La última oferta de la hoy innombrable “Troica”, es decir de
la Comisión Europea (CE), El Fondo Monetario Internacional (FMI), y el Banco
Central Europeo (BCE), o sea, la oferta que Alexis Tsipras va a someter a referéndum
consiste en suministrar a Grecia 15.500 millones de Euros para los próximos 5
meses. (Junio-Octubre)
Este dinero se pagaría en 4 plazos:
El primero, y más
urgente, de 1.800 millones. De ellos,
1.550 millones serían para pagar al FMI el plazo de deuda que vence el 30 de
Junio. El segundo de 4.000 millones,
lo recibiría a mediados de Julio. De ellos 3.500 serían para pagar al BCE el
plazo de la deuda que vence en esa fecha. El tercero, a principios de Agosto, de 4700 millones. De ellos 3.200
millones serían para pagar al BCE otro plazo de 3,200 millones. El cuarto y último, de 3.500, en Octubre,
cuya totalidad iría a un pago al FMI, pero condicionado a que se considere que la
deuda griega sea sostenible y se garanticen los pagos pendientes de los 12
siguientes meses. Es decir. De los 15.500 millones ofrecidos, 11.750 ni los vería,
solo recibiría 3.750. Pero su gigantesca
deuda se incrementaría en 15.500.
A cambio, Grecia se debería comprometer a:
Aumentar los tipos de IVA, cuyos 3 tramos pasarían a ser general:
23% (incluyendo restaurantes), reducido: 13% (Alimentos básicos, hoteles,
energía y agua), y súper reducido: 6%
(Medicamentos, libros y teatro).
Aumentar la presión fiscal y eliminar exenciones fiscales (ej.,
las existentes para los granjeros, eliminando los subsidios a la adquisición de
diésel.). Aumentar el tipo del impuesto a empresas del 26% al 28%. Nuevos
impuestos a los agricultores, autónomos, a los anuncios en TV.
Reducción de los gastos de defensa en 400 millones €, para
lo cual será necesario renunciar a ciertos objetivos militares y reducir el
número de efectivos.
Alguna medida contra la corrupción, como por ejemplo,
comprometerse a conceder nuevas frecuencias de TV y telefonía por estricto
concurso público internacional.
Medidas concretas para reducir drásticamente el número de funcionarios.
Reducción de pagas a los mismos, e introducción de nuevas políticas de
retribución de los mismos, tendentes a reducciones salariales y en función de
su dedicación y categorías.
Una larga serie de medidas encaminadas a reducir la evasión fiscal,
y la factura sanitaria (Uso de genéricos, por ejemplo).
Pero lo más duro es lo relativo a la reforma de las
pensiones: Introducción de medidas para desincentivar la jubilación anticipada.
Jubilación a los 67 años o a los 62 y 40 años cotizados.
Y para terminar, algunos “flecos” del estilo de privatizaciones
del sector público griego, reducción del salario mínimo, etc.
Y ¿ahora qué?
Esto es una huida hacia adelante, ya que dentro de unos
meses, volveríamos estar en el mismo punto de nuevas negociaciones, pero con
una situación peor que la actual.
Los griegos están muy divididos, unos quieren quedarse en el
euro a toda costa, y otros salirse. Las decisiones están influidas por las
situaciones económicas de cada cual. El referéndum es totalmente incierto.
No me extraña nada que Tsipras no sea capaz de firmarlo sin
consultar al pueblo, pero el primer pago vence mañana (30 de Junio). Es decir
el “default” (impago) está servido.
Para el resto de los países del Euro, por mucho que se diga,
el efecto (ojo, en términos meramente económicos) es muy pequeño, y si Mario
Draghi quiere, el efecto sería nulo.
Los acreedores de la deuda pública en Grecia han pasado de
ser los bancos privados (sobre todo alemanes y franceses, aunque también
españoles) y se lo han endosado al Banco Central Europeo (6%), el Fondo
Monetario Internacional (10%) y los Estados de la Eurozona, incluyendo España
proporcionalmente a sus respectivos PIB (60%).
Pero desde hace pocos meses, el BCE tiene capacidad para
comprar deuda de los estados miembros, es decir, que puede quedarse con ese 60%
de la deuda griega que tienen los países miembros. O sea, que no tendría absolutamente
ningún efecto en los estados, y un efecto mínimo en el Euro, ya que 300.000
millones de euros son una minucia para el BCE.
1 comentario:
Negociaciones entre EUROPA versus ALEMANIA Y GRECIA en definitiva, no es mas que una cuestión de dominación política de Alemania, jaleada por sus comparsas (entre las que esta España). Efectivamente es una minucia para el BCE pero Alemania se ha propuesto terminar lo que empezó en la década de los cuarenta del siglo XX y no pudo con las armas ahora con la dominación económica. Creo que es lamentable. ALEMANIA POR TERCERA VEZ hay un dicho A LA TERCERA VA LA VENCIDA
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