viernes, 2 de junio de 2017

POSVERDAD

La Posverdad es una técnica de engaño que se usa para moldear la opinión pública. En realidad no es nada nuevo, pero es una palabra que ha aparecido hace relativamente poco, en este siglo. Es, por tanto, técnicamente lo que se llama un neologismo, pero yo creo que es más bien un eufemismo para evitar la palabra engaño, que es mucho más cruda. Se usa, hoy por hoy, dentro del contexto político y/o sociológico. 
Lo sutil de la Posverdad consiste en minimizar la importancia de los hechos objetivos, y dar mucha más a las emociones basadas en los sentimientos primarios, emocionales y éticos del colectivo a quien va dirigida. Trataré de aclarar esto.
Como digo no es nada nuevo y ha sido usado intensivamente a lo largo de la historia. Pero adquiere más relevancia cada vez que, a lo largo de la historia, aparece algún medio de comunicación nuevo (la imprenta, la radio, la televisión, internet...). Para tratar de dar luz al concepto Posverdad voy a situarme en un punto temporal en que el cine se convirtió en un medio de modelado de la opinión pública.
Hay muchos ejemplos, pero ¿quién no recuerda alguna película en la que el héroe, en realidad es un ladrón, un mentiroso o un asesino? Yo me he sorprendido muchas veces deseando que no sea detenido el protagonista, que ha formado, por ejemplo, un equipo para realizar un robo ingenioso a un museo o a un banco. Es decir el creador del film ha conseguido dar muy poca importancia al hecho objetivo de robar o de asesinar, a cambio de apelar a las emociones que despierta en nosotros el conocer, por ejemplo los motivos que ha tenido para cometer esos delitos, y así consigue que le apoyemos. Como se ve, no es nada nuevo, y es bastante simple.
Lo usan los abogados contra los fiscales (y viceversa) para influir en los jurados o en los mismos jueces, los diputados en sus escaños, los publicitarios, los periodistas, y hasta los médicos cuando recetan placebos.
Los eruditos de muchas religiones lo han venido usando mucho a lo largo de sus ya más de dos milenios de existencia. Por ejemplo: Objetivamente Galileo demuestra, con razonamiento objetivos, que la tierra es redonda, pero estos razonamientos se minimizan y se apela a las interpretaciones de la Biblia hechas por los doctores de la Iglesia. El resultado es que Galileo es quemado en la hoguera con el visto bueno de la “opinión pública” de aquella época y la de algunos siglos después, la de los “creyentes”, porque tienen fe.
Ya, en la historia más reciente, otros grandes manejadores de la opinión pública fueron los nazis, cuyo ministro de propaganda acuñó aquella frase de “una mentira dicha muchas veces se acaba convirtiendo en una verdad”. Así, para la opinión pública alemana, quedaron minimizados los asesinatos de judíos y los desmanes del partido nacional socialista, apelando al sentimiento de humillación que, después de la primera gran guerra, aparecieron en al pueblo alemán. El resultado fue tremendo.
Pero ya en este siglo, la Posverdad añadió otro concepto todavía más sofisticado, que se resume en la frase: “el que algo aparente ser verdad es más importante que la propia verdad”.
Los EEUU y algunos aliados, decidieron invadir Irak, porque Sadam “aparentemente tenía y usaba armas de destrucción masiva”. Después, se demostró que la verdad es que no las tenía, pero eso no era lo importante, era más importante que parecía que las tenía, y aquellos líderes que invadieron, después dijeron que lo volverían a hacer apelando al sufrimiento que padecía el pueblo iraquí.  El resultado es que ahora, el pueblo iraquí padece unos sufrimientos mucho mayores que con Sadam.
Pero la genuina Posverdad alcanza su zenit en la actualidad, gracias a la utilización del exceso de información que nos inunda, se permite difundir datos erróneos, falsos, inexactos…de los que se sacan conclusiones también inexactas, erróneas y falsas.
Así, no importa que EEUU se haya forjado como potencia gracias a las sucesivas oleadas de inmigrantes durante ya casi tres siglos, ni que los inmigrantes sean indispensables para mantener al alza la economía. Se apela al sentimiento de pertenencia al país, al patriotismo. Se informa que los ciudadanos americanos están siendo robados por los nuevos inmigrantes. Esto se adereza con datos inexactos como cuántos millones de inmigrantes son delincuentes, cuantos millones de dólares se pierden por llevarse las fábricas al extranjero, o (y esto me parece más alucinante que todo lo demás), se demuestra que es mejor que la gente ¡no tenga sanidad pública!
No importa que sus padres o abuelos hayan sido antes inmigrantes como aquellos a quienes se denostó, ni que se les haya ido la mano al cuantificar los millones de ilegales, ni que el desmantelamiento de la sanidad pública implique la muerte de seres humanos.
El resultado es que el discurso político de “América primero”, de que hay que levantar un muro con México, tirar la sanidad pública, deportar millones de mejicanos, etc…es el más votado. 
La Posverdad es usada diariamente para manejar la opinión pública, así se fomenta el nacionalismo aportando datos parciales sobre lo que se pierde perteneciendo a una comunidad supranacional como ha sucedido en el Reino Unido, la Francia de Le Pen o en Alemania.
Recientemente he oído que el retraso de que se realice una infraestructura española tan necesaria como es el “corredor del Mediterráneo” es debido a un supuesto sabotaje de la idea por parte de Cataluña que teme que el puerto de Valencia haga sombra al de Barcelona, lo cual es absurdo, pero hay quien lo cree.
Alguien ha convencido a muchos alemanes de que la bajada de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo es una forma de robarles el dinero de las vacaciones ya que la retribución de sus ahorros no les da para venir a España de vacaciones. No importan los beneficios de disfrutar de tipos a interés bajo y la reactivación de la economía europea.
Alguien ha convencido a mucha gente de que, en España, los musulmanes que llegan reciben una subvención del estado que llega a 3000 euros mensuales ¡si tiene dos o más hijos! Pero solo a los musulmanes ¡por el hecho de serlo!, y están convencidos de ello.
Hay quien demuestra que en España podríamos jubilarnos todos con 60 años si no existiera fraude fiscal.
Etc., etc….
El Apocalipsis, según San Mateo 24, 4-6 dice que “antes del fin vendrán falsos cristos (mesías o salvadores) que engañarán a mucha gente. Se escuchará hablar de guerras y rumores de guerras…

Y Jesús dice: "mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto suceda".

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