martes, 26 de marzo de 2019

UK is different (El Reino Unido es diferente)


Los que tienen una edad similar a la mía, que hemos vivido la juventud bajo la dictadura española de Franco, recordarán aquel eslogan que decía “España es diferente”, y realmente lo era. Estábamos geográficamente en Europa pero no teníamos nada que ver con el resto de los países de la Europa occidental. De hecho había otro eslogan mucho mas gráfico que mostraba dónde estábamos y decía: “Europa termina en los Pirineos”.
Para nosotros aquella Europa era un todo, formado por unos países avanzados tecnológica, económica y socialmente y era una verdadera referencia hacia donde queríamos llegar, ya que políticamente éramos unos ignorantes. La dictadura trataba de contrarrestar esos sentimientos naturales (Libertades sexuales principalmente) diciéndonos que éramos “La reserva espiritual de Occidente”.
Dentro de aquel “todo” estaba Inglaterra, que así la llamábamos porque no teníamos la suficiente cultura social como para diferenciar entre Reino Unido e Inglaterra. Lo cual era bastante lógico porque la Dictadura no tenía el menor interés en que mencionaran conceptos como autonomías, regiones federadas, y esas cosas, porque nosotros éramos “Una Grande Libre”. Y se confirmaba que Inglaterra era un país diferente porque tenía, (y tiene) sus propias selecciones de futbol y de los demás deportes: Además de Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte también tienen las suyas. Y no, nos parábamos a pensar por qué Baviera no tiene la suya propia y está bajo la bandera alemana. Claro que también había dos “Alemanias”; Una República Federal Alemana, que era una democracia, y otra República Democrática Alemana, que era una dictadura.
Todas estas cosas que a nuestra, intencionadamente pobre formación política, solo añadían confusión. Confusión utilizada por la Dictadura para explicarnos “lo bien que estábamos”. Sin embargo, los jóvenes principalmente, sentíamos en lo más íntimo que deseábamos ser como los ciudadanos europeos, a pesar de todo. Lo que no podíamos ni imaginar que los ingleses, en lo  mas intimo ya deseaban no ser como los demás ciudadanos europeos.
Como no viajábamos mucho por Europa, aunque lo sabíamos, no nos dábamos cuenta de que los coches ingleses circulaban por la izquierda, medían en yardas, libras y galones, e incluso sus enchufes no tenían nada que ver con los nuestros o con los de los franceses o alemanes.
Tampoco entendíamos muy bien cómo podían ser súbditos de su “graciosa majestad” y a la vez ser una democracia. Para nosotros eran conceptos antagónicos, ya que todavía identificábamos la democracia con las repúblicas y las monarquías con las dictaduras. Nos decían que España era un “reino orgánico” o sea una especie de “monarquía orgánica”, pero sin rey. Lo que no se nos decía era que ser una dictadura era justo lo que impedía que fuéramos admitidos en aquel “paraíso del bienestar”, que era lo que nos parecía Europa Occidental. 
Después, con la democracia y la recién estrenada constitución española se nos aclararon casi todos estos conceptos. Y descubrimos que no es lo mismo Inglaterra que el Reino Unido. Que Inglaterra es una especie de autonomía dominante, que se agrupa con Gales, Escocia e Irlanda del Norte para formar el Reino Unido. Y que los ingleses, del mismo modo se agrupan con los galeses, escoceses y norirlandeses para ser llamados británicos.
Y así, se nos adelantaron para entrar en la CEE (Comunidad económica Europea), que así se llamaba el embrión de unión política que hoy se llama UE (Unión Europea), pero entramos al fin. 
Y fue justo al crearse la UE, en mi opinión, el momento en que nuestros estados (El Reino Unido y España) se cruzaron pero caminando en direcciones opuestas; uno entrando hacia el corazón de Europa y el otro saliendo hacia fuera. Y Hoy años después los españoles somos las más europeístas y los británicos los más aerófobos.
Aunque quizá, habría que decir que son los ingleses, no los británicos, los más aerófobos, porque los escoceses ya han manifestado ser más pro-europeos que pro-británicos. Y los norirlandeses del Ulster se desesperan ante la idea de volver a tener una frontera con los irlandeses del sur (Eire). Para nosotros, desde aquel hito en que se cruzaron los destinos de España y Reino Unido, se aceleró nuestra prosperidad, ellos continuaron con el declive de su antiguo imperio.       
Hoy, a punto de terminar la segunda década del siglo XXI, UK puede culminar la salida de la UE, mientras España está a punto de entrar en el G3 (Grupo de cabeza en el proceso de unión política, social y económica de Europa) junto a Alemania y Francia.
Nadie entiende muy bien por qué los británicos votaron a favor de BREXIT. Parece muy extendida la creencia de que les falsearon los datos. Esto cada vez se hace más evidente. Por ejemplo Nigel Farage, líder del partido UKIP (principal promotor de Brexit) dijo en la tv el día anterior al referéndum que si salían de la UE ganarían, cada semana, 350 millones de libras que quedarían disponibles para mejorar la sanidad británica. Al día siguiente, una vez se consumó el Brexit, reconoció públicamente que era mentira, y dimitió.
Sin embargo, el gobierno británico no quiere ni oír hablar de un nuevo referéndum ahora que se sabe que mintieron al electorado. A pesar de los ya mas de 5 millones de firmas pidiéndolo y del millón de personas que se manifestaron el Londres el pasado fin de semana.
 Hoy, casi medio siglo después de aquello que se decía “Spain is dfferent” podemos decir “UK is different” o “Europa termina en el canal de la Mancha”.

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