Aunque no lo parezca, lo que
está sucediendo en el Golfo Pérsico nos afecta mucho mas de lo parece.
El superpetrolero Pacific
Voyager de Reino Unido, que se detuvo en el Golfo el sábado día 20 de julio,
está “a salvo”, dijo un funcionario británico a Reuters, luego de que Irán negó
rumores de que sus Guardias Revolucionarios hubieran confiscado el barco.
Pocos días antes, Gran Bretaña
había “confiscado” el buque iraní Grace 1 en aguas de Gibraltar, con la excusa de temer que estaba burlando el
bloqueo que la UE ha impuesto a Siria.
Como respuesta a este acto de
confiscación del barco iraní, un clérigo chiita dijo que Gran Bretaña debería
“tener miedo” por las posibles represalias de Teherán, informó la agencia de
noticias semioficial Fars.
Esto parecía un simple pataleo
del régimen de los ayatolas, y no se le dio mayor importancia dado que ya había
suficiente tensión entre Irán y los norteamericanos como para que se plantearan
hacer algo más que eso de patalear.
El motivo de esa tensión parte
del abandono unilateral de los EEUU del acuerdo nuclear al que habían llegado
las potencias occidentales (Incluyendo a los EEUU bajo el mandato de Obama),
que en estos últimos días, ha protagonizado una escalada de amenazas,
acusaciones de derribos de drones y aumento del potencial militar
norteamericano en la zona del estrecho de Ormuz.
Sin embargo, no fue un simple
pataleo; el pasado día 19 de julio el Reino Unido confirmó la captura por Irán
del petrolero británico Stena Impero.
Como respuesta, la Marina Real
de Gran Bretaña ha enviado a la zona un submarino de propulsión nuclear,
equipado con misiles de crucero y torpedos pesados, que vienen a engrosar la
fuerza naval que el Reino Unido tiene desplegada en esa zona: el HMS Duncan,
(un destructor de defensa aérea tipo 45), que fue enviado al Golfo a principios
del mes de julio para ayudar al único buque de guerra británico que opera allí
(La fragata Montrose del Tipo 23 HMS, con sede en Bahrein). Esta “fuerza será
incrementada en agosto con el buque de suministro RFA Wave Knight, actualmente
estacionado en Gibraltar, y en septiembre con la fragata HMS Kent. En reserva
quedan cuatro cazadores de minas y un muelle de desembarque.
Paralelamente, el Reino Unido
trató de organizar una misión de protección marítima, liderada por Europa, que
garantice el paso seguro de los barcos a través del estrecho de Ormuz, ya que
se puede considerar como “piratería estatal” la detención de petrolero por
parte del gobierno iraní. Pero Europa respondió dando largas a la creación de
esa fuerza naval conjunta con el Reino Unido.
La llegada de Boris Johnson al
poder en UK y sus amenazas de que se produzca un Brexit con o sin acuerdo, ha
terminado de inclinar la decisión europea de negarse a crear la fuerza naval
solicitada por el gobierno británico.
Esta escalada de la tensión casi
prebélica se ha agravado con lo que Irán califica de desmantelamiento de una
"célula de espionaje de la CIA" en territorio iraní. Como resultado
ha detenido a 17 personas que han sido acusadas de espionaje para los EEUU.
Algunos de ellos ya han sido condenados a muerte. Los presuntos espías eran
trabajadores en "sectores sensibles" como el económico, nuclear,
militar y de ciberseguridad.
Pero eso no es todo: El
comandante de la Fuerza Naval del Ejército de Irán, el almirante Hosein Janzadi,
ha señalado que “Según los acuerdos alcanzados, Irán y Rusia realizarán, en un
futuro cercano, simulacros en la región del océano Índico, la costa de Makran,
el estrecho de Ormuz y el Golfo Pérsico”
Bien, estos son los hechos. Analicemos:
¿Por qué los EEUU y el Reino Unido no hacen causa común contra Irán
como lo han hecho siempre en circunstancias similares?
Como consecuencia del llamado
“multilateralismo”, el mundo ya no está compuesto por dos bloques como sucedía
antes. En la guerra fría (Bloque Occidental contra Bloque Comunista), incluso
en la Segunda Guerra Mundial (Bloque del Eje Berlín, Tokio y Roma contra el de
los Aliados), y hasta hace poco Europa y EEUU formaban un bloque frente a otros
bloques como Rusia, China, El Emirato Islámico, etc…
Esa “alianza” entre Europa y los
EEUU, materializada en la OTAN, no deja de languidecer. Una de las causas está
en las amenazas de Trump de dejar a Europa a su suerte frente a Rusia, por
ejemplo. También a sus acusaciones de que Europa se aprovecha de los EEUU para
defenderse, y sus eslóganes sobre que Europa debe “pagarse” su seguridad.
Uno de los episodios de esta
divergencia de intereses ha sido el no apoyo de Europa a la retirada de los
norteamericanos del acuerdo nuclear con Irán. Este acuerdo comprometía a Irán a
no usar su tecnología nuclear con fines militares.
El resultado es que, mientras
los EEUU presionan a Irán para que abandone también las tecnologías nucleares
con fines pacíficos, Europa (con el RU incluido) sigue apoyando el tratado. Por
tanto, no quiere, en modo alguno, identificarse con las amenazas
norteamericanas a Irán por el tratado, y por tanto quiere alejarse de las
campañas de Trump.
¿Por qué el Reino Unido pide ahora que Europa lidere una misión de
protección marítima en la zona del estrecho de Ormuz?
Porque, los británicos se ven
débiles frente a la amenaza iraní, tan lejos de sus bases militares.
Diplomáticamente el Reino Unido quiere dejar bien claro que Brexit no es
sinónimo de independencia militar, especialmente en estos momentos en que
Europa empieza a marchar unida por el camino del rearme, del desarrollo de una
industria militar propia y de la creación de un ejército europeo.
Pero Europa, desde que se
anunció el triunfo del Brexit, ha actuado con una sola voz frente al Reino
Unido en todos los frentes, y el militar es uno de ellos. Esta unidad de
actuaciones se ha visto reforzada tras las elecciones europeas y. por otra
parte también se ha reforzado la firmeza frente a los británicos después de la llegada
de Boris Johnson.
¿Por qué potencias intermedias como Irán se sienten capaces de
desafiar al poderío naval Británico?
En cuanto estas potencias
intermedias huelan la menor debilidad en la defensa europea o de su alianza con
EEUU, no dudarán en presionar para hacer valer sus intereses sobre los
europeos. Rusia ya lo ha hecho invadiendo en Crimea ante la pasividad
occidental.
En los últimos meses ha
aparecido otro punto caliente, esta vez en el mismo territorio mediterráneo de la
UE, concretamente en Chipre: Hace unos 10 años, se descubrieron unas reservas
muy grandes de gas en aguas israelíes, lo que incitó a buscar más en otras
zonas del Mediterráneo. Estas búsquedas propiciaron el descubrimiento del yacimiento
llamado Afrodita en el sur de Chipre. Estamos hablando de unos yacimientos que
se estima que pueden contener el equivalente al consumo de toda la UE de 4
años. Además está cerca de la UE justo cuando ésta pretende reducir la
dependencia de los suministros rusos de hidrocarburos.
Chipre es una isla que ha sido
objeto de grandes litigios entre Grecia y Turquía, pero la pertenencia de
Grecia a la UE ha contenido las ambiciones turcas, y los conflictos han quedado
como dormidos (Esta es una enorme simplificación de un contexto tremendamente
complicado de las relaciones greco-turcas, que abarca pugnas económicas,
culturales y hasta religiosas). Sin embargo, la aparición de esa bolsa de gas
unida a la percepción de debilidad militar de la UE, (has) han hecho que
Turquía se lance a perforar esas aguas en busca de más yacimientos, y en los
últimos meses, ha elevado su presión enviando sus propios buques a la zona.
A petición de los Gobiernos de
Chipre y de Grecia, Bruselas decretó el lunes 15 de julio sanciones contra
Turquía, que consisten en: un recorte de 146 millones de euros en las ayudas
que entrega a Turquía como país candidato a la adhesión y la suspensión de
contactos a alto nivel, entre ellos los relativos a la negociación de un
acuerdo sobre aviación. También recomendó al Banco Europeo de Inversiones que
revise revisara su política de créditos al país otomano.
La respuesta del ministro turco
de asuntos exteriores ha sido: “No merecen tomarlas en serio. Ya hicieron algo
parecido anteriormente y no es algo que nos vaya a afectar”. Turquía ha
anunciado que enviará más naves a aguas de Chipre, donde ya cuenta con dos
barcos de perforación y uno de investigaciones sísmicas, todos ellos con su
correspondiente escolta de buques de guerra y drones militares.
Conclusiones:
Irán, Rusia y Turquía son
ejemplos reales de potencias intermedias que ya han atisbado la debilidad
militar de la UE a la que la está abocando la actitud norteamericana. Máxime
cuando no existe una unidad ni coordinación entre los ejércitos de los
diferentes países que la componen o es muy escasa.
La pregunta es ¿Cuánto tardarán
en incrementar las presiones otros países como Marruecos, Egipto, Argelia etc.?
Mientras, Europa sigue dando
pequeños y tímidos pasos hacia su fortalecimiento militar, por temor a perder
cuotas de soberanía en sus naciones, sin darse cuenta de que por ahí fuera,
unos nos ven como un conjunto de países pequeñitos a los que se les ha quitado
el paraguas del Tío Sam.
En España tenemos la
reivindicación de Ceuta y Melilla por parte de Marruecos. Vistos los episodios
de Irán y Turquía, se me antoja muy procedente el refrán que dice:” Cuando las
barbas del vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar”…Pongamos nuestras
barbas a remojar.
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