Como habrán podido notar los lectores de mi humilde blog, no
suelo hablar mucho de las interioridades de mi paÃs al que tanto quiero. La
razón es una mezcla de miedo y vergüenza, y lo evito siempre que puedo. Sin embargo, ante la polémica suscitada por las recientes
donaciones de Amancio Ortega a la sanidad pública, no me puedo resistir a tomar
partido y trataré de sustentar mis argumentos, allá voy.
En primer lugar quisiera ubicar la figura de Amancio Ortega
como persona fÃsica. Estoy seguro que, hace su declaración de la renta como
todos los contribuyentes obligados a hacerla, bueno algo más complicada, pero imagino
que en ella figuran todos y cada uno de los ingresos personales, que estarán
debidamente justificados, junto con la declaración de patrimonio.
Uno se pregunta ¿Cómo funcionan las economÃas personales de alguien
que está considerado entre los tres o cuatro más ricos del mundo? Trataré de
aproximar la figura del ciudadano octogenario, padre de tres hijas y abuelo, a
la de titular de una de las mayores fortunas del mundo.
Entre su patrimonio personal, además de casa, coches,
cuentas corrientes, etc…como cualquier humano están la empresa Pontegadea Inversiones SL, y la fundación Amancio Ortega. Esto si le
diferencia de la mayorÃa de los mortales.
Pontegadea Inversiones SL, es la sociedad de responsabilidad
limitada, de la que se sirve para manejar su imperio. Esta sociedad, que está
también participada minoritariamente por su familia, tributa según sus beneficios.
Tiene principalmente tres sociedades: Pontegadea Inmobiliaria, la
instrumental Gartler, mediante la que el empresario controla su 59 % de
Inditex, y Partler, que también se
dedica al negocio inmobiliario.
La creación de esta estructura patrimonial simplificada he
resultado de la eliminación de sociedades de capital riesgo, Sicav, sociedades
instrumentales de inversión en renta variable o en bonos, que entre otras, tuvo
en su dÃa según le habÃa sido aconsejado.
Es decir, Amancio Ortega ha querido crear una estructura transparente,
impecable, sin sociedades interpuestas, según el siguiente esquema.
La sociedad Pontegadea Inmobiliaria.- Cerró el
ejercicio 2015 con un volumen total de activos de 6.058 millones de euros, casi
500 millones más que el año anterior, y un patrimonio neto de 5.460 millones,
según las cuentas depositadas por la empresa en el Registro Mercantil de la
Coruña.
Posteriormente ha seguido comprando edificios; por ejemplo, en
septiembre del año pasado compró Torre Cepsa, una de los rascacielos del
complejo de las Cuatro Torres de Madrid por 490 millones de euros (Por supuesto habrá pagado los
correspondientes impuestos por la compra y seguirá pagando año a año los IBIS
municipales).
Estos edificios, muchos situados en las calles más caras y
céntricas de las principales ciudades del mundo, son alquilados y producen
beneficios, por los cuales Pontegadea Inmobiliaria paga impuestos municipales y reparte riqueza.
Partler. Esta sociedad, a lo largo de 2012 percibió
algo más de 30 millones de euros por sus inversiones en el sector. A través de
esta sociedad, Ortega participa, por ejemplo, en la cadena de hoteles
Occidental Management, con una participación del 23,6% o en la inmobiliaria
germana Q 205 Real Estate, en un 50%. Por
supuesto, los beneficios de Partler cotizan ante la Agencia tributaria
religiosamente.
Gartler.- Es la sociedad encargada de la administración
de los beneficios que genera Inditex, la joya de la corona “Inditex”. (Que no
la gestión de Inditex).
Inditex es una empresa de la que posee algo más de
59%. Amancio no es el presidente de esta empresa, su presidente se llama Pablo
Isla, considerado uno de los tres mejores presidentes de empresa del mundo. De
la mano de Pablo Isla, Inditex ha ido escalando peldaños entre sus competidores
y en el año 2016 declaró unos beneficios de 2.875 millones de euros en su año
fiscal 2015-2016 (del 1 de febrero de 2015 al 31 de enero de 2016), lo que
supone un incremento del 15% respecto al ejercicio anterior.
Inditex, pagará los
impuestos correspondientes según la legislación del impuesto de sociedades. A
falta de datos más actuales diré que en el periodo 2011-2015 su tasa fiscal se
situó entre el 22% y el 24% pagando en ese tiempo más de 4.400 millones de
euros en impuesto de sociedades, la mitad de ellos en España, lo que representa
el 2% de todo lo recaudado por este impuesto entre las miles de empresas
establecidas en España.
Inditex tiene 120.000 empleados por todo el mundo. Esos
beneficios se obtienen en 96 paÃses con más de 7300 tiendas. En España trabajan
poco más de 7000 personas, en 1700 tiendas, que también pagan sus impuestos y cotizan a la Seguridad Social.
Inditex ha finalizado la primera parte del plan
extraordinario de participación de los empleados en el crecimiento de los
beneficios, lo que va permitir a la compañÃa repartir 37,5 millones de euros
entre 78.000 personas de todo el mundo (con más de dos años de antigüedad) en
tiendas, fabricación, logÃstica, cadenas y filiales. En España, supondrá una
retribución de unos 560 euros por empleado. ¿Es lógico que esa parte de los
beneficios se queden en el resto del mundo?, yo creo que sÃ.
Pablo Isla, recibió el año pasado una retribución total de
10,37 millones de euros, por los que pagará impuestos (Calculo que no menos de
un 35% incluyendo desgravaciones), o sea 3,7 millones de euros.
Beneficios de Amancio Ortega:
Después de que Inditex pagara los impuestos anteriormente
dichos, Amancio Ortega recibió en 2016, en forma de dividendos por el poco más
del 59 % de las acciones de Inditex que posee, unos 1.100 millones de €. Para
2017, está previsto que reciba otro “pellizco” de 1.256 millones siempre por el
mismo concepto de dividendos de Inditex.
He leÃdo que esto supone unos ingresos de 2.373 € por
minuto. Sin embargo, sólo he leÃdo en un medio que, gracias a esos ingresos
Hacienda ganará más de 500 euros por minuto durante 2017 gracias a ese
dividendo que cobrará Amancio Ortega O sea 262,8
millones de Euros en ese ejercicio fiscal.
Con esos 1100 millones de euros del ejercicio anterior,
Ortega ha invertido en la compra de edificios por el mundo 1.000 millones a
través de la anteriormente mencionada sociedad inmobiliaria de su propiedad
llamada Pontegadea. Por cuyos beneficios
también tributará.
Fundación Amancio Ortega
Su misión, según sus estatutos es: “La Fundación Amancio
Ortega, guiada por la experiencia y el deseo de su fundador de contribuir a la
construcción de una sociedad mejor, trabaja con el interés de crear
oportunidades en dos sectores clave para que las personas desarrollen una vida
de calidad: la Educación y la Asistencia Social”.
En el ámbito educativo, esta institución pone a disposición
de los beneficiarios de sus programas recursos que les permiten crecer y
enriquecer su entorno a través de una formación completa.
En el área asistencial, la Fundación Amancio Ortega lleva a
cabo tanto acciones de gestión propia como colaboraciones con instituciones que
han consolidado su labor gracias a la dedicación constante en beneficio de las
personas y los entornos menos favorecidos.
Finalmente, unos números. La fundación Amancio Ortega, que
como hemos dicho ha venido desarrollando su actividad en dos áreas: área
educativa y área social, ha invertido 121 millones de € entre 2001 y 2015, y
tiene comprometidos otros 113,78 millones en el trienio 2016-2018.
Eso sÃ, Amancio desgrava de sus impuestos personales el 40%
de esas cantidades.
Donación de la discordia
El origen de este artÃculo es que la fundación Amancio
Ortega dona, adicionalmente 320 millones de euros a la sanidad pública
española, para equipos oncológicos.
La donación se inició desde el pasado marzo, y su
distribución por comunidades es la siguiente:
A pesar de la oposición que han
manifestado diversas asociaciones de usuarios para la defensa de la sanidad
pública, la mayor parte de las comunidades autónomas españolas ya han suscrito
los acuerdos con la Fundación Amancio Ortega. Los fondos servirán para poner
en marcha la adquisición de equipos de última tecnologÃa para el tratamiento
del cáncer.
El último rechazo llegó el
pasado lunes por parte de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública
de Aragón, que mostró su desacuerdo con este donativo ya que consideran que no
es necesario "recurrir, aceptar, ni agradecer la generosidad, altruismo o
caridad de ninguna persona o entidad" para financiar la sanidad pública.
Otras asociaciones, como la de
PaÃs Vasco, la de Galicia o la de Canarias, además de la federación que agrupa
a estas y otras asociaciones, también se mostraron en contra de la donación.
Recalco que son asociaciones para la “defensa” de la sanidad pública, o sea que
protestan de las donaciones para “defender” la sanidad pública conta estos dineros. Imagino que
echarán las muelas el dÃa de la banderita, en que los chavales salen a la calle
con huchas solicitando dinero para la lucha contra el cáncer de la caridad.
Como se puede ver Madrid no ha
protestado, seguramente porque don Amancio ha sido generoso con esta comunidad
y la ha evitado la “afrenta” de donarla algún que otro millón de euros, y asÃ
Madrid no necesita “defenderse”.
Lo que no entiendo es cómo
Cataluña no ha puesto el grito en el cielo ya que ha sido especialmente “humillada”
nada menos que con ¡47 millones! pobrecillos.
Esta mañana me le levantado y me
he encontrado en mi WhatsApp una conversación entre dos amigos entrañables,
compañeros desde el colegio, por la que uno estaba a favor y otro en contra de
la susodicha donación.
Uno, el que está a favor, es
médico, y claro tiene en su corazoncito a aquellos pacientes de cáncer que
habrán pasado por su consulta, el otro es muy purista y exigente y no puede
olvidar todas las corruptelas que se producen a diario en este paÃs y su frase
favorita “¿pero esto que es?”. Evidentemente ninguno de ellos convenció al
otro.
Yo sólo puedo sentirme
agradecido al bueno de Don Amancio, a pesar de no haber donado nada para
Madrid, mi ciudad. Me parece alguien que sabe lo que cuesta ganar dinero, lo
que se siente cuando no se puede cubrir una necesidad tuya o de un ser querido.
También pienso que a sus 80
años, obsesionado por permanecer en el anonimato, que no busca publicidad, con una fortuna calculada en más de 50.000 millones de euros, teniendo su
familia asegurada la vida para varias generaciones, después de haber pagado
religiosamente sus impuestos, sin la menor necesidad de desgravar nada, simplemente
ha querido ayudar a una parte de sus semejantes, una parte que forma un
colectivo que sufre, y del que ninguno estamos exentos de integrar en algún
momento de nuestras vidas.
Pero quizá sólo es un
sentimiento mÃo, con el corazón. Me parece un poco miserable buscarle también a
esto los tres pies al gato. Espero que lo que he expuesto sirva para que cada
cual extraiga sus conclusiones.
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