domingo, 25 de noviembre de 2018

Combustibles fósiles y electricidad


¿Está el mundo destinado a ver una economía energética 100% renovable? No está tan lejos ese escenario. Hace como un año, supimos que la isla del Hierro había alcanzado el 100% de su consuno energético proveniente de energías renovables. Sin ir más lejos, nuestro vecino Portugal alcanzó, el pasado marzo-2018, una producción de energía renovable que sobrepasó sus necesidades. Bueno hay algo de trampa estadística en esa afirmación, ese ratio de porcentaje de producción/consumo de electricidad, ¡¡¡¡duró 4 días!!!
En 2016, la electricidad generada a partir de fuentes de energía renovable supuso casi un tercio (29,6 %) del consumo bruto de electricidad de la EU-28.
El incremento de la electricidad generada a partir de estas fuentes de energía se refiere principalmente, a la electricidad producida por turbinas eólicas, energía solar y biocombustibles sólidos (incluidos los residuos renovables). Si bien la energía hidroeléctrica siguió siendo la fuente única más importante de electricidad renovable en la EU-28 en 2016 (36,9 % del total).
Perdón por este volcado tan brutal de datos, sólo quiero expresar que esta vez, parece que va en serio eso de terminar con los combustibles fósiles.
Uno de los sectores más afectados por este final del petróleo y del gas natural es el del transporte, en concreto el transporte en automóviles ya sean de uso privado como público. El sector ferroviario ya se electrificó en su mayoría (Salvo vergonzosas excepciones como la extremeña), y aquellas locomotoras de vapor o las diésel ya se ven como piezas de museo.
En 2040 en España, Reino Unido, Francia y algunos países mas, se venderá el último coche que utilice combustibles fósiles, y 10 años después se prohibirá su circulación. Es decir quedan poco más de 21 años para poder comprar uno de estos coches,  y 31 para que dejemos de verlos circular.
Dado que los coches actuales medios, cuando cumplen los 10 años ya se consideran viejos, podemos decir que, si alguien necesita adquirir un coche hoy, todavía puede comprarse el coche de la tracción que más le guste, en teoría.
Ahora bien, si tenemos en cuenta la enorme frecuencia con la que se empiezan  a modificar las leyes de este tipo, yo aconsejaría “tentarse la ropa” a la hora de adquirir un vehículo (Si no que se pregunten a los que adquirieron coches a Diésel hace una década).
Tradicionalmente siempre se ha dicho que las leyes van con retraso sobre la realidad social, pero este caso es muy peculiar; no tengo claro si estas leyes sobre el fin de los combustibles fósiles llegan con retraso o se adelantan al regular el futuro de dentro de 20 años. Me explico:
El primer coche de tracción no animal fue eléctrico, y se inventó entre 1832 y 1839. O sea, el coche eléctrico tiene casi 200 años. En 1899 un coche eléctrico batió el record de la milla por minuto al alcanzar los 105 kilómetros por hora.
Por otro lado, incluso hoy en día, hablando de rendimiento termodinámico de un motor de gasolina, viene a tener una eficiencia de entre el 20% y el 30%, en el mejor de los casos. Y un motor de gasóleo de ciclo Diésel viene a tener una eficiencia de entre el 30 y el 45%. Un motor eléctrico tiene una eficiencia (o rendimiento) superior al 75%, pero la mayoría de motores que se montan en coches eléctricos tiene una eficiencia alrededor del 90%, o incluso superior, como por ejemplo el motor del Renault Fluence Z.E., que tiene una eficiencia del 95%.  
Sin embargo desde que Henry Ford en 1908 lanzó el primer vehículo de combustión salido de una cadena de montaje, el coche eléctrico dejó de ser opción para vehículos privados. En el siglo XX la industria del automóvil se lanzó a masificar el uso del automóvil de gasolina y gasóleos, y se crearon enormes y poderosísimos “lobbies” que frenaron el desarrollo del automóvil eléctrico. Hasta que, algo mas de un siglo después del nacimiento del Ford T, ante la evidencia de hacer inhabitable el planeta, la opción de dejar de quemar esos recursos limitados y altamente contaminantes, parece que se ha tomado en serio. Con estos datos ¿alguien puede decir si las leyes sobre coches eléctricos van con retraso o no?
Situación actual en España
A día de hoy, finales de 2018, España es el octavo productor mundial de automóviles y el segundo europeo. El sector que mas exporta nuestro es el automovilístico, es decir el 22% de todas nuestras exportaciones son coches y elementos para fábricas de otros países. El 12% de todos los trabajadores del sector industrial español están empleados en el sector automovilístico.  
Cada año producimos casi 3 millones de vehículos, de los cuales vendemos fuera 2,4 millones, que nos permiten ingresar 53.700 millones de euros, y dan trabajo a 67.000 personas.
Pero además, en un porcentaje elevado, estos coches llevan componentes fabricados en nuestro país. Es la llamada industria auxiliar, que generan alrededor de 34.000  millones de € y dan trabajo a otras 212.000 personas. Estos componentes de fabricación nacional, de reconocido prestigio, también son exportados a otras fábricas de coches en todo el mundo.
Ya podemos hacernos una idea de la importancia de este sector para nuestro país. Pero ¿cuántos coches se venden en España actualmente? Pues en 2017 unos 1,23 millones de vehículos.
De estos según los datos de la DGT se matricularon 626.371 coches de gasolina (incluyendo los vehículos híbridos cuyo motor de combustión se alimenta de gasolina) lo que supone un alza del 27%. Los diésel cayeron un 7,8% hasta las 602.318 unidades. Los coches eléctricos crecieron casi un 94% hasta las 6.972 unidades (a pesar de esta subida, los coches eléctricos sólo suponen el 0,56% del mercado total).
En 2017 se “quemaron” 4,9 millones de toneladas de gasolina (95 y 98 octanos) y 23 millones de toneladas de gasóleo.
Consecuencias de estas leyes
El simple anuncio del gobierno español sobre el fin de los vehículos de combustión interna, al igual que en el resto de Europa y Reino Unido y otros países, tiene muchas consecuencias.
Recaudación fiscal.-
En España, por ejemplo, el 54% del precio de la gasolina son impuestos y, en el caso del gasóleo, los tributos representan el 48% de la factura final del consumidor en combustible. La Agencia Tributaria ha ingresado a lo largo de todo 2017 un total de 10.881 millones de euros en concepto de impuesto a los carburantes. Por cada litro de gasolina, los impuestos especiales representan 0,465 euros, con independencia de la variación de los precios.
Las comunidades también tienen competencia para elevar estos impuestos, por ejemplo el impuesto de circulación. Los vehículos eléctricos, hoy en día están exentos de pagar el impuesto de matriculación. Los otros pagan hasta un 14% de su precio, según lo que contaminen. En 2018 está previsto que recauden alrededor de 390 millones de euros. ¿Alguien cree que los organismos públicos van a renunciar a estas recaudaciones?
Contaminación.-
Hoy en día los coches eléctricos son mas caros que los otros, y los fabricantes tendrán que mantener esta diferencia de precio a favor de los coches de combustión si quieren deshacerse de los stocks que tendrán y para rentabilizar las inversiones realizadas. Además, según la misma ley, no habrá más planes de ayuda a la compra de automóviles. Por tanto, los usuarios tenderán a conservar los vehículos más viejos y contaminantes.
Parece que, el parque de vehículos de combustión interna, tardará en reducirse sustancialmente, y además envejecerá ostensiblemente. Es decir habrá un aumento temporal de la contaminación, que tardará en ser compensada por el paulatino relevo de los eléctricos. Por cierto, hay que decir que hoy en día, la contaminación originada por los automóviles supone como mucho un 20% de la total incluyendo todos los medios de transporte.
Deslocalización.-
En 2018, en España se fabrican cinco modelos de vehículos eléctricos, cuatro de ellos furgonetas y un cuadriciclo. Esto sitúa a nuestro país entre los que más posibilidades cuentan para recibir nuevos modelos eléctricos. Aunque, de momento, el grupo PSA Citroën, es el único que a anunciado la fabricación de coches eléctricos en España.
La pregunta es: Las fábricas existentes en el octavo fabricante de coches del mundo (España), ¿se reconvertirán y fabricarán coches eléctricos o aprovecharán para irse a países de mano de obra mas barata?
Nuevos negocios, viejos negocios.-
Es sabido que los coches eléctricos son mucho más simples que los de combustión, necesitan menos mantenimiento, duran más. Entonces, ¿que será de los tradicionales talleres de coches? Parece que muchos desaparecerán, pero habrá otras necesidades; el trasiego de las peligrosas baterías, las instalaciones de recarga en los garajes ya sean individuales o comunitarios, el auge de los “puntos limpios” y su control, etc.
Sociedad.-
Y otros cambios no tan técnicos pero sí sociales, por ejemplo la repoblación de los puntos de recarga y descanso para los viajes de largas distancias. ¿Cómo serán las “electrolineras” del futuro? Por otra parte, cuando todos los coches sean eléctricos perderán ciertos privilegios derivados de su escasez, volverá a ser un problema su aparcamiento y su circulación en los centros de las ciudades. Habrá que restringir su circulación aunque no contaminen.
Geopolítica.-
Incluso los equilibrios geopolíticos actuales se verán modificados. Los prósperos productores de petróleo tendrán que evolucionar para sobrevivir, pero no hay que olvidar que hoy en día siguen siendo muy poderosos y tienen muchos medios. La economía rusa, por ejemplo depende enormemente del petróleo, las monarquías del Golfo de Persico, incluso los texanos de EEUU dependen del petróleo hoy en día. ¿Dejaran ver cómo sus arcas van languideciendo sin hacer nada o provocarán conflictos mundiales para ralentizar el fin de la quema los combustibles fósiles?
 ¡Como se va notando el cambio de siglo! ¿Estaremos cambiando de era también?



  
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