Todos los días mueren asesinados
miles de seres humanos, ya sea directa o indirectamente. Por armas de fuego,
por armas blancas, por miseria, por hambre, por falta de medicamentos, ahogados
tratando de encontrar un país donde empezar una nueva vida, etc...Eso lo
sabemos porque los medios nos lo cuentan a diario, y nosotros nos hemos hecho
insensibles y lo vemos casi como algo natural.
Pero cuando la prensa nos
explica un caso en detalle, cuando podemos asimilar hechos reales con alguna
película de terror o un libro de novela negra, donde alguien muere
descuartizado vivo entre tremendos gritos, la opinión pública se lanza y puede
remover aparentemente políticas de países enteros. Pero eso es, como digo, aparentemente.
En realidad, nos hacen saber estos detalles concretos cuando quieren que
saltemos y nos convirtamos en un mero motivo para que los gobiernos actúen.
Este es el caso Khashoggi. Un
ciudadano elegido para ser convertido en mártir y poder enarbolarlo para
cambiar la geo estrategia de la zona de Oriente Medio, donde hay un frágil equilibrio
de poderes y variedad de intereses. El terrible supuesto asesinato permite
convertir, ahora si, a Arabia Saudí en un malo. ¿Y que consecuencias tiene ese
cambio?
Hasta ahora, y desde hace muchas
décadas, Arabia Saudí ha venido siendo el principal aliado de los EEUU en
aquella zona. En el último viaje de Trump, en mayo pasado, firmó un acuerdo
para venderles armas por valor de 110.000 millones de dólares. Si, está bien
escrito; 110.000 millones de dólares. Y los puede pagar, porque produce el 11%
del total del petróleo que se extrae en
el planeta. Tiene un ejercito de 227.000 militares, que fue el cuarto mayor
comprador de armas mundial en 2016, con un gasto de 63.700 millones de dólares,
si, en solo un año.
Pero tiene otra potencia rival
vecina, con la que comparte lucha por la supremacía política y religiosa. Ellos
son sunníes y los otros chiíes. Se trata de Irán.
Irán fue el amigo de los EEUU
hasta los años 70 del siglo XX. Entonces reinaba el “Sah”, y les gustaba
llamarlo Persia. Le vendía, también armas, muchas armas y trataron de “occidentalizarlos”.
Pero la monarquía Persa cometió sus tropelías, y el país se fue haciendo cada
vez más desigual socialmente, la gente estaba muy descontenta, y sucedió lo que cabía esperar: La revolución
de los ayatolas, y el país volvió a llamarse Irán después de asaltar
literalmente la embajada de los EEUU. Entonces Irán se convirtió en enemigo de occidente.
En ese momento la amistad de
Occidente con Arabia se convirtió en algo tan estratégico, que se le consintió
todo.
Los EEUU habían aprendido que
era malo eso de tratar de occidentalizar a esta gente y los dejaron estar. Y se
convirtió en una monarquía absolutista-religiosa, como en nuestra Edad Media.
Desde los años 70 hasta la
actualidad han pasado muchas cosas, seguramente es la parte del planeta donde
mas cosas han pasado. Se hizo bueno a Irak, y a Sadam Hussein se le vendieron muchas
armas para que luchara contra Irán, enemigo de Occidente, y venció. Irán sufrió
represalias comerciales, y empezó a moderarse. Después a Sadam se le hizo malo,
y tras dos guerras se le derrocó y su país Irak quedó arrasado, y sigue así.
En el pasado reciente, una vez
arrasado Irak, y después de décadas de aislamiento de Irán, el régimen de los
ayatolas se había “ablandado”, y de habían avenido a firmar un acuerdo con
occidente, no sólo con USA, sino también con Europa y Rusia, por el que se les
permitía tener centrales nucleares con la promesa de no fabricar armas
atómicas. Y se les permitió vender su petróleo al mundo. Por cierto, se estima
que Irán es el tercer país del mundo por reservas probadas de petróleo. El
mundo, por fin empezó a disponer de una oferta de crudo suficiente para que
bajara el precio del barril. Apareció una nueva sociedad que, con su petróleo,
se iba a convertir en un nuevo consumidor de productos occidentales, y las
economías del planeta empezaban a reactivarse.
Pero “se acabó la diversión,
llegó Trump y mandó parar”. De un plumazo deshizo el acuerdo con Irán y le
obligó a aliarse con los rusos ante el desamparo en que les dejaba frente a sus
archienemigos los saudíes. Y Trump, y sus amigos se dispusieron a forrarse a
costa de Arabia vendiendo mas armas, (y nosotros un AVE y barcos de guerra).
A cambio, Arabia comenzaría a evolucionar
hacia la modernidad, consciente de que al petróleo le van quedando pocas
décadas, y de que su influencia empezaría a declinar. Su príncipe heredero Mohamed
Bin Salman, ha sido el designado para acometer esa enorme tarea. Este
personaje, dio una especie de golpe de estado, y acusó a la gran familia real
de corrupción. Evidentemente no tuvo mucho problema en probarlo, estaban
corruptos todos desde hacía muchas décadas, y los detuvo, en el hotel Ritz de
Riad, que cerró al público para la ocasión. (Parece una broma, pero es cierto).
Entre las medidas de apertura de
la sociedad saudí se cuentan, por ejemplo que ahora ya se permite que dos
personas de diferente sexo puedan hablar tranquilamente en la calle, o que las
mujeres puedan aprender a conducir. De igual manera, la economía empezó a
moverse hacia otras fuentes de ingresos diferentes del petróleo, y construyeron
enormes y lujosos edificios para albergar oficinas y eventos internacionales,
como el llamado Foro de Davos el Desierto, que pretende competir con el foro de
Davos de Suiza que tiene lugar todos los años en invierno y que reúne a los sabios
y personas mas influentes del mundo.
Una vez puestos al día y ya con más
datos para comprender los hechos actuales, volvamos a Khashoggi. Este
periodista era uno de los críticos de príncipe Salman. Debió pensar que, con la
apertura que había iniciado en Arabia, ya se permitiría alguna crítica. Pero
no, parece ser que el príncipe estaba muy irritado con sus críticas.
Hasta aquí estamos hablando de
algo tan corriente en occidente que ni se hablaría de ello. Y los poderes
criticados, ya saben cómo contrarrestar esas críticas y neutralizar a los
personajes molestos. Por eso, hago la siguiente reflexión: Si la monarquía
saudí quiso eliminar esa fuente de críticas, ¿por qué hacerlo de ese modo tan
poco….digamos discreto? Pudo tener un accidente de coche, o simplemente
desaparecer una noche que iba por la calle, o la última moda; envenenarse
accidentalmente con un poco de uranio empobrecido… ¿Por qué tienen que hacerlo
en un consulado en Turquía? Como decía al principio, todos los días muere mucha
gente asesinada.
¿Por qué Turquía está tan
interesada en aclarar ese deplorable asesinato?, si Turquía, la de Herdogán, como
si ellos tuvieran un cuidado exquisito con los derechos humanos, los derechos de
los kurdos, por ejemplo. AHHH!, pero Turquía es aliado de Irán y de Rusia, a
pesar de pertenecer a la OTAN, que ya no es lo que era, ni mucho menos.
En realidad están socavando a su
enemigo numero uno: Arabia Saudí. Escenificando una muerte cruel donde las haya.
Sin embargo, al sur de Arabia, hay un país llamado Yemen, que es un reducto chií,
o sea que son amigos de Irán.
Pues bien, cada 10 minutos,
estima Unicef, muere un niño yemení por hambre o enfermedad. Entre los crímenes
de guerra que denuncia la ONU están el bombardeo de autobuses escolares, mezquitas,
escuelas y hospitales, con bombas fabricadas en América, que por ejemplo en
septiembre pasado mataron a 51 niños en una escuela, a otros 115 en un funeral
y a 97 en un mercado de Saná (Ciudad Yemení).
Donald Trump parece estar
dispuesto a olvidar y perdonar la “travesura”, le va mucho dinero en ello. Afortunadamente,
en la democracia americana, hay muchos contrapesos de poder, y senadores
republicanos como Bob Corker, presidente del comité de Exteriores, Marco Rubio,
Bob Menendez y Lindsey Graham ya han advertido que el régimen tendrá que pagar
un precio.
Alemania prohibió en marzo la
venta de armamento a países que luchan
en Yemen, y acaba de prohibir la venta directa a Arabia pidiendo medidas
similares a sus socios europeos. Pero solo en el primer semestre de 2017,
Londres vendió a Riad equipos militares por valor de 1.400 millones de dólares,
más de lo que exportó a India y China juntas. Y Francia es el segundo
exportador, nosotros ya en 2018 los terceros.
Y volvamos a la pregunta inicial:
¿Me afecta en algo el supuesto asesinato de Khashoggi?
Quizá ya el lector haya
encontrado alguna respuesta, pensemos en el precio del petróleo, en las
corbetas que les estamos vendiendo y los puestos de trabajo que dan de comer a
muchas familias españolas, las industrias auxiliares, la retirada de USA de la
defensa de Europa, el auge del militarismo ruso, etc….
Y además de todo eso están las
consideraciones morales. La vejación de la mujer musulmana, el no respeto a los
derechos humanos,…por ejemplo, esa frase dicha por una ministra española que
viene a decir que las bombas de precisión, precisamente por ser de precisión no
matan civiles.
Muy complejo, yo confieso que no
puedo asumir ninguna posición ante tantos condicionantes. Lo que sí puedo decir
es que si, que el supuesto asesinato de Khashoggi nos afecta y mucho.
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