia se mide en milisegundos (milésima parte de un segundo). Ahora, en el mundo 4G en que estamos a nivel comercial, la mejor latencia conocida (en condiciones excepcionalmente favorables) ha sido de 5 milisegundos. Pues bien, con 5G se puede bajar de 1 milisegundo a velocidades de 10 Gigas por segundo.  
Hasta la aparición del 5G la latencia era la gran barrera que impedía la implementación de aplicaciones para las que es vital que sea muy pequeña. La robótica podría sustituir nuevas funciones hasta ahora reservadas a los humanos, como por ejemplo la conducción autónoma, ya que la baja latencia combinada con la inteligencia artificial, permite a “la máquina” tomar decisiones en tiempo, de modo que se logren unas cotas de seguridad suficientemente altas (si no más) para poder sustituir al hombre. Y no me estoy refiriendo sólo a la conducción de coches u otros vehículos de ruedas. También para pilotar aeronaves (ya todos las aviones entrarían en la clasificación de Dron), o barcos. También intervenciones quirúrgicas a distancia, etc…Ya podemos hacernos una idea de lo que representa la tecnología 5G. Las redes 5G se empezarán a comercializar a partir del 2020.
Pero ¿quién tiene esta tecnología en el mundo además de Huawei? Pues ya a distancia están otra china llamada ZTE, las europeas Ericsson y Nokia, la japonesa NEC y finalmente la coreana Samsung. ¿Alguna norteamericana? ¡Nooooo!
El espionaje estadounidense considera que la tecnología de Huawei es un caballo de Troya que Pekín pretende implantar en las telecomunicaciones occidentales. Por eso, Washington ha pedido a sus aliados que descarten la tecnología china en sus nuevas infraestructuras de red móvil, argumentando que toda la información recopilada quedará a disposición de los servicios de inteligencia de Pekín”.
Es lógico pensar que si toda la información pasa por esos equipos electrónicos de red puestos por la misma compañía, está puede poner fácilmente unas “orejas” que escuchen y almacenen todo lo que circule por ellos. Asusta ¿verdad? Pero realmente eso ya está pasando. Yo, he comprobado que, en cuanto publico algún artículo con ciertas palabras clave, automáticamente es leído por dos equipos en USA, otros dos en Rusia, otros dos en Bruselas y otros dos en “región desconocida” (o sea que han accedido desde la “internet anónima”. Saludos a todos ellos.  
Pero con lo grave que es el hecho de que alguien pueda “enterarse de todo”, lo más grave es que alguien pueda manejar, de un modo remoto (a distancia y anónimamente) esos millones de dispositivos conectados, haciendo que funcionen mal o simplemente que dejen de funcionar. El mundo ya no podría sobrevivir sin esas conexiones.  
Y así continúa la nueva guerra, la ciberguerra.
Lo de Huawei es solo una batalla más que empezó con la detención en Canadá de la china Meng Wanzhou, vicepresidenta de Huawei e hija del fundador, con el pretexto de vulnerar las sanciones norteamericanas a Irán. (¡Si tuvieran que detener a todos los altos ejecutivos de las empresas que violan esas sanciones!).
China ha respondido según esa expresión que dice “A Dios rogando y con el mazo dando”. Por un lado, su presidente Liang Hua, ha dicho en el foro de Davos: “Somos colaboradores del futuro de la economía digital, no un rival que suponga una amenaza para la sociedad del futuro”. Y por otro, China ha detenido a dos ciudadanos canadienses (Un ex diplomático y un consultor) acusados de actividades que atentan contra la seguridad de China. Es otro frente de la guerra que mantienen China y Estados Unidos.
¡Qué mal lo está haciendo Trump! Los Estados Unidos se han pasado 30 años tratando de enfrentar a Rusia con China para que estos no se unan contra ellos, y ahora, en solo dos años, los une contra él. Este hombre es un fenómeno, que dirían los andaluces.

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domingo, 20 de enero de 2019

Coste político-coste de los políticos


Me pregunto: ¿Cuánto está costando en euros el asunto del Brexit? De momento, se produzca o no se produzca, hay que tener en cuenta muchas variables para calcularlo. En bolsa, la caída de las acciones de toda Europa posiblemente sume alrededor de 100.000 millones de Euros de pérdida de valor de las compañías cotizadas. Si lo miramos en pérdida de puestos de trabajo, cerca del medio millón si sumamos los extranjeros que se han ido y los que ya no van,  puestos que no se cubren con ciudadanos británicos. Esos mismos británicos que ya empiezan a notar temblar sus mejores puestos de trabajo por las empresas que se están deslocalizando y situando sus sedes sociales en el continente. Además de los 60.000 millones de Euros que tiene que pagar el Reino Unido por los compromisos adquiridos con Europa, y que no va a asumir.
Pero eso es sólo dinero. Hay muchos jubilados ingleses que viven en países mediterráneos, como España, que ven peligrar sus derechos a disfrutar de la sanidad pública española, y que ya han visto mermar sus pensiones, puesto que desde el referéndum, la libra ha perdido casi un 10% de su valor. Y muchos etcéteras más.
Y esto hasta ahora, sin que se produzca. Si se produce parece que va a ser mucho peor. Muchos británicos que trabajan en las instituciones europeas, que son mayoría ya que son los que mejor hablan inglés, perderán sus muy bien remunerados puestos de trabajo, y la libra se puede depreciar otro 25 %, por ejemplo. Y ¿por qué el Brexit?, ¿a quién se le ocurrió esta tontería?
Se llama Cameron y tiene 52 años, acaba de llegar de unas vacaciones en Costa Rica, y con un envidiable bronceado. Hace una hora de footing diario por las calles londinenses rodeado de sus guardaespaldas. Dice que duerme muy bien y que no se arrepiente de haber provocado el Brexit. Cameron, su mujer Samantha, y sus hijos Nancy, Arthur y Florence se alojaron en el resort White House, al norte de Costa Rica, donde hay que desembolsar unos 2.000 euros por noche. Sus guardaespaldas pernoctaron en villas cercanas más modestas, de unos 700 euros, además de su Secretaria y su chofer. Por supuesto los coches de la comitiva han sido pagados por los contribuyentes británicos.
Ha recibido 800.000 libras (unos 900.00 euros) como adelanto para que escriba sus memorias, pero dice que “no hay prisa porque lo quiere hacer bien”. Da conferencias a 130.000 Euros la charla. Este señor frecuenta algunos de los club privados más exclusivos de Londres, como el 5 Hertford Street, en Mayfair. Pero lo que más le gusta es comer “fish and chips” en Polzeath Beach (Cornualles), donde tiene una casa de vacaciones. Seguramente se siente todo un triunfador, el angelito.
Sí, el Brexit tiene un coste político, (una sociedad partida en dos entre otras cosas), pero un enorme coste del político, que cobraba 188.000 libras al mes más los gastos de representación, cuando tuvo “la feliz idea”. Sí, el político en cuestión ha costado mucho, muchísimo. 
Y ¿cuánto está costando “el Procés”? En dinero y en sufrimiento. La historia es muy parecida. No voy a entrar en valorar el coste de las casi 4000 empresas que se han ido de Cataluña, o la inversión que no ha llegado, o los miles y miles de turistas que no van, o los cruceros que ya no recalarán allí, ni las miles de familias que no hablan de eso o temen reunirse por alguna efeméride o los daños por los cortes de carreteras, o las horas extras de las fuerzas de orden público. Simplemente, tal como reza el título de este artículo hablaré del coste de los políticos. Artur Mas, artífice del famoso referéndum de la discordia, cobra como expresidente de la Generalitat, 112.000 euros brutos anuales. Dispone de una oficina con tres personas, coche oficial con chófer y seguridad. Esta misma oficina cuenta con un presupuesto propio. Para hacernos una idea, esta misma oficina gastó en 2016 41.723 euros. De esta cifra, 29.881 fueron a aspectos de seguridad, otros 7.710 euros correspondieron a gastos de viaje, otros 3.309 euros en concepto de acciones protocolarias y por último, 290 euros en otros gastos (transportes, manutención del personal de oficina, etc.). Una vez cumpla los 65 años de edad, Artur Mas tendrá derecho a una pensión vitalicia del 60% del salario que perciba el presidente de la Generalitat en ese momento, aproximadamente de 90.000 euros. En resumen, según dice el diario ABC, Mas le cuesta al Estado unos 300.000 euros al Año. ¡Ya le vale con la que ha montado el muchacho! No voy a hablar más de las consecuencias de las acciones de Mas, creo que todo el mundo las puede imaginar o intuir. Al menos puede que pague parte con su patrimonio. Pero el habernos hecho conocer a un personaje tan siniestro como el señor Torra, eso no se perdona por muco dinero que le hagan pagar.
Así, también podríamos comentar la ocurrencia del muro de Trump, con cientos de miles de funcionarios sin cobrar durante ya casi un mes, a modo de rehenes, porque el Congreso no le libera el dinero para su murito. Se calcula que la coacción al Congreso ya está costando el 0,25 del PIB norteamericano (que es muchísimo). Pero son migajas si lo comparamos con el coste de la guerra comercial con china, otra obsesión suya. O la invasión de Irak de su predecesor Jorge Busch. Bueno aquí, además del enorme coste de movilizar cientos de miles de soldados y sus vehículos, la subida del petróleo, la destrucción de Irak y Afganistan. Ademas de todo eso, hubo muertos, muchos muertos.
Y así podríamos comentar las decisiones de Maduro desde su palacio de Miraflores, dejando en la miseria a prácticamente todos sus compatriotas. O a Basar el Assad de Siria, que por mantenerse en el poder no ha tenido problema en gasear a sus ciudadanos civiles. Y muchísimos etcéteras
Y la pregunta es: con lo que cuestan estos señores a la humanidad, ¿Merecen la pena?, ¿Se merecen lo que ganan? ¿Es justo que nadie les pida cuentas por el simple hecho de haber sido vencedores?
Digo yo que si se les pidiera cuentas, como se le piden a los directivos de las empresas privadas, o a los ciudadanos cuando cometen errores, o a los contables cuando no les cuadran las cajas, o cuando te pillan conduciendo y das positivo al soplar, seguramente se lo pensarían dos veces.
No hablo de las leyes, que necesitan de los acuerdos de muchos diputados o representantes después de muchos debates. Hablo de esas decisiones unilaterales, como la de Cameron, o la de invadir Irak y después de destruir un país decir eso de “¡Andá!, pues no había armas de destrucción masiva, lo siento”. Y ¿luego qué?, ¿no tendría que pasar el resto de su vida trabajando para reconstruir sus destrozos en vez de disfrutar de un retiro dorado?
Pues no, señores, pues no. Descansan en sus retiros dorados o en sus palacios si es que todavía están en activo y son susceptibles de tener otra idea de esas. Crucemos los dedos.


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martes, 15 de enero de 2019

Mis pronósticos para 2019 (España y Europa)


Como continuación de la primera entrega sobre los pronósticos para 2019, someto estas predicciones ya centradas en España y Europa a la consideración de los lectores. (Me encantaría recibir comentarios)
Energía y cambio climático.-
Tanto España como el resto de Europa seguirán siendo una zona dependiente energéticamente del exterior, y un gran consumidor de los llamados combustibles fósiles. Entre los países europeos, como en el resto del mundo  hay varias velocidades, y muy diferentes puntos de partida, en la transición hacia la total eliminación de los combustibles fósiles.  Los países nórdicos y Alemania son, y seguirán siendo, los que encabecen esta carrera. Nosotros empezaremos a recuperar lo perdido. No hay que olvidar que una vez estuvimos entre los de cabeza. 
Europa ha emitido una serie de directivas que establecen etapas de obligado cumplimiento para los países miembros, que conducen hacia esa total eliminación del uso de los combustibles fósiles, un poco más allá del 2040.
En España hemos dado un gran paso con la derogación del llamado “impuesto al sol”. Esto abre muchas puertas a popularizar la generación y el uso de esta fuente de energía renovable. Tenemos terreno y tenemos sol, mas que la mayoría del resto de Europa. También tenemos mucho viento.
El año 2019 se continuará ese camino hacia esa meta europea, unos países mas rápido que otros, pero no hay disensiones. Y lo mejor de esto es que la transición se empieza a hacer de un modo mas racional que lo que se ha venido haciendo hasta ahora. Seguiremos siendo un conjunto de países derrochadores de energía, grandes contaminadores y muy dependientes energéticamente del exterior, pero al menos vamos siendo conscientes.
En España parece también, que la opinión pública empieza a reaccionar contra ese axioma que dice que hay que compensar a las compañías productoras de energía por sus inversiones. Y se han venido cargando los recibos o pagando tasas por las autogeneraciones y los autoconsumos de los particulares. Afortunadamente eso se ha vuelto políticamente incorrecto. Se ha derogado el vergonzoso “Impuesto al sol”.
Queda el reto europeo de lograr que en 2020, el 20% de la producción de energía, sea mediante el uso de fuentes renovables, y el 10% del consumo en automoción.
Buena noticia: parece que los partidos políticos ecologistas, los llamados “verdes” están surgiendo en Europa como alternativa a los populismos de extrema derecha, esto seguro que será bueno para la ecología europea.
Digitalización.-      
Recuerdo hace pocos años, cuando Rajoy creó un ministerio, que tenía entre su denominación, el título “agenda digital”. Seguro que alguien pensó en que iba a fomentar es uso de los laptops. La revolución digital avanza en España a buena velocidad de crucero, pero necesita un cambio cualitativo. Cambio que sólo puede lograrse de la mano de Europa. Sin eso, seguiremos dependiendo de las gigantescas compañías tecnológicas norteamericanas.
Los datos son incuestionables:
A finales del 2019, Según el IDC Research, en España “las cuatro mega plataformas de la nube albergarán el 80% de las implementaciones de IaaS / PaaS” (infraestructuras de servicio informático/Plataformas de servicio informático). Esto significa que el 80 % de los nuevos datos y las nuevas plataformas de desarrollo de aplicaciones informáticas, estarán almacenadas y “cuidadas” en esas enormes infraestructuras propiedad de empresas como: Google, Amazon, Microsoft y Apple. ¿Os suena? Ni una europea. La única europea, tratando de acercarse a esas primeras posiciones se llama SAP, y es alemana.
Aún así, a pesar de esa tremenda dependencia, la digitalización de nuestras empresas es imparable y necesaria para no perder el tren de los nuevos tiempos. El mercado de Inteligencia Artificial en Europa Occidental alcanzará los 4.366 millones de euros con un crecimiento del 31% en 2019.
Escenario europeo.-
En Europa la gran incógnita se llama Brexit. Yo creo que no se producirá, o si se produce será algo meramente declarativo, no en la práctica. Sea lo que sea, gracias a los británicos se ha creado, como reacción, el llamado “eje franco-alemán”, que tan buenas intenciones ha expresado.
El año 2019 tiene dos hitos que marcarán un antes y un después: las elecciones europeas (allá por Mayo), lo que conllevará el relevo de la estructura de poder europea. Nuevos comisarios, nuevos presidentes, etc… y el final de Mario Draghy, presidente del Banco Central europeo a finales de octubre (Una figura muy difícil de sustituir, a mi entender este señor ha salvado el euro y posiblemente también la propia UE con su política de estímulos económicos ha sido un verdadero campeón de la lucha contra la gran crisis económica). Veremos, con el alma en vilo, cuál será la política de su sucesor.
También se notará el lento paso atrás de Angela Merkel, que no se presentará a las próximas elecciones de 2021. Nuevos tiempos para Alemania, no olvidemos que nos afecta muchísimo a los demás países. Esto, unido a la creciente debilidad de Macrón, ralentizará la hoja de ruta del ya citado eje “franco-alemán”. Una pena, porque necesitará mucha fuerza para oponerse al eje “ultra-nacionalista” formado por Italia, Austria, y varios países del este.
Se da el caso de que, si las elecciones europeas son en Mayo y previamente El Reino Unido sale el 1 de Abril, entonces ya no estará presentes en ellas y no podrán tener representación en el Parlamento Europeo. Pero, si eso no se produjera, entonces hay dos escenarios posibles: Que se retrase su salida, en cuyo caso tampoco estarían en las elecciones europeas (Porque se supone que es una simple prórroga para seguir negociando) o que se suspenda en espera de un segundo referéndum (Entonces sí estarán en las elecciones). Un verdadero lio si pensamos en campañas electorales, elaboración de las listas de los candidatos, nuevo reparto de los escaños etc…Me pregunto si Cameron (el que hizo el referéndum sobre el Brexit) puede dormir tranquilamente después del lio que ha montado.
El auge de las ultraderechas en Europa, ya no ses algo anecdótico. Sus líderes ya no hablan de que sus respectivos países salgan de Europa como los británicos, ya se ha visto lo que pasa si te vas. No, ellos ahora quieren cambiar Europa desde dentro, y están llegando al poder. Austria, Italia, Polonia…A excepción del partido Alternativa por Alemania (El BOX alemán) que aboga por la salida de Alemania de Europa. La parte positiva es que se está fortaleciendo la alternativa al populismo nacionalista formada por “los verdes”. Son ante todo prácticos. Prácticos ante los enormes retos energéticos, ecológicos, económicos y sociales. 
Con todo, mi pronóstico es que Europa seguirá su proceso de integración, y eso es bueno. Pero seguirá la enorme incertidumbre política.
En el contexto geopolítico, el Brexit tendría las únicas implicaciones en el debilitamiento de la defensa europea. El Reino Unido es, hoy en día la primera potencia militar de Europa. Por eso Rusia está tan interesada en que se produzca la separación. Sin embargo ese peligro de desprotección ha propiciado una unidad de criterios respecto a una política común de defensa en la UE inédita. Macrón ha lanzado la idea de la creación de un ejército europeo y se empieza a dar pasos más serios hacia la compatibilidad de los armamentos de los diferentes países.
Pero no nos engañemos, creo que tienen que ocurrir muchas mas calamidades para que empiece a ceder la miopía de nuestros dirigentes y trabajen porque Europa sea un verdadero bloque militar capaz de mirar de tu a tu a Rusos y Norteamericanos.
Mi apuesta, por tanto es pesimista, no creo que en 2019 se produzcan grandes avances en seguridad común europea, a pesar de que Rusia seguirá presionando ahora que nuestro protector americano nos está empezando a abandonar. Bruselas debería empezar a ver a los rusos con otros ojos. También creo que seguiremos igual de vulnerables a los ataques cibernéticos y al ciber-terrorismo.
La insolidaridad de los países del norte con los del sur imposibilitará, una vez más la creación de una fuerza que garantice las fronteras de la UE ante las mafias del contrabando y del tráfico de inmigrantes. 
En el terreno económico.- Parece que Europa seguirá con su crecimiento lento, muy lento. Por diferentes causas, pero la principal es la ralentización de la economía alemana. Con Alemania se dá la paradoja de que, una vez alcanzado el pleno empleo, es precisamente este pleno empleo el que hace de freno de su crecimiento. Hay cientos de miles de puestos de trabajo que no se pueden cubrir por falta de demandantes cualificados para ellos, y eso que se están trasladando muchos desde el Reino Unido.
Podríamos decir a modo de eslogan que Europa está envejeciendo y está perdiendo el tren de la tecnología. Esto se hará mas patente en este año, y seguirá los siguientes.
Aparte la mencionada causa demográfica, la situación económica europea en 2019, dependerá mucho del Brexit, pero también de sus socios comerciales (de los países a los que exporta y a los que compra). Pero no parece que nos afecte mucho la guerra comercial entre EEUU y China, incluso creo que nos beneficiaremos de ella. En general, como digo, el conjunto de Europa  seguirá creciendo aunque mucho menos que España.
Esperemos que Francia encuentre su norte y poco a poco vaya remitiendo su revuelta de los chalecos amarillos. No puede mantener un sector público tan hipertrofiado, ni esos enormes privilegios de sus funcionarios. Todo eso va en detrimento del resto de los trabajadores.
El susto me temo que puede venir de Italia. Todavía no han solucionado la situación de sus bancos. Puede que entre en recesión. No hay que olvidar que es la tercera economía del Euro.
Finalmente, decir que, en mi opinión en Europa, y por tanto en España no deben dejar pasar la ocasión que se le presenta con motivo de la nueva política se seguridad común. Es decir la oportunidad de desarrollar una industria armamentística vanguardista y, por tanto, de altísimo valor añadido. Dinero y medios humanos no nos faltan a los europeos.
Escenario español.-
Parece que 2019 será una continuación del crecimiento de la economía española, y de suave descenso en el porcentaje de ese crecimiento. Sin embargo, ya casi todos los expertos están de acuerdo en que ese crecimiento estará por encima del 2%, concretamente entre el 2% y 2,2%. Yo apuesto por un crecimiento algo mayor, entre el 2,3 y el 2,5.
También es posible que el paro baje del 14% por primera vez en mucho tiempo. Pero hay dos grandes metas a lograr para este año: Cumplir con el déficit pactado con Bruselas y reducir significativamente la deuda pública. El primero entorno debajo del 2% y el segundo sobre el 95% del PIB. Creo que estos objetivos no solo son posibles, sino que pueden mejorarse si no hay grandes interferencias internacionales. Esto con nuevos presupuestos o con presupuestos prorrogados.
Pero España tiene un gran dilema: ¿Elecciones generales o Sánchez agotará la legislatura? Yo creo que habrá elecciones después del verano, dependiendo de los resultados cosechados en las elecciones autonómicas y locales, no de los apoyos o no apoyos a los Presupuestos Generales del Estado, (Que yo creo que no se lo darán).
Tampoco creo que, en caso de elecciones) la distribución de escaños del hemiciclo vaya a variar mucho y se mantendrá el inestable equilibrio derechas/izquierdas. Por tanto puede gobernarnos en 2019 cualquier partido.
La subida de BOX, desgraciadamente nos pondrá en línea con las corrientes europeas. Esto parece algo imparable a menos que no tenga mas remedio de mostrarse tal y como es y los votantes sepan lo que están votando cuando votan a VOX.
Yo también estoy de acuerdo con BOX en que la sanidad sea igual para todos los españoles independientemente de que autonomía sean, por ejemplo. Pero no si es a costa de derogar la sanidad pública (pequeño detalle que dicen en vox baja), entonces no. Y así muchas cosas más. El documento que ha hecho público BOX, en las negociaciones con el PP sobre Andalucía, me ha recordad a aquella rueda de prensa de Pablo Iglesias pidiendo el CNI, la TVE y el ministerio del interior. Fue el principio de su caída, después Podemos no ha dejado de perder escaños.
Otra idea que empieza a calar en España es que a los independentistas no se les contenta dándoles dinero o más autogobierno. Se sabe que son insaciables y que además lo que reciban lo van a usar contra el estado central. Creo que Sánchez se equivoca.
El affaire catalán creo que se enquistará. Habrá grandes rasgaduras de vestiduras durante los juicios a los que declararon la República Catalana, y me temo que eso eclipsará las otras causas pendientes de los Pujol, que eso si que son las cosas de comer de todos, no como las otras que son cosas de comer sólo de los que viven de ser independentistas. Yo sólo veo una solución si se toma en serio la vía “Tabarnia”, que no es mas que combatir independencia con independencia.
Un año de estos España tiene que plantearse seriamente reformar la Constitución.
Bueno, para ser yo, y con lo desnudo que me siento dando pistas sobre mis ideas políticas, creo que no está mal. Igual que con el artículo anterior (sobre los pronósticos a nivel mundial), soy consciente de que me dejo muchas cosas, pero no terminaría nunca.
Al cierre de esto, estamos a un día de la votación del Brexit en el parlamento Británico y empieza en España el de los presupuestos Generales del Estado.  Esto es mojarse y lo demás tontería

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domingo, 13 de enero de 2019

Mis pronósticos para 2019 (Mundial)

Una vez comentada la previsión sobre 2019 a nivel planetario, ponemos la lupa en Europa, nuestra región, en la que tenemos más capacidad de influir, y afinamos todavía más para tratar de plasmar los augurios de lo que puede ocurrir en nuestro querido país, en el que además hasta podemos votar.
Energía y cambio climático.-
Creo que 2019 será un año de transición en el contexto de la energía. La sociedad está inmersa en una gran revolución energética. Afortunadamente parece que por fin esto va en serio. El petróleo y el gas continuarán descendiendo de precio, lenta pero inexorablemente, aunque traten de apuntalarlos disminuyendo la producción.
En el mundo, los EEUU se están quedando aislados con su no reconocimiento del cambio climático. Dentro de poco, China dejará de ser el país más contaminador del mundo, gracias a lo avanzado de su transición hacia los coches eléctricos, y a su todavía lento control de emisiones de CO2. Los norteamericanos tendrán ese dudoso privilegio, si no modifican sus políticas energéticas.
Vuelve a primer plano la electricidad. Nuevos retos sobre su generación limpia y sobre todo su almacenamiento, gran talón de Aquiles de esta energía. Baterías más eficientes y duraderas, la construcción de una infraestructura de recargas para la automoción y el desarrollo de otras formas como la pila de hidrógeno, todavía inviable comercialmente. Empezará a oírse sobre el desierto de Atacama en Chile, y de otras dos regiones próximas, una en Argentina (Hombre muerto y otra en Bolivia (Lyuni). En ellas están los mayores yacimientos mundiales de carbonato de silicio, necesario para la fabricación de baterías de litio (las más eficientes hoy por hoy).
Hay una gran fuente de energía solar en el planeta: África sahariana y sus alrededores, donde hay vastas zonas con muchísimas horas de sol y temperaturas superiores a los 50 grados.
Seguiremos viendo con la respiración contenida, cómo los polos van cediendo zonas heladas y la desertización avanza. Hay un nuevo peligro: la obsolescencia de las centrales nucleares; al apurar demasiado sus vidas útiles, aumenta el peligro de accidentes de este tipo. Esperemos que 2019 no nos traiga ninguna noticia de éstas.
Otra buena noticia es el aumento de la concienciación de que no podemos seguir inundando el planeta de plásticos.  
Digitalización.-
La digitalización avanza también, y ya nadie duda de que es el futuro, y de que su introducción en los medios productivos es comparable a la revolución industrial. Digitalización o muerte.
La digitalización permite que los puestos de trabajo del futuro, tanto los virtuales como los físicos, sean más flexibles, inteligentes, colaborativos, etc. La digitalización mejora la experiencia del usuario, la productividad y sobre todo, atrae talento. (Ver mis dos artículos en este blog “la digitalización en España” y la “Fabricación aditiva”). Este año se acelerará la reducción del uso del papel, y por tanto la masa arbórea del planeta tendrá un motivo menos de desgaste, que compense los grandes incendios a causa del cambio climático.
A finales del 2019, la tasa de éxito en las implementaciones de Inteligencia Artificial será del 90% gracias a la colaboración entre ingeniería y datos. Yo todavía albergo ciertas reservas al uso indiscriminado de los algoritmos. Hace no muchos días, mi teléfono me cortó una conversación por “amenaza de fraude”, alucinante. Da un poco de miedo; el algoritmo es inapelable, no admite discusiones ni matices. Te da o te deniega un crédito y punto.
Sanidad.-
Según el ITM (Instituto Tecnológico de Massachusetts), “en algún momento de la próxima década habrá tecnología para hacer al hombre casi inmortal”. Una vez más, sólo los muy ricos podrán acceder a ello, y quién sabe cuando empezarán a popularizarse esas técnicas. De momento en 2019 seguirán aumentando los porcentajes de curación de muchos tipos de cáncer, también parece que el Sida encontrará la tan esperada vacuna.
Se hablará cada vez más de las técnicas de impresión 3D de materia orgánica, piel de momento. Pero lo más revolucionario en este campo de la sanidad, creo que será la popularización de las nuevas prótesis inteligentes, y lo más novedoso, el uso de los “nano-robots” en cirugía y en medicación de precisión.  
La cruz de todo esto, una vez más será lo inalcanzable para la mayor parte de la población mundial. Las multinacionales farmacéuticas y fabricantes de prótesis seguirán ganando mucho más, a costa de mantener precios elevados en sus productos. Y los pobres pacientes de enfermedades raras, que seguirán sin ser suficientemente contemplados por los investigadores.  
Geopolítica.-
Mientras Trump siga siendo presidente de los EEUU, la corriente mundial del egoísmo exacerbado y el desprestigio de la solidaridad seguirá ganando terreno en el mundo. Cerrar las puertas de los países ricos a los pobres que migren a ellos, bajar los impuestos a los ricos, cerrar los mercados a las exportaciones de los países pobres aunque sus productos sean más baratos, etc.
Así, proseguirá la guerra comercial entre USA y China, con falsas noticias esperanzadoras de que están llegando a acuerdos. Como resultado, la influencia mundial se seguirá trasladando hacia Asia en detrimento de Europa. Esto no significa que Europa pierda “nivel de vida”; seguiremos siendo ricos aunque cada vez con menos influencia global, a pesar del creciente aislamiento norteamericano.
Desgraciadamente, también auguro una creciente inestabilidad en Latinoamérica. El nuevo presidente de México está dispuesto a plantar cara a la corrupción y a las mafias, pero sin la ayuda de USA le va a ser difícil. Le deseo la mejor de las suertes. Pero lo peor seguirá siendo Venezuela. Ojalá me equivoque, pero la única solución que veo sería un golpe de estado. Su gran vecino Brasil, estará encantado de propiciarlo.
Oriente próximo volverá a arrancarnos alguna lágrima al ver cómo se va consumando el durísimo destino de los palestinos. No dudo de que Israel saque algún provecho de la situación siria. Espero que 2019, no sea todavía el año en que estalle el cabreo turco con Europa. 
Oriente Medio seguirá siendo el avispero de estos últimos años, pero se irá suavizando por efecto sedante (no curativo) del aumento de la influencia rusa. Ya sucedió en Afganistán antes de la caída del muro. Se ha descubierto con gran dolor que eso de la primavera árabe no es tal primavera sino más bien un desengaño. Es duro reconocer que en algunos países, todavía sigue siendo mejor que estén bajo un dictador. Y por eso en Siria seguirá habiendo uno.
Irán y los chiíes seguirán comiendo terreno a su gran rival regional Arabia Saudita y los suníes, debido al decreciente apoyo de Trump a la monarquía saudí. Esa zona también irá siendo poco a poca una región de influencia rusa irremediablemente. 
Finalmente se volverá a notar cada vez más la pujanza de la discretísima y nueva potencia mundial: India. Sólo se puede hacer notar si hay algún codazo con su enemigo y mal vecino Pakistán (no olvidemos que ambos tienen armas nucleares).
Para finalizar este recorrido, una visión agradable: Indochina. Toda Asia está propiciando que Indochina y sus alrededores se sigan convirtiendo en una especie de parque temático para occidente. Vietnam, Laos, etc., nos harán la competencia por ser los mejores destinos turísticos y ganar terreno a Tailandia e Indonesia.
Comunicación.-
Desgraciadamente todavía estaremos lejos de alcanzar el punto de inflexión de bombardeo de informaciones falsas, bulos y en definitiva las bautizadas como “Fake News”. Esta perversión de la información que infecta la opinión pública con la llamada “postverdad” ha tenido graves consecuencias en la historia reciente de la humanidad. Me temo que todavía no hay suficiente sensibilidad social y no se castiga, ni siquiera se desprestigia a quien lo comete. Estamos ante un perverso uso de las tecnologías de la comunicación ubicua, y sólo ellas pueden remediarlo. De momento bastante tenemos con proteger nuestra intimidad.
Se engañó a los británicos para que votaran sí al Brexit, por ejemplo. Trump es un experto en divulgar estadísticas falsas. Ahora mismo está a punto de declarar el estado de emergencia nacional por la “ola de crímenes y drogas por culpa de los inmigrantes ilegales mejicanos, que acosa a los ciudadanos americanos”. Sánchez engañó cuando dijo que convocaría elecciones inminentes, Casado dijo que hay 50 millones de personas en África listas para asaltar nuestras costas, etc…
Quizá, dentro de algún tiempo la “selección e interpretación de las noticias y la información” sea una asignatura que tengan que empezar a recibir nuestros hijos en el colegio. 
Economía.-
A nivel mundial, se prevé el inicio de una nueva crisis económica nuevamente con origen en USA, pero cuando miras las razones, sólo se basan en que se está llegando al final del ciclo de crecimiento y en que la economía norteamericana está “recalentada”. Bueno, yo opino que esa crisis en 2019 será imperceptible si es que llega, y será algo más evidente en 2020.
Se dice también que, al estar la economía norteamericana recalentada, se teme una subida de los tipos de interés de la Reserva federal. Yo creo que esto será muy lentamente, y se parará en cuanto se vea la rapidez de la apreciación del dólar.
Creo que la economía norteamericana está viviendo una segunda era Reagan. Eso quiere decir que tendrá problemas crecientes de déficit público y de balanza de pagos debido al enorme déficit exterior. Aunque claro, si lo solucionan a base de no pagar a sus funcionarios…
Trump, nada más llegar al poder bajó mucho los impuestos, especialmente a las empresas y a los ricos, tal como lo hizo Reagan. Ahora se encuentra con que no recauda lo suficiente y ya tiene un déficit público próximo al 6% del PIB, que tendrá que financiar con deuda externa. La deuda externa norteamericana se acerca peligrosamente al 110 % del PIB. Con esas cifras, si estuviera en Europa, la economía norteamericana empezaría a ser comparada a la de Grecia y peor que la de Italia. No me extrañaría que las agencias de Rating empiecen a bajar la calificación de su deuda, y eso hará subir los intereses que tendrán que pagar y por tanto se apreciará el dólar. Pero Trump seguirá empeñado en construir su muro a costa de la cobertura sanitaria universal, entre otras cosas.    
Por su parte, China seguirá aproximándose a Estados Unidos en su carrera por desbancarlos como primera economía del Mundo. Seguramente crecerá algo menos del 6%, pero sigue siendo mucho. Los dos países simularán varias veces haber llegado a acuerdos comerciales que pongan fin a su guerra comercial, pero me temo que será sólo teatro y seguirán dándose golpes bajos.
Ciencia.-
Yo tengo la sensación de que la humanidad está a punto de vivir algún acontecimiento excepcional que cambiará drásticamente nuestra historia. No sé si será un hallazgo, un descubrimiento o una revelación. Algo que nos dará una nueva dimensión de las ideas atávicas que han condicionado la evolución de la humanidad. Que nos den nuevas visiones de conceptos como Dios, el origen del mundo, la eternidad, la muerte, el alma, etc... No podría dar más detalles, no es más que una especie de intuición.
Me refiero a algo parecido al descubrimiento de que la Tierra es esférica y gira alrededor del sol, de la electricidad, de que somos lo que llevamos en nuestros genes, de los agujeros negros, de la teoría de la relatividad, o algo así.
La nueva generación de telescopios, las misiones espaciales lanzadas en los albores del siglo XXI, que ahora empiezan a mandarnos datos. Las nuevas y enormes capacidades de computación y de análisis de cantidades casi infinitas de datos, nos traerán nuevas teorías, desvelarán más misterios de los que todavía existen. Esperemos que nuestros gobernantes y demás élites no lo estropeen.
Epílogo.-
Bueno así es como yo lo veo y lo quiero compartir con quien quiera leer este blog. Sé que me dejo muchísimas cosas, pero hay que tener siempre presente que no es más que un simple ejercicio de imaginación que no pretende ser exhaustivo. De todos modos amenazo con ir abundando a medida que vaya pasando el año.

PRÓXIMO ARTÍCULO: Mis predicciones para 2019 (España y Europa)

jueves, 10 de enero de 2019

Abundando sobre la Rusia de Putin (Colaboración externa sobre Rusia)


Me produce una especial alegría recibir esta colaboración de mi buen amigo Marcelo, a propósito de mi reciente artículo sobre la nueva Rusia de Putin. Marcelo es otro brillante ingeniero que ha trabajado tiempo en Rusia, ha tenido a su cargo empleados rusos, y ha desarrollado proyectos para la administración rusa. Su testimonio adquiere, por tanto, una relevancia especial. Marcelo sabe lo que dice cuando habla de Rusia y los rusos.
Como introducción me comenta que está de acuerdo con lo escrito en mi anterior artículo “La nueva Rusia de Putin”, y que desea abundar en las afirmaciones, aportando sus experiencias. Creo que es un documento muy valioso para aproximar mucho la imagen de Rusia vista desde España.
A continuación transcribo su texto.
“Estoy de acuerdo en que Rusia está buscando aliados, y en que Europa (y dentro de Europa especialmente la Unión Europea y países que, como España, resultan muy “simpáticos” a los rusos) ha perdido una oportunidad de incrementar su protagonismo mundial convirtiéndose en un intermediador entre EEUU (cada vez más lejano de Europa) y, no solo Rusia, sino también otros países de su entorno. Lo español gusta en Rusia. Es sorprendente ver cómo los rusos tienen mucho conocimiento de los que aquí se llamaron niños de la guerra.
Pero también Rusia ha perdido la oportunidad de crear una verdadera economía de mercado. El poder ha estado dominado por una mentalidad autárquica que prima el consumo y generación de sus productos, en detrimento de los de fuera. Eso ha generado un estancamiento en el sector industrial.
El ruso, o más bien el estatus quo existente, no está dispuesto a dejar que se cambien las reglas y se pierdan privilegios y posiciones. Eso ha hecho que Rusia no se haya modernizado y no existan especialistas en muchos campos de actualidad. Existe una gran diferencia entre la Rusia urbana (básicamente Moscú y San Petersburgo) y la rural. Las urbes son básicamente lugares para hacer “business rápido” en línea con la nueva sociedad rusa urbana, que está perdiendo la tradicional cultura que dio lugar a matemáticos, músicos, escritores,…
Ese enriquecimiento rápido contrasta con los bajos salarios del entorno público. Esos bajos salarios fomentan que, por ejemplo, en la medicina pública sea habitual que si una persona quiere ser bien atendida en un parto deba pagar un extra. Una amiga me contaba que no sólo al médico sino también a las enfermeras y a otros.
En la actualidad el objetivo de los jóvenes no es conseguir un estatus con esfuerzo, es más el conseguir negocios rápidos que les reporten ingresos económicos para pasar a formar parte de la sociedad opulenta rusa. Al ruso le gusta aparentar y puede tener “El Mercedes” aparcado en la puerta de un apartamento de 20m2 con lo justo para comer.
Esa situación fomenta la intermediación sobre la creación de valor y, dentro de la intermediación, la corrupción. Esta forma de actuar ha descuidado la generación de nuevas industrias.
Por ejemplo, en Rusia, no se fabrican ordenadores. Sí hay desarrollo software (más individualista) pero no hay factorías que fabriquen y monten elementos tecnológicos (coches, ordenadores, robótica,…).
De ahí la necesidad de llegar a acuerdos con países como China, expandiendo los acuerdos con la idea de generar un mercado euro-asiático capitaneado por los dos países.
La Rusia rural representa el mayor porcentaje de la población. Su sociedad es más tradicional y mantiene la esencia de la idea que tenemos de la Unión Soviética agrícola y ganadera, a la que muchos de los países que la componían están echando de menos.
Putin ha conseguido encandilar al pueblo con los asuntos militares. Así se demuestra en ámbitos de la sociedad como los desfiles militares con muchísima afluencia de público. En entornos festivos no es difícil ver niños o bebes disfrazados de militares. Incluso llegué a ver carritos de bebés simulando vehículos blindados.
Se fomenta el recuerdo por los caídos en las guerras en las que han participado, exaltando el sentimiento de “redentores del mundo“  en la segunda guerra mundial, derrotando al ejército alemán. Todo ello fomentado desde ámbitos políticos.
La religión mayoritaria es la ortodoxa, aunque hay zonas en el país de mayoría musulmana. La convivencia es ejemplar gracias a la política implantada por Putin que viene a decir: “el que se quiera ganar la vida en Rusia debe adaptarse a las costumbres rusas, y el que no, que no vaya”
De antemano se advierte que no se permitirá una “conquista cultural ajena a la rusa” y así se publicita en los países emisores de emigración. Los emigrantes deben adaptarse, manteniendo sus creencias, pero sin manifestaciones ni agresiones a lo establecido.
La fuerza actual de la iglesia ortodoxa nace como rebelión contra la época en la que era perseguida. Por ejemplo, la Iglesia del Cristo Redentor en Moscú fue transformada en una piscina pública. Putin la volvió a reconstruir como gesto al poder creciente de los ortodoxos.
No permiten la homosexualidad ni manifestaciones de grupos “especiales” con el objeto de mantener el miedo entre esa parte de la sociedad rusa, considerada potencialmente subversiva y agitadora. Se suele disfrazar de protección a los menores, que consideran no deben ser expuestos a esas manifestaciones.
En cuanto al carácter ruso, mi experiencia en Moscú (urbe) es que son egoístas, poco trabajadores y orgullosos. Esa combinación da como resultado personas poco fiables, que necesitan de una carga normativa importante para convivir. De ahí que la realidad sea que viven bajo cierta presión. Eso también redunda en una tasa de delincuencia muy baja.
Un problema importante en la sociedad rusa es la penetración que tiene el alcohol. Creo que es la principal tasa de fallecimientos en hombres (la edad media de vida ronda los 60 años). Es un verdadero problema que no se sabe cómo resolver por estar muy interiorizado en la forma de vida soviética”
Enhorabuena, Marcelo. Brillante como siempre. Te animo a que te prodigues en estas valiosas colaboraciones.
 Por cierto, las colaboraciones serán bien recibidas en decomoloveo@gmail.com, indicando el titulo, un comentario sobre lo que comentan y el nombre o seudónimo con que quieren que aparezca. Muchas gracias
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martes, 8 de enero de 2019

Facturación y pensiones


Los que me conocen saben que me da mucho rubor escribir sobre determinados asuntos españoles. Sí, me da mucha vergüenza cuando pienso en cómo actúan nuestros políticos (del color que sean), nuestros jueces, nuestros empresarios, etc…
Sin embargo, mi buen amigo Julián, a raíz de la lectura de un artículo del diario El Mundo, me ha hecho una pregunta muy concreta, y me parece que debo tratar de responderla, como siempre desde mi modesta opinión, que no pretende ser la verdad única.
El artículo en cuestión, trata sobre el crecimiento de la facturación de las empresas españolas en 2018 (https://www.elmundo.es/economia/macroeconomia/2018/12/27/5c23c71dfdddff81368b466e.html), y la pregunta fue “¿Cómo cuadra este artículo de “ELMUNDO” con que “la economía y las pensiones se hunden?”.
Julián es un ingeniero brillante, uno de los más brillantes que conozco. Por ejemplo es uno de los mayores expertos en España sobre inducción electromagnética. Pero no es un “sabio loco”. Ha gestionado proyectos que ahorraron y siguen ahorrando mucho dinero.    
El mencionado artículo cuenta que la facturación de las mencionadas empresas nacionales, ha alcanzado el nivel de los mejores tiempos de antes de la crisis, y añade que este aumento en la facturación, va en consonancia con la mejora de los beneficios.
En primer lugar, una vez más, me admira advertir la capacidad que tienen los medios de comunicación de influir en la opinión pública, incluso en cosas muy evidentes. Tan evidentes, que son una cuestión meramente matemática.
Entre otras cosas, parece que han logrado introducir la idea de que la economía se hunde. Veamos: en España, el crecimiento económico comenzó a mejorar en 2013, 5 años después de que se desencadenara la gran crisis, que tuvo su origen en el sector bancario norteamericano. Hasta entonces los crecimientos habían sido negativos o nulos desde 2008.  


A partir de 2014, el PIB empezó a ser positivo y desde entonces no ha dejado de crecer, tal y como se puede ver en el grafico. Alcanzó su zenit de 3,4% en 2015 para seguir creciendo a ritmos menores pero siempre por encima del 3% (que es mucho). Si bien, ese crecimiento ha ido siendo más lento hasta 2017, en que creció un 3 %. Para este año 2018 se espera un crecimiento entre el 2,4% y 2,6%. Cuando no hay crecimiento, decimos que hay estancamiento (Porcentaje próximo a cero). Si baja de cero durante dos trimestres consecutivos decimos que estamos en recesión.
Si vemos nuestro PIB en términos absolutos, observamos que en 2016 recuperamos lo perdido, en cuanto a PIB, desde que empezó la crisis en 2008. Desde entonces, el crecimiento español ha venido siendo mayor que el alemán, el francés, el británico, el norteamericano…

Al final de este año 2018, llevaremos 20 trimestres con crecimiento positivo.
No, la economía española no se hunde, no se está hundiendo, ni se hundirá (Salvo catástrofe planetaria). En 2019 intentaremos no bajar de ese 2% que asegura continuar con la disminución del desempleo. Sí, lo que decía Rajoy era cierto.
En realidad el PIB no es más que la cuantificación de todos los bienes y servicios que produce en un año, la “maquinaria productiva” de un país. Eso se evalúa y se mide en euros, en miles de millones de euros exactamente.
El cálculo y la defunción de PIB es algo bastante complejo, merece un artículo por si solo. Solo diré que a la hora de medir el PIB, es mas fácil cuantificar lo consumido (Gasto mas inversión) que lo producido, cuyas sumas deben coincidir.  Desde ese punto de vista, podemos decir que el PIB de un país es la suma de:

Lo consumido por los españoles en bienes y servicios. (Consumo de las familias + compra de vivienda nueva)
Lo consumido por las empresas. Gasto más inversión. (Máquinas, edificios, intereses, salarios, energía, etc...)
Lo consumido por la administración pública en bienes y servicios (Central y local)
La diferencia entre lo importado menos lo exportado. (Sector exterior)

Cada vez que compramos algo, que pagamos un recibo, pagamos un impuesto, la mensualidad de la hipoteca o cobramos unos intereses, también estamos sumando PIB. El PIB no sólo son los coches que se producen en Figueruelas o en Vigo, ni las prendas de vestir del polígono industrial de Arteixo en La Coruña, que produce Inditex. También  cuando un pensionista compra la barra de pan, está sumando PIB.
Una vez convertida toda esa producción a euros, tenemos que un PIB está compuesto por rentas del trabajo, rentas del capital y facturación de las empresas. (Las pensiones de la Seguridad Social, se consideran rentas del trabajo)
Finalmente, decir que una parte de ese PIB se vende en el extranjero, pero también se compran bienes y servicios producidos fuera de España. En el PIB se incluye el saldo neto de ellos (Exportaciones menos importaciones).
Pero ¿cómo se ha logrado mantener este crecimiento del PIB en España? Más bien habría que preguntar ¿A costa de qué se ha logrado esto?
Y ahora volvamos al artículo de EL Mundo. Lo que dice es que ha aumentado la facturación de las empresas un 6,3%, y que se consolida un crecimiento desde 2010, y que lleva creciendo 28 meses. Bueno, que crezca la facturación no es sinónimo de que crezcan los beneficios (Si una empresa pierde dinero, cuanto más facture, más pierde).
Pero en este caso no es así, porque después el artículo dice: “La mejora de la facturación en el sector empresarial va en línea con el incremento de sus beneficios”. Pero este pequeño detalle no lo pone en negrita, y a partir de ese punto empieza a hablar de ganancias en vez de facturación (como dice el titular).
Y ya sí, ya dice que se prevé que en 2019 se supere el record histórico de beneficios de 51.637 millones de euros. O lo que es lo mismo. De un PIB previsto de 1.216.996.000 €, las empresas ganarán más de los 51.637.000 €. Esto significa que se prevé que en 2019, el 4,5% del PIB español, sean beneficios para las empresas.
Por tanto, a lo que habíamos dicho antes sobre que la economía no se está desplomando ni mucho menos, creo que también podemos añadir que “a las empresas no les está yendo nada mal, y les irá mejor todavía en 2019”.
Este beneficio es lo que queda después de haber pagado todo lo necesario para obtenerlo. Eso es muy complejo para simplificarlo, pero diré que se incluyen, por ejemplo, la parte proporcional de las amortizaciones de las maquinarias, o equipamientos informáticos, o los intereses de sus deudas, etc…pero, sin duda, (en la mayoría de los casos), uno de los mayores costes que asumen las empresas es el salarial, que se divide en dos partes: el sueldo que se paga a los empleados y el pago de la parte de seguridad social que corresponde a las empresas.
El mismo artículo dice que los costes laborales han subido un 3,5 % desde 2010, y el IPC un 16,8%. Es decir la facturación crece un 23 % desde 2010, los beneficios crecen en un porcentaje similar, pero los costes laborales solo un 3,5 %.
Con estos datos podemos afirmar lo siguiente:
Los asalariados no han dejado de perder poder adquisitivo desde que comenzó la crisis, y sigue siendo así a pesar del crecimiento de la economía y de los beneficios empresariales.
Esos salarios, que se han quedado bajos, producen dos efectos perniciosos:
A.- (Para el crecimiento económico directamente) impidiendo que aumente la demanda de esa masa asalariada, y por tanto no consumen lo que sería deseado, y finalmente no pagan los impuestos suficientes.   
B.- (El que nos interesa para explicar este artículo), es que esos salarios bajos cotizan menos a la Seguridad Social y no contribuyen a reducir el déficit de las pensiones.
Y ahora, (parafraseando a Machín), ya se puede comprender cómo se puede crecer a ritmos altos con: unas empresas que ganan cada vez más, una disminución progresiva del paro (ya 19 millones de cotizantes), y sin embargo todo eso no es capaz de compensar el déficit de las pensiones, a causa de las jubilaciones de las generaciones del Baby Boom.  (Ver artículo “pensiones y Babyboom” de 9/11/2018 de este mismo blog)
PRÓXIMO ARTICULO: Abundando sobre la Rusia de Putin  (Colaboración externa de  mi buen amigo Marcelo, que ha vivido y trabajado en Rusia)