lunes, 12 de junio de 2017

AMANCIO ORTEGA Y SUS DONACIONES



Como habrán podido notar los lectores de mi humilde blog, no suelo hablar mucho de las interioridades de mi país al que tanto quiero. La razón es una mezcla de miedo y vergüenza, y lo evito siempre que puedo. Sin embargo, ante la polémica suscitada por las recientes donaciones de Amancio Ortega a la sanidad pública, no me puedo resistir a tomar partido y trataré de sustentar mis argumentos, allá voy. 

En primer lugar quisiera ubicar la figura de Amancio Ortega como persona física. Estoy seguro que, hace su declaración de la renta como todos los contribuyentes obligados a hacerla, bueno algo más complicada, pero imagino que en ella figuran todos y cada uno de los ingresos personales, que estarán debidamente justificados, junto con la declaración de patrimonio.

Uno se pregunta ¿Cómo funcionan las economías personales de alguien que está considerado entre los tres o cuatro más ricos del mundo? Trataré de aproximar la figura del ciudadano octogenario, padre de tres hijas y abuelo, a la de titular de una de las mayores fortunas del mundo.

Entre su patrimonio personal, además de casa, coches, cuentas corrientes, etc…como cualquier humano están la empresa Pontegadea Inversiones SL, y la fundación Amancio Ortega. Esto si le diferencia de la mayoría de los mortales. 

Pontegadea Inversiones SL, es la sociedad de responsabilidad limitada, de la que se sirve para manejar su imperio. Esta sociedad, que está también participada minoritariamente por su familia, tributa según sus beneficios.

Tiene principalmente tres sociedades: Pontegadea Inmobiliaria,  la instrumental Gartler, mediante la que el empresario controla su 59 % de Inditex, y Partler, que también se dedica al negocio inmobiliario.

La creación de esta estructura patrimonial simplificada he resultado de la eliminación de sociedades de capital riesgo, Sicav, sociedades instrumentales de inversión en renta variable o en bonos, que entre otras, tuvo en su día según le había sido aconsejado.

Es decir, Amancio Ortega ha querido crear una estructura transparente, impecable, sin sociedades interpuestas, según el siguiente esquema.

 

La sociedad Pontegadea Inmobiliaria.- Cerró el ejercicio 2015 con un volumen total de activos de 6.058 millones de euros, casi 500 millones más que el año anterior, y un patrimonio neto de 5.460 millones, según las cuentas depositadas por la empresa en el Registro Mercantil de la Coruña. 

Posteriormente ha seguido comprando edificios; por ejemplo, en septiembre del año pasado compró Torre Cepsa, una de los rascacielos del complejo de las Cuatro Torres de Madrid por 490 millones de euros (Por supuesto habrá pagado los correspondientes impuestos por la compra y seguirá pagando año a año los IBIS municipales).

Estos edificios, muchos situados en las calles más caras y céntricas de las principales ciudades del mundo, son alquilados y producen beneficios, por los cuales Pontegadea Inmobiliaria paga impuestos municipales y reparte riqueza. 

Partler. Esta sociedad, a lo largo de 2012 percibió algo más de 30 millones de euros por sus inversiones en el sector. A través de esta sociedad, Ortega participa, por ejemplo, en la cadena de hoteles Occidental Management, con una participación del 23,6% o en la inmobiliaria germana Q 205 Real Estate, en un 50%. Por supuesto, los beneficios de Partler cotizan ante la Agencia tributaria religiosamente.

Gartler.- Es la sociedad encargada de la administración de los beneficios que genera Inditex, la joya de la corona “Inditex”. (Que no la gestión de Inditex).  
Inditex es una empresa de la que posee algo más de 59%. Amancio no es el presidente de esta empresa, su presidente se llama Pablo Isla, considerado uno de los tres mejores presidentes de empresa del mundo. De la mano de Pablo Isla, Inditex ha ido escalando peldaños entre sus competidores y en el año 2016 declaró unos beneficios de 2.875 millones de euros en su año fiscal 2015-2016 (del 1 de febrero de 2015 al 31 de enero de 2016), lo que supone un incremento del 15% respecto al ejercicio anterior.

Inditex, pagará los impuestos correspondientes según la legislación del impuesto de sociedades. A falta de datos más actuales diré que en el periodo 2011-2015 su tasa fiscal se situó entre el 22% y el 24% pagando en ese tiempo más de 4.400 millones de euros en impuesto de sociedades, la mitad de ellos en España, lo que representa el 2% de todo lo recaudado por este impuesto entre las miles de empresas establecidas en España.

Inditex tiene 120.000 empleados por todo el mundo. Esos beneficios se obtienen en 96 países con más de 7300 tiendas. En España trabajan poco más de 7000 personas, en 1700 tiendas, que también pagan sus impuestos y cotizan a la Seguridad Social.

Inditex ha finalizado la primera parte del plan extraordinario de participación de los empleados en el crecimiento de los beneficios, lo que va permitir a la compañía repartir 37,5 millones de euros entre 78.000 personas de todo el mundo (con más de dos años de antigüedad) en tiendas, fabricación, logística, cadenas y filiales. En España, supondrá una retribución de unos 560 euros por empleado. ¿Es lógico que esa parte de los beneficios se queden en el resto del mundo?, yo creo que sí.
Pablo Isla, recibió el año pasado una retribución total de 10,37 millones de euros, por los que pagará impuestos (Calculo que no menos de un 35% incluyendo desgravaciones), o sea 3,7 millones de euros.

Beneficios de Amancio Ortega:

Después de que Inditex pagara los impuestos anteriormente dichos, Amancio Ortega recibió en 2016, en forma de dividendos por el poco más del 59 % de las acciones de Inditex que posee, unos 1.100 millones de €. Para 2017, está previsto que reciba otro “pellizco” de 1.256 millones siempre por el mismo concepto de dividendos de Inditex.

He leído que esto supone unos ingresos de 2.373 € por minuto. Sin embargo, sólo he leído en un medio que, gracias a esos ingresos Hacienda ganará más de 500 euros por minuto durante 2017 gracias a ese dividendo que cobrará Amancio Ortega O sea 262,8 millones de Euros en ese ejercicio fiscal.   

Con esos 1100 millones de euros del ejercicio anterior, Ortega ha invertido en la compra de edificios por el mundo 1.000 millones a través de la anteriormente mencionada sociedad inmobiliaria de su propiedad llamada Pontegadea. Por cuyos beneficios también tributará.

Fundación Amancio Ortega

Su misión, según sus estatutos es: “La Fundación Amancio Ortega, guiada por la experiencia y el deseo de su fundador de contribuir a la construcción de una sociedad mejor, trabaja con el interés de crear oportunidades en dos sectores clave para que las personas desarrollen una vida de calidad: la Educación y la Asistencia Social”.

En el ámbito educativo, esta institución pone a disposición de los beneficiarios de sus programas recursos que les permiten crecer y enriquecer su entorno a través de una formación completa.

En el área asistencial, la Fundación Amancio Ortega lleva a cabo tanto acciones de gestión propia como colaboraciones con instituciones que han consolidado su labor gracias a la dedicación constante en beneficio de las personas y los entornos menos favorecidos.

Finalmente, unos números. La fundación Amancio Ortega, que como hemos dicho ha venido desarrollando su actividad en dos áreas: área educativa y área social, ha invertido 121 millones de € entre 2001 y 2015, y tiene comprometidos otros 113,78 millones en el trienio 2016-2018.
Eso sí, Amancio desgrava de sus impuestos personales el 40% de esas cantidades.
Donación de la discordia

El origen de este artículo es que la fundación Amancio Ortega dona, adicionalmente 320 millones de euros a la sanidad pública española, para equipos oncológicos.

La donación se inició desde el pasado marzo, y su distribución por comunidades es la siguiente:

 

 A pesar de la oposición que han manifestado diversas asociaciones de usuarios para la defensa de la sanidad pública, la mayor parte de las comunidades autónomas españolas ya han suscrito los acuerdos con la Fundación Amancio Ortega. Los fondos servirán para poner en marcha la adquisición de equipos de última tecnología para el tratamiento del cáncer. 


El último rechazo llegó el pasado lunes por parte de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Aragón, que mostró su desacuerdo con este donativo ya que consideran que no es necesario "recurrir, aceptar, ni agradecer la generosidad, altruismo o caridad de ninguna persona o entidad" para financiar la sanidad pública. 

Otras asociaciones, como la de País Vasco, la de Galicia o la de Canarias, además de la federación que agrupa a estas y otras asociaciones, también se mostraron en contra de la donación. Recalco que son asociaciones para la “defensa” de la sanidad pública, o sea que protestan de las donaciones para “defender” la sanidad pública conta estos dineros. Imagino que echarán las muelas el día de la banderita, en que los chavales salen a la calle con huchas solicitando dinero para la lucha contra el cáncer de la caridad.

Como se puede ver Madrid no ha protestado, seguramente porque don Amancio ha sido generoso con esta comunidad y la ha evitado la “afrenta” de donarla algún que otro millón de euros, y así Madrid no necesita “defenderse”.

Lo que no entiendo es cómo Cataluña no ha puesto el grito en el cielo ya que ha sido especialmente “humillada” nada menos que con ¡47 millones! pobrecillos.

Esta mañana me le levantado y me he encontrado en mi WhatsApp una conversación entre dos amigos entrañables, compañeros desde el colegio, por la que uno estaba a favor y otro en contra de la susodicha donación.

Uno, el que está a favor, es médico, y claro tiene en su corazoncito a aquellos pacientes de cáncer que habrán pasado por su consulta, el otro es muy purista y exigente y no puede olvidar todas las corruptelas que se producen a diario en este país y su frase favorita “¿pero esto que es?”. Evidentemente ninguno de ellos convenció al otro.

Yo sólo puedo sentirme agradecido al bueno de Don Amancio, a pesar de no haber donado nada para Madrid, mi ciudad. Me parece alguien que sabe lo que cuesta ganar dinero, lo que se siente cuando no se puede cubrir una necesidad tuya o de un ser querido.

También pienso que a sus 80 años, obsesionado por permanecer en el anonimato, que no busca publicidad, con una fortuna calculada en más de 50.000 millones de euros, teniendo su familia asegurada la vida para varias generaciones, después de haber pagado religiosamente sus impuestos, sin la menor necesidad de desgravar nada, simplemente ha querido ayudar a una parte de sus semejantes, una parte que forma un colectivo que sufre, y del que ninguno estamos exentos de integrar en algún momento de nuestras vidas. 

Pero quizá sólo es un sentimiento mío, con el corazón. Me parece un poco miserable buscarle también a esto los tres pies al gato. Espero que lo que he expuesto sirva para que cada cual extraiga sus conclusiones.  








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