Guillermo De La Dehesa, uno de los economistas contemporáneos
que más admiro publica el pasado domingo un artículo con el título “¿Tiene
realmente futuro la zona euro?” Guillermo De La Dehesa es el presidente de
honor del CEPR (Centre for Economic Policy Research) de Londres. Este título no
me impresionaría, como tantos otros, escritos por euroescépticos de todos los
tipos y de muy diferentes orígenes. Pero
esta es la primera vez que esta duda viene de un grupo como el que preside honoríficamente
Guillermo.
El CEPR es una organización europea fundada en 1983 por
Richard Portes, una de las personalidades más influyentes en las definiciones
de las políticas económicas mundiales, profesor de la London Economic School, y
muy respetado en Harvard y Berkeley.
El CEPR está formado por una red de más de 700
investigadores residentes en las principales universidades de toda Europa.
El artículo identifica los dos principales errores que se
cometieron al crear la zona Euro, que son vox pópuli, pero que ningún estado ni
la maquinaria burocrática de Bruselas, se han atrevido a tratar de poner soluciones.
Estos errores no son otros que, por una parte no poner en
marcha un camino hacia una unión fiscal, y no dotarse, simultáneamente al
nacimiento del Euro, de reglas o contrapesos que compensen la pérdida de soberanía
sobre la moneda única en detrimento de las monedas nacionales.
Todo esto es “de libro”, y no creo que nadie lo discuta,
sobre todo viendo, por un lado, los resultados beneficiosos para el Reino
Unido, al devaluar la libra y poder emitir toda la deuda que crea necesaria en
esa moneda.
Frente a esto, ante esa imposibilidad, el modelo unionista,
consiste en la llamada “devaluación interna” de cada país, impuesta por
Alemania. Esta devaluación consiste, primer lugar en devaluar los salarios, y
reducir el gasto público.
Tampoco hay que añadir mucho más a los miles de escritos,
que sobre esto, han publicado los mejores analistas económicos mundiales,
incluso desde Alemania. El problema es ¿qué se hace después? .Ahora, en esta
primavera de 2015, nos encontramos con que estamos en el después. Y ¿Qué ha
pasado?
Pues, primero que El Reino Unido está empezando a crecer con
fuerza, su moneda está recuperando lo devaluado, y a partir de ahora empiezan a
equilibrarse sus cuentas; se reduce poco a poco el déficit público y, subido en
el motor de un paro rondando el 5%, empieza a equilibrarse la deuda. El
Flamante reelegido primer ministro británico ha dicho, que en una década, su economía
puede incluso ¡desbancar a la todopoderosa alemana!
Y en el otro modelo vemos que la zona euro empieza a crecer,
con más de 2 años de retraso, gracias a la emisión de una deuda enorme desde el
Banco Central Europeo, a pesar de las reticencias de la mayor de sus economías (Alemania),
y a la consiguiente devaluación del Euro.
Es decir, que la zona Euro ha terminado por hacer lo mismo
que el reino Unido, y anteriormente USA, pero entre dos y tres años después.
Esto ha dejado unas tremendas secuelas, especialmente entre los más débiles,
los que en el centro de Europa somos llamados los PIGS (Portugal, Italia Grecia
y Spain), por cierto “pig” significa “cerdo”.
Europa, históricamente, ha estado, en los dos últimos siglos,
a la cabeza de los ciclos económicos del planeta, aunque la zona Euro no
contiene a uno de los motores de Europa (UK), nunca había estado tan retrasada
en la salida de un proceso recesivo mundial como ahora.
Por eso me preocupa la pregunta del CEPR; “¿Tiene realmente futuro la zona euro?”.
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